Son cuatro condenados por delitos violentos en Cañete, entre ellos Héctor Llaitul, quien encabezó huelga de hambre de 82 días. Piden que no se usen testigos secretos.
FABIÁN ÁLVAREZCONCEPCIÓN.- A una semana de que se dicten sus sentencias, que podrían dejarlos por más de 20 años en la cárcel, los cuatro mapuches condenados por delitos violentos en Cañete, el 22 de febrero pasado, iniciaron ayer una huelga de hambre líquida e indefinida. Afirmaron que sólo depondrán la medida de presión si se anula el juicio oral en su contra y que en un nuevo proceso no sean utilizados por la fiscalía los llamados testigos secretos o sin rostro.
El Ministerio Público del Biobío afirmó que no se referirá a este nuevo ayuno, mientras que el tribunal fue informado de la determinación de los mapuches y Gendarmería resolvió aplicar los protocolos correspondientes. Éstos incluyen una revisión médica y el control del peso, lo que comenzó ayer, precisó el alcaide del penal de Lebu, mayor Andrés Muñoz.
Héctor Llaitul, Ramón Llanquileo, José Huenuche -sindicados por los fiscales como cabecillas de la Coordinadora Arauco Malleco- y Jonathan Huillical fueron condenados, luego de tres meses de juicio, por los delitos de robo con intimidación en contra de un agricultor, homicidio frustrado en contra de un fiscal y lesiones graves contra tres detectives. La fiscalía perseguía delitos terroristas, pero el tribunal lo descartó, absolviendo también a otros 13 mapuches.
Los ayunantes, que el año pasado realizaron un ayuno de 82 días para exigir la recalificación de los delitos imputados, consideran sus condenas como un "juicio político" por pertenecer a la CAM. "El tribunal resolvió basado, únicamente, en declaraciones de un testigo secreto y de testigos de oídas", dicen a través de un comunicado.
Otras de las demandas pasan por "ser juzgado por un tribunal imparcial y el fin al doble procesamiento". Esto último, pues también están procesados por la justicia militar por maltrato de obra a carabineros, en el marco del atentado al fiscal Mario Elgueta y su comitiva policial.
Natividad Llanquileo, vocera de los mapuches, precisó que "esto no es retomar la huelga de hambre del año pasado, porque si bien hay temas comunes, esto se da en un escenario distinto, donde están condenados los cuatro miembros de la Coordinadora", resaltó.
Por ello, dijo que este tema no es resorte a resolver en la mesa de diálogo con el Gobierno, en la que es facilitador el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati. "Hay cosas en que se tiene que hacer cargo no sólo el Gobierno, sino el Estado", expresó. Acotó que no está definido qué entidades pedirán para intentar dialogar.
CONTROL MÉDICO
El ayuno se hizo oficial al mediodía y en la tarde los huelguistas fueron controlados por médicos. Ninguno presenta problemas de salud




