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1997-04-14 | Documentos de Trabajo | Mapuche

Jos茅 A. Mariman - Denver, USA, Abril 1997

Movimiento Mapuche y Propuestas de Autonom铆a en la D茅cada Post Dictadura 1(2)

Las estrategias pol铆ticas con que el movimiento mapuche a enfrentado la pol铆tica etnocida(5) del estado-naci贸n (Chile), no son numerosas. En alguna medida, ellas no son sino la reacci贸n mapuche frente a las pol铆ticas 茅tnicas estato-nacionales.




Ha llamado mi atenci贸n el segundo semestre de 1996, una entrevista publicada por el semanario "El Siglo"(1) al dirigente de la organizaci贸n mapuche Admapu y miembro del Comit茅 Central del Partido Comunista(2) de Chile Domingo Marileo. En ella, Marileo ha esbozado la nueva pol铆tica de Admapu. Al mismo tiempo, Marileo ha hecho explicita la nueva pol铆tica del PC respecto a la "cuesti贸n mapuche."(3) Esa pol铆tica se expresa en la formula "autonom铆a territorial" para los mapuche.

Con las opiniones de Marileo, suman tres las propuestas levantadas en el movimiento mapuche en perspectivas a la autonom铆a. 驴Cu谩les son sus similitudes y cu谩les sus diferencias? 驴Cu谩les son su ventajas y cu谩les sus desventajas? En las l铆neas siguientes realizar茅 una comparaci贸n de 茅stas demandas. Mi objetivo es ofrecer al movimiento mapuche(4), tanto una s铆ntesis del pensamiento pol铆tico autonomista mapuche, como una evaluaci贸n de sus ideas relevantes.

I. Antecedentes
Las estrategias pol铆ticas con que el movimiento mapuche a enfrentado la pol铆tica etnocida(5) del estado-naci贸n (Chile), no son numerosas. En alguna medida, ellas no son sino la reacci贸n mapuche frente a las pol铆ticas 茅tnicas estato-nacionales. Durante el presente siglo, y hasta el a帽o 1990, podemos distinguir al menos cuatro. A partir de entonces y con el termino de la dictadura militar, har谩 su debut la demanda por autonom铆a.

La primera estrategia puede ser llamada estrategia de la asimilaci贸n(6), y tiene por soporte la principal tendencia de la pol铆tica 茅tnica chilena: asimilaci贸n de las etnias o naciones dominadas. Esa pol铆tica parte del presupuesto de que la cultura de la naci贸n dominante (chilena) en el estado-naci贸n, es superior. Y, que la cultura de la naciones dominadas (mapuche, rapanui, aymara), son inferiores. El resultado del razonamiento es la creencia de que la primera debe dominar y sustituir a las otras(7). En 1911, el entonces m茅dico de colonias Rodolfo Serrano Montaner, en un informe a la Comisi贸n Parlamentaria de Colonizaci贸n constituida en aquella 茅poca, expresaba la idea como sigue: "Radicado el [mapuche] recibir铆a su t铆tulo definitivo... se puede pronosticar que antes de diez a帽os [..] habr铆a desaparecido. Gran parte de sus tierras habr铆an pasado 谩 manos de los chilenos; esos campos ser铆an cultivados y entregados 谩 las labores de la agricultura moderna(8)."
Entre los mapuche, la derrota pol铆tico-militar en 1881 y las ideas racistas prevalecientes en la sociedad chilena(9), han presionado sobre la autoestima mapuche en favor de volverse chilenos. Ser chileno represent贸, y a煤n representa para algunos mapuche, insertarse en un marco civilizatorio visualizado como superior. Es por esta raz贸n, que las primeras d茅cadas del presente siglo, vieron emerger un discurso adulador de las virtudes de la cultura dominante; as铆 como de menosprecio de la cultura propia. Algunas organizaciones mapuche har谩n fervorosos llamados a luchar contra la poligamia, el alcoholismo, la ignorancia, la desventaja t茅cnica, y a favor de la propiedad privada. "Dios" [cristiano], "patria" [Chile], y "progreso" [paradigma capitalista], ser谩 el lema de la Uni贸n Araucana en 1916 y de sus militantes deseosos de asimilarse.

