En el tratado de Quilín del 6 de enero de 1641, se reconoce la independencia de la Nación Mapuche. En este tratado se establece la frontera en el rio Bío-Bío, la cual se mantuvo vigente hasta después de las independencias de los estados de Argentina y Chile en la década de 1810. El tratado es el producto de las relaciones entre dos naciones que se materializa en el establecimiento de relaciones diplomáticas con la acreditación de una delegación diplamatica mapuche en la capital de la Capitanía General de Chile; Santiago. Como se establece en el Parlamento de Santiago del 25 de abril de 1774.




