Sin mayor sorpresa reaccionó el Grupo de Acción por el Biobío, Gabb, ante la noticia que en horas de la mañana del lunes 11 de diciembre, la Empresa Nacional de Energía, Endesa, desvió el curso del río Bio Bío (VIII región) en la zona de Palmucho, en el marco de la construcción de la central hidroeléctrica Ralco. Grupo de Acción por el Bio Bío. Santiago, 12 de diciembre de 2000
Grupo de Acción por el Bio Bío
Santiago, 12 de diciembre de 2000.
“hechos consumados” por parte de Endesa
Sin mayor sorpresa reaccionó el Grupo de Acción por el Biobío, Gabb, ante la noticia que en horas de la mañana del lunes 11 de diciembre, la Empresa Nacional de Energía, Endesa, desvió el curso del río Bio Bío (VIII región) en la zona de Palmucho, en el marco de la construcción de la central hidroeléctrica Ralco.
Para el director de la organización ecologista, Hernán Echaurren, esto era algo que se esperaba, “lo que sorprende es que, frente a todos los problemas legales que Endesa ha tenido con su proyecto, insista en realizarlo. Impresiona que una empresa que, supuestamente, es responsable y juiciosa, siga gastando cientos de millones de dólares bajo esta incertidumbre jurídica”.
A juicio de los ecologistas, el empeño de la empresa eléctrica por continuar con su proyecto no es casual “alguien le está diciendo a Endesa que no se preocupe, que los problemas legales van a ser subsanados. Ese alguien es el Gobierno, la Concertación”, afirma Echaurren.
Situaciones como el desvío del río Biobío, en momentos en que la situación legal del proyecto aún no está saldada, y que pesa sobre él un recurso de nulidad, desata la lógica pregunta de por qué se le tuerce la mano a la institucionalidad vigente.
Para el Gabb, situaciones como las de hoy no son nuevas, ya en el pasado se ha visto como, cada vez que la empresa eléctrica enfrentaba problemas sin solución aparente, el Gobierno salía al paso de sus dificultades abriéndoles camino. Se vio cuando la Conama aprobó el Estudio de Impacto Ambiental, en circunstancias que la comisión técnica rechazó, por unanimidad, el proyecto. En aquella ocasión fue la propia directora ejecutiva de Conama, Vivian Blanlot quien, en presencia del ex ministro del Gobierno de Eduardo Frei, Juan Villarzú señaló –públicamente- que el proyecto fue aprobado políticamente.
Y los ejemplos suman y siguen; la aprobación de las permutas del año 98, que significó la salida del Director Nacional de la Conadi, y de dos de los consejeros de confianza del Presidente de la República. En aquella ocasión la totalidad de los consejeros de la Conadi, incluido el Director Nacional rechazó las permutas. Finalmente, el “problema” fue saldado con la designación de un nuevo Director Nacional de la entidad, nuevos consejeros de confianza del Gobierno, y la abstención de la totalidad de los Consejeros Indígenas. ¿Resultado? : las permutas fueron aprobadas.
Incluso la propia Contraloría General de la República se ha desentendido de esta situación, argumentando que no sabía como le pudo ser otorgado a Endesa el permiso de obras hidráulicas para Ralco, en circunstancias de que la empresa aún no tiene los derechos de agua del río.
Durante todos los años que lleva el conflicto por la construcción de la central Ralco, han sido muchas las irregularidades que se han registrado, y ante tan flagrantes violaciones a la institucionalidad resulta absolutamente lícito preguntarse por qué sucede esto. Para Hernán Echaurren, estas situaciones son “una acción premeditada e intencional del Gobierno”
Sin embargo, sostiene que todavía se está a tiempo de dar pie atrás en el proyecto, ya que los costos por revertir los daños del desvío del río son aún accesibles, pues se trata de un tramo corto, el daño será irreversible una vez que el muro se construya.
Manifestó tener fe en que, finalmente, el Gobierno hará prevalecer su sentido común y el interés del país, ya que proyectos de esta naturaleza, además de encarecer el suministro energético, hacen más vulnerable el sistema eléctrico al ciclo hidrológico, pudiendo desencadenarse situaciones como las vividas en 1998, cuando producto de la sequía, el país se vio enfrentado a reiterados racionamientos de electricidad.
En suma, el desvío del río Bio Bío, no hace más que reflejar la política de hechos consumados con la que ha venido actuando Endesa desde hace años, debido a la seguridad que los dos últimos gobiernos de la Concertación le ha dado a su proyecto.
En tanto, mañana arribarán a Chile las hermanas pehuenches, Berta y Nicolasa Quintremán, férreas opositoras a la construcción de la Central Ralco. Las mujeres pehuenches, junto a Sara Imilmaqui, dirigente mapuche – huilliche, Juan Pablo Orrego del Gabb y el abogado de las familias opositoras a Ralco, Roberto Celedón, desarrollaron una intensa agenda de actividades en Europa.
Recordemos que el 1º de diciembre, en Berlín, las hermanas Quintremán, en representación del grupo de mujeres “Mapu Domuche Newen” (Mujeres con la Fuerza de la Tierra) recibieron el prestigioso premio Petra Kelly, otorgado por la Fundación alemana Heinrich Böll. Posteriormente, los días 6 y 7, la delegación visitó el Parlamento Europeo en Bruselas, donde se reunieron con parlamentarios de diversas nacionalidades y tendencias políticas.
El martes 11, en Barcelona, las hermanas Quintremán, en representación del grupo de mujeres pehuenches “Mapu Domuche Newen” recibieron un nuevo galardón, el premio “Vida Sana”, otorgado por la Asociación del mismo nombre, en reconocimiento por su lucha en pro del fomento de la cultura y el desarrollo biológico.
Ese mismo día, la delegación fue recibida por el presidente del Parlamento de Cataluña y diversos parlamentarios de oposición, quienes afirmaron que darán todo el apoyo posible para detener el proyecto Ralco.
A lo largo de toda la gira por Europa, la delegación ha dado una voz de alerta, ante autoridades, parlamentarios y medios de comunicación del viejo continente, ya que en este momento el conflicto está en un punto sumamente álgido, pues Endesa, con el apoyo del Gobierno, intenta aceleradamente consumar la construcción de Ralco.
Los dirigentes indígenas y ecologistas, denunciaron la falta de voluntad política del Gobierno de Ricardo Lagos para cumplir los compromisos establecidos en numerosas ocasiones, tanto en relación con el respeto por los pueblos indígenas, como en la conservación del medioambiente.
Asimismo, la delegación criticó enérgicamente la falta de voluntad política que ha tenido el Ejecutivo chileno para hacer cumplir las leyes y las resoluciones de los servicios públicos. Todo ello debido a la obsesión de los Gobiernos de la Concertación por captar la inversión extranjera a cualquier precio, no importando el costo social, cultural, ecológico, e incluso económico, si se considera la economía nacional en el largo plazo.
Grupo de Acción por el Bio Bío
Departamento de Prensa
Mayores Informaciones: Grupo de Acción por el Bio Bío: fono 7371420 – fax: 7776414