Una segunda estrategia es tambi茅n refractaria de la pol铆tica 茅tnica estado-naci贸n, y es conocida como de integraci贸n. Se trata de la idea del crisol que funde las razas creando la nacionalidad chilena. La asunci贸n aqu铆 es que los chilenos son el resultado de la fusi贸n de dos razas(10). En este sentido, ser chileno significa ser el resultado purificado de lo mejor de dos razas. Gabriela Mistral, poeta chilena y premio Nobel (1945) en literatura, lo expuso de esta forma: "las sangres de Valdivia y de Caupolic谩n, confundidas en una como regia alianza, dan al mundo una raza de soberbia pujanza(11)." La chilenizaci贸n, similar a lo que Schwarz(12) ha dicho de la sociedad estadounidense, si bien no a limpiado del todo a Chile de sus minor铆as, al menos las ha desprovisto en gran parte de sus elementos culturales distintivos.

Entre los mapuche, las ideas integracionistas o de fusi贸n, se han expresado desde comienzos de siglo. La Sociedad Caupolic谩n, en 1910, a trav茅s de Onofre Colima dec铆a: "ya nuestras lanzas no se ti帽en en la roja sangre de nuestros enemigos, en horroror铆sima guerra i hoy caen despedazadas y rotas de nuestras manos al suelo ante la gran raz贸n, que todos somos hermanos(13)." El discurso mapuche integracionista a buscado desde entonces, aliarse a los chilenos indigenistas. El prop贸sito de esta alianza es lograr una relaci贸n que si bien tiene por standard civilizatorio la chilenidad, no renuncia del todo a los propios valores culturales. La militancia en partidos pol铆ticos chilenos, en iglesias, u otro tipo de instituciones estato-nacional (Fuerzas Armadas, ...etc.) ha sido la forma cl谩sica de favorecer una integraci贸n (all铆, tras el lenguaje de camaradas, compa帽eros, hermanos, etc. la segregaci贸n y el perjuicio 茅tnico se aten煤a en la psiques mapuche).

El fundamentalismo ha sido otra de las estrategias con que el movimiento mapuche ha enfrentado las pol铆ticas etnocidas estato-nacional. El fundamentalismo entre los mapuche, si bien no parece tener la misma vitalidad que las estrategias anteriores, ha estampado su marca en el movimiento mapuche. En particular la d茅cada del '20 y la de los '90, a煤n no concluida, han visto levantarse dos poderosas organizaciones fundamentalistas: La Federaci贸n Araucana (1922) y el Consejo de Todas las Tierras (1990). El discurso fundamentalista es un discurso de repliegue en lo propio(14). El avance de la cultura hegem贸nica sobre la propia se ve tan arrollador, que los fundamentalistas llaman a resistir volvi茅ndose hacia el interior de la cultura y reivindicando un pasado esplendoroso. Ese interior y ese pasado, que los fundamentalistas suponen no contaminado, es lo que proporcionar谩 la fuerza al discurso fundamentalista para desarrollar su resistencia.

"[R]eestablecer y sublimar todos los actos y costumbres de la raza mapuche" ser谩 la propuesta de la Federaci贸n Araucana a la sociedad mapuche. Mientras que, setenta a帽os m谩s tarde, el Consejo de Todas las Tierras se definir谩 as铆 mismo diciendo que, "recoge la forma hist贸rica de organizaci贸n mapuche. O sea, el modo de relaci贸n. Esto no es un sindicato ni una organizaci贸n gremial. Aqu铆 no nos hemos adaptado, pero en ninguna forma, a lo que el Estado chileno quiere como organizaci贸n mapuche(15)." El discurso o demanda fundamentalista tiene bastante de m铆tico, dado que la cultura mapuche en que practican su repliegue es el producto del proceso de incorporaci贸n involuntaria al estado-naci贸n y no una expresi贸n cultural generada libremente por la propia sociedad mapuche(16).

