Invitamos a todos los habitantes indígenas del hemisferio Norte a hacer suyo éste we-tripantu (año nuevo), en concordancia con las normas naturales. Este es nuestro punto de referencia para el reencuentro con la vida en coexistencia con la tierra, naturaleza, los espíritus y el tiempo. Esta fecha marca la renovación de los ciclos naturales en este hemisferio.
En la cosmovisión Saami; Beiwe personifica al sol.

Ella viaja con su hija Beiwe-Neia a través del cielo en una estructura hecha con huesos de reno, trayendo de vuelta los verdes pastos para los renos. En el solsticio de invierno se sacrifican ciervas blancas y con hilos y cintas brillantes se atan a los postes carne, en forma de anillos. También los postes se untan con mantequilla, para que Beiwe pueda comer y recuperarse de su viaje. Su regreso significa el nacimiento de la luz, que las tinieblas son derrotadas por la luz. Habrá días con más horas de luz natural y, por tanto, un aumento de la energía positiva que fluye. Küme ayiukonpape tüfachi we-tripantu. (Que comience con alegría este nuevo año).

En la actualidad muchos simpatizantes de la causa indígena con Abya Yala en Europa, quizás por desconocimiento o por la pérdida real del sentido que tiene fiesta sagrada realizan celebraciones del we-tripantu en el mes de junio; cuando se conmemora el inicio del nuevo año indígena en Abya Yala. Celebrar el año nuevo indígena en ambos hemisferios en el momento que corresponde es acompañar y ser participe del nuevo despertar de la vida en la naturaleza, asumido culturalmente por nuestros antepasados. Como consecuencia de lo anterior en el hemisferio norte entre los simpatizantes de la causa indígena del Abya Yala, el we-tripantu se ha ido transformando en una fiesta folclórica y política.