Por 煤ltimo, el indianismo o estrategia de confrontaci贸n de una cosmovisi贸n occidental y una cosmovisi贸n india, ha sido otra estrategia --la cuarta-- que se ha manifestado en el movimiento mapuche. El indianismo, tras el supuesto de una afinidad de pensamiento entre la diversas cultural Indias, representa la b煤squeda de una autonom铆a ideol贸gica de los Indios respecto a las ideolog铆as occidentales (identidad India). En el ideario indianista, la utopia social ind铆gena "ya fue practicada y vivida en el pasado(17)." Por lo tanto, en el presente no existe la necesidad de construir esa utopia social, cuando por el contrario existe la necesidad de desarrollar los valores de la cosmovisi贸n india. Por consiguiente, el indianismo reduce los conflictos 茅tnicos o nacionalitarios espec铆ficos "a una mixtificaci贸n generalizadora(18)." Quiz谩, por esa raz贸n, la tesis indianista no ha prendido con fuerza en el movimiento mapuche. Los mapuche siguen defini茅ndose en t茅rminos de identidad 茅tnica, en oposici贸n al winka (chileno, colonizador) y no en oposici贸n a las ideolog铆as winkas (occidentales).

II. D茅cada post dictadura
El Centro de Estudios y Documentaci贸n Mapuche-Liwen(19) ofreci贸 por primera vez en 1990, una reflexi贸n sobre cual deber铆a ser la meta pol铆tica del movimiento mapuche. Entonces, muchas voces se levantaron para calificar a sus miembros de utopistas por sugerir autonom铆a. No hubieron durante los seis a帽os que han pasado desde entonces fuertes criticas al planteamiento de Cedm-Liwen. M谩s bien, se sucedieron comentarios informales en orden a sugerir que la tesis es v谩lida, pero... y cuando no un claro prop贸sito de ignorarla y echarla al olvido. En otras palabras, en el movimiento mapuche nadie crey贸 en la posibilidad de levantar esa demanda, a objeto de ayudar a resolver la cuesti贸n mapuche.

La tesis de Cedm-Liwen apareci贸 a menos de un mes de haber asumido sus funciones el gobierno de transici贸n democr谩tica de Patricio Aylwin. Y, a casi dos meses de la creaci贸n de la Comisi贸n Especial de Pueblos Ind铆genas(20). La CEPI, tuvo entre sus tareas inmediatas preparar el borrador de una nueva ley ind铆gena. Adem谩s, conducir un proceso de discusi贸n entre los mapuche en perspectiva a producir la "mejor" ley posible para los "Pueblos Ind铆genas de Chile." Casi la totalidad del movimiento mapuche --organizaciones asociadas a las estrategias asimilacionistas, integracionistas e indianistas(21)-- se plegaron al trabajo en la CEPI. Con ello, la mayor铆a del movimiento mapuche decidi贸 continuar transitando el camino de resolver la cuesti贸n mapuche, a trav茅s de conquistar una ley m谩s favorable que la impuesta por la dictadura(22). En este sentido, el movimiento mapuche contin煤o operando en la l贸gica de la dependencia y subordinaci贸n a las instituciones estado-nacionales. As铆 como, sobre las consecuencias de la Incorporaci贸n (pobreza, atraso, marginaci贸n, etc) antes que abordar el problema en funci贸n de resolver la causa que los origina.

El a帽o 1990 presenci贸, entonces, un quiebre en el movimiento mapuche. Ese quiebre, esta relacionado con un intento de reorientaci贸n de la meta estrat茅gica para el movimiento mapuche. Tal reorientaci贸n esta auspiciada por nuevos protagonistas del movimiento mapuche: estudiantes universitarios y j贸venes profesionales mapuche. Estos nuevos protagonistas, recogieron e impulsaron con nuevos contenidos una demanda que otros sectores del movimiento mapuche abandonaron hacia el termino del per铆odo dictatorial. Esa idea fue la de construir un proyecto hist贸rico donde la autonom铆a fuera la reivindicaci贸n central(23).

Los sectores del movimiento mapuche que abandonaron esa idea, evidenciando una crisis de proyecto, no tuvieron ni la fuerza ni la capacidad para desarrollar tal demanda. En consecuencia, la desecharon r谩pidamente frente a una nueva ley ind铆gena ofrecida por el estado-naci贸n a trav茅s del gobierno de la Concertaci贸n de Partidos por la Democracia. El sector movimiento mapuche que desech贸 la idea de un proyecto propio, se pas贸 los primeros tres a帽os de gobierno de transici贸n a la democracia esperando que el Parlamento le diera una nueva ley ind铆gena. Finalmente obtuvieron un resultado (1993), pero ese resultado fue m谩s pobre de lo que deseaban(24). A煤n as铆, se levantaron voces para anunciar que hab铆a que darle tiempo a la nueva ley(25), antes de darle un respaldo o desahuciarla definitivamente. Otros tres a帽os ha operado 茅ste sector del movimiento mapuche con la nueva ley, y el pronunciamiento a煤n no llega.

La opini贸n de Marileo, siendo miembro de una de las organizaciones que ha colaborado con la coalici贸n de fuerzas pol铆ticas estato-nacionales en el gobierno, lleva a pensar que el descontento al interior del sector del movimiento mapuche que ha favorecido la soluci贸n de la cuesti贸n mapuche por leyes ind铆genas comienza a manifestarse. Ese descontento va en sentido de aproximar algunos componentes de ese sector del movimiento mapuche, con aquellos que han tratado de mantener su independencia de las instituciones pol铆ticas estato-nacionales y levantado la demanda autonomista. Sin embargo, este acercamiento es s贸lo a nivel discursivo y a煤n es prematuro hablar de una tendencia, en este sector del movimiento mapuche dirigida a divorciarse del gobierno y del neo-indigenismo chileno (recuperar su independencia pol铆tica). Las ideas expresadas por Marileo y la pr谩ctica de su organizaci贸n Admapu, a煤n no son coherentes. Mientras las ideas lo acercan al sector autonomista del movimiento mapuche, la praxis de Admapu mantiene a esta organizaci贸n como parte vital de la clientela pol铆tica de los gobiernos de la Concertaci贸n de Partidos por la Democracia. Este asunto es algo que Admapu deber谩 resolver en un futuro pr贸ximo.

III S铆ntesis, semejanzas/diferencias, y evaluaci贸n (ventajas/desventajas)
de las propuestas autonomistas mapuche.
Comparar las demandas autonomistas mapuche impone superar el obst谩culo de un desarrollo desigual. Con la observaci贸n anterior deseo establecer que, mientras hay ideas que poseen un argumento m谩s elaborado, otras son apenas insinuaciones obtenidas de entrevistas period铆sticas y sin respaldo documental. De todas formas, cualquiera sea el desarrollo que esas ideas hayan alcanzado, ello no excluye la presencia de un razonamiento novedoso --e importante de comentar-- en el contexto reivindicativo mapuche. Las demandas autonomistas, permiten hablar de una reflexi贸n en estado embrionario entre los mapuche. Reflexi贸n, que no es sino el fruto de la experiencia personal de los militantes del movimiento mapuche, as铆 como de las m煤ltiples influencias que pesan sobre ellos.

1. S铆ntesis
1. 1. Centro de Estudios y Documentaci贸n Mapuche, Liwen (Cedm-Liwen)

Al inici贸 de la d茅cada de los 1990s, Cedm-Liwen declar贸 que la soluci贸n de la cuesti贸n mapuche por ley ind铆gena no "resolver谩 el problema de dominaci贸n y subordinaci贸n del pueblo mapuche al estado-naci贸n chileno."(26) Para Cedm-Liwen, cualquiera sea el car谩cter de una ley ind铆gena, 茅sta "no har谩 m谩s que reproducir y reformular la dependencia con respecto a la sociedad dominante(27)." Tras esta declaraci贸n preliminar, Cedm-Liwen enunci贸 que otro camino es posible. Ese camino es abordar el problema en funci贸n de superar la causa que dio origen a los males que vivencia hoy por hoy la naci贸n mapuche. A ese camino Cedm-Liwen le dio el nombre de "autonom铆a regional."

La idea de autonom铆a regional se expresa bajo la forma de tres reformas y dos principios pol铆ticos. La primera reforma, esta dirigida a conseguir un Estatuto de Autonom铆a regional. 驴Qu茅 debe entenderse por Estatuto? Un Estatuto de Autonom铆a regional es un instrumento jur铆dico-pol铆tico que, junto con establecer esta autonom铆a para la regi贸n, precisa sus alcances as铆 como las competencias de las instituciones aut贸nomas regionales. Este Estatuto es votado bajo la forma de ley y promulgado por los 贸rganos del Estado chileno competentes, y cumple las funciones de una Constituci贸n o Ley Fundamental regional, en el marco del ordenamiento constitucional estato-nacional chileno.

La segunda reforma la constituye la creaci贸n de una Asamblea Regional aut贸noma. 驴Qu茅 debe entenderse por Asamblea Regional aut贸noma? La idea de Asamblea Regional aut贸noma es la de establecer en una futura IX regi贸n aut贸noma, un parlamento regional. Ese parlamento regional o --m谩s apropiadamente-- Asamblea Regional aut贸noma, debe gozar de poder y facultad para crear una legislaci贸n interna atingente a la regi贸n aut贸noma. 驴C贸mo es posible crear una Asamblea Regional aut贸noma? La Constituci贸n estado-nacional faculta por ley org谩nica la conformaci贸n de una regi贸n aut贸noma, que tendr铆a una Asamblea Regional aut贸noma, un Estatuto de Autonom铆a, y --el tercer elemento que comentar茅 a continuaci贸n-- un Gobierno Aut贸nomo.

驴C贸mo son elegidos los miembros de la Asamblea Regional Aut贸noma para desempe帽ar esa funci贸n legislativa? Cedm-Liwen considera que el 煤nico principio pol铆tico leg铆timo para ello es la democracia. Es toda la poblaci贸n regional con derecho a voto, quien conforma el cuerpo electoral. Esa Asamblea Regional aut贸noma, elegida bajo un sistema proporcional(28) --y en una circunscripci贸n electoral 煤nica-- favorece la representaci贸n de todos los sectores de la sociedad regional as铆 como de sus intereses, necesidades y expectativas. Una Asamblea Regional aut贸noma da poder real a los habitantes de una IX regi贸n aut贸noma, para tomar control sobre sus vidas y sobre su regi贸n y riquezas. Como se aprecia, se trata de una propuesta global, que no va en direcci贸n a excluir a quienes no son mapuche en la regi贸n aut贸noma mapuche, sino a hacerlos parte de un proceso de cambio que involucra a todos los actores residiendo en la regi贸n.

El tercer instrumento de la autonom铆a regional promocionada por Cedm-Liwen, lo conforma la necesidad de un Gobierno Regional Aut贸nomo elegido democr谩ticamente. Un Gobierno Regional Aut贸nomo es un Ejecutivo Local con la misi贸n de gobernar y velar por el cumplimiento de las leyes regionales (consignadas en el Estatuto de Autonom铆a) y nacionales. Con esta idea, Cedm-Liwen hace explicito su desacuerdo con el procedimiento actual de selecci贸n de las autoridades pol铆ticas regionales. Como es de conocimiento generalizado, las autoridades pol铆ticas de la regi贸n(es) --Intendente(s), Gobernador(es)-- son nominadas y de confianza del Presidente de la Rep煤blica (y su partido). En consecuencia, las autoridades pol铆ticas en una regi贸n representan los intereses estado-naci贸n o de las instituciones estato-nacional (partidos pol铆ticos por ejemplo) sobre los intereses de la regi贸n. S贸lo, en la medida que el poder de decisi贸n se acerque a los ciudadanos (descentralizaci贸n) y estos puedan elegir libremente y sin coerci贸n sus autoridades (democracia), las condiciones para garantizar los derechos de la naci贸n mapuche a la tierra, recursos naturales, y a vivir y trabajar en su territorio --la regi贸n mapuche-- permitir谩n pensar en un pleno desarrollo mapuche.

Finalmente, y como ingrediente no de la propuesta de autonom铆a regional sino del proceso que conduce a la obtenci贸n de esa regi贸n aut贸noma, Cedm-Liwen a declarado que es necesario construir una fuerza pol铆tica y social que posibilite el cambio. Los mapuche, en opini贸n de Cedm-Liwen, deben iniciar un proceso de acumulaci贸n de fuerzas propia en perspectiva de la autonom铆a regional. Proceso que debe culminar en la construcci贸n de una fuerza pol铆tica autonomista independiente pol铆tica e ideol贸gicamente de los partidos pol铆ticos chilenos.

1. 2. Auki帽 Wallmapu Ngulam o Consejo de Todas las Tierras (AWNg)

La elaboraci贸n propositiva de Auki帽 Wallmapu Ngulam(29) (1991-92) sugiere diversas formulas pol铆ticas para expresar su demanda autonomista. Estas proposiciones no guardan necesariamente correspondencia entre s铆. As铆, AWNg habla de "co gobierno," "gobierno paralelo," y "autonom铆a mapuche." Un "co gobierno" sugiere la idea de, "compartici贸n del poder pol铆tico, econ贸mico y administrativo, como una forma de garantizar el equilibrio, el desarrollo y la relaci贸n de ambas sociedades(30)," la chilena y la mapuche. Seg煤n esto, AWNg esta promocionando la existencia de dos autoridades pol铆ticas para el territorio que reivindica como mapuche: del "B铆o B铆o al sur....(31)" Estas dos autoridades pol铆ticas est谩n envestidas de la misma autoridad --mismo poder-- de gobernar, siendo su 煤nica distinci贸n su diferente pertenencia o filiaci贸n 茅tnica. Una de esas autoridades deber铆a ser mapuche, mientras que la otra chilena. 驴C贸mo se eligen esa autoridades? es una cuesti贸n que AWNg no aclara.

Un "gobierno paralelo," en cambio, promueve la idea de una autoridad pol铆tica para los chilenos y una autoridad pol铆tica para los mapuche. Como se ve, se trata nuevamente de una autoridad pol铆tica dual en el territorio del Biobio al sur. Sin embargo, a diferencia de la situaci贸n anterior, 茅stas autoridades pol铆ticas no comparten el poder en una misma acci贸n de gobierno. Cada una tendr铆a jurisdicci贸n sobre cada sociedad por separado. En otras palabras, en la proposici贸n de AWNg conocida como "gobierno paralelo," habr铆a --para exponerlo en un lenguaje conocido-- un Intendente para los mapuche y un Intendente para los chilenos. La competencia de gobierno de cada una de estas autoridades estar铆a restringida a su grupo 茅tnico de pertenencia. Nuevamente, AWNg no aclara como se eligen esas autoridades, pero dado su discurso de defensa de la tradici贸n, se podr铆a suponer que a AWNg no le preocupa como los chilenos eligen su autoridad. A AWNg le podr铆a importar m谩s como los mapuche eligen la suya, y aqu铆 el elemento "organizaci贸n tradicional" podr铆a jugar un rol importante.

Finalmente, la autonom铆a mapuche en palabras de AWNg, expresar铆a la idea de que "las leyes que se aprueben para la sociedad no mapuche no pueden ser v谩lidas para los pueblos que no tienen la misma cultura(32)." O sea, leyes propias a cada sociedad componente del estado naci贸n, o leyes distintas para la sociedad mapuche y para la chilena. Esta idea de autonom铆a mapuche puede congeniarse m谩s con la idea de "gobierno paralelo," puesto que gobernar en espec铆fico a un grupo con caracter铆sticas 茅tnicas diferentes, podr铆a permitir pensar en leyes basadas en su tradici贸n cultural (Seguramente, AWNg estuvo pensando esta formula tratando de salvaguardar los intereses de los mapuche). Pero parece menos compatible con la idea de un "co-gobierno," puesto que las autoridades pol铆ticas del co-gobierno, gobiernan sobre un 煤nico sujeto pol铆tico: la poblaci贸n global en el territorio reivindicado Tomada en absoluto su definici贸n de co-gobierno, podr铆a entenderse que a la hora de gobernar y emitir leyes --bajo esa formula-- no hay discriminaci贸n en el trato de cada grupo 茅tnico componente de la sociedad territorial que reivindica. Todos los gobernados --mapuche o chilenos-- tendr铆an el mismo status frente al poder, y sus autoridades velar铆an por el bien com煤n de todos. Puedo suponer que cuando AWNg habla de leyes especiales --entiendase autonom铆a mapuche-- para cada grupo 茅tnico en el territorio que reivindica, obviamente no esta hablando de co-gobierno, sino de gobierno paralelo.

Para avanzar a la conquista de los objetivos que se ha propuesto, AWNg postula la creaci贸n de una organizaci贸n de lucha de nuevo tipo. Esa organizaci贸n debe ser ajena a la dependencia pol铆tica de los partidos chilenos. "Los partidos pol铆ticos, en su mayor铆a, han jugado un papel neutralizante para nuestro accionar(33)." Y, por 煤ltimo, ellos ponen el elemento recuperaci贸n de la tradici贸n en la construcci贸n de esa fuerza. "Nuestra organizaci贸n tradicional es amplia y de genuina representatividad, que nace de lo m谩s profundo de la conciencia mapuche y nos hacemos representar por nuestras autoridades originarias, siendo ellos portavoces directos de las necesidades y dolor de nuestro pueblo(34)."

1. 3. Asociaci贸n Gremial de Peque帽os Agr铆cultores y Artesanos Mapuche, Admapu (Admapu)

El dise帽o de Admapu insinua la necesidad de: autonom铆a territorial; creaci贸n de un Estado mapuche dentro del estado-naci贸n chileno; reforma de la Constituci贸n en orden a reconocer la multinacionalidad que caracteriza a Chile; y, representaci贸n proporcional --entiendase equivalente al porcentaje de poblaci贸n mapuche-- en el Gobierno y Parlamento de Chile, poder judicial, FF.AA., y Gobiernos regionales. Con estas opiniones, la organizaci贸n Admapu se levanta como el tercer referente mapuche, que hace parte de su l茅xico reivindicativo la palabra autonom铆a.

De la entrevista a Domingo Marileo podemos deducir que cuando Admapu habla de autonom铆a territorial, no esta propiciando necesariamente una separaci贸n territorial de los mapuche al estilo de un estado-naci贸n autodeterminado. Por el contrario, la reivindicaci贸n territorial en la idea de autonom铆a de Admapu es,

...una forma de organizarse para un mejor desarrollo del propio Estado nacional. Porque este pueblo [mapuche] tiene su propia cultura, sus propias manifestaciones e intereses, y necesita, por lo tanto, de un espacio territorial para desarrollarse como pueblo, donde podamos hablar nuestro idioma, crear nuestra arte en paz y libertad, transmitir la historia de nuestro pueblo, su cosmovisi贸n. Esta es una necesidad casi biol贸gica del hombre y la mujer mapuche. Necesitamos de un espacio territorial y del aporte econ贸mico del Estado, del que formamos parte, al cual el pueblo mapuche tambi茅n le aporta(35).

As铆, la demanda de Admapu es, que la naci贸n mapuche controle un territorio para permitir el desarrollo de la cultura mapuche. Ese territorio podr铆a o no tomar la forma administrativa de un "Estado dentro de un Estado nacional(36)." Sin embargo, lo relevante en 茅l es que la participaci贸n pol铆tica y la representaci贸n de los mapuche quede garantizada.
Respecto a participaci贸n y representaci贸n pol铆tica mapuche, el dirigente de Admapu ve como necesario que los mapuche participen del poder pol铆tico, como una forma de asegurar se produzcan cambios legislativos favorables a los mapuche. La formula que Admapu habr铆a establecido para influir en la creaci贸n de pol铆ticas favorables hacia los mapuche, consiste en exigir una cuota de representaci贸n al estado-naci贸n, en todos los poderes e instituciones del estado-naci贸n. As铆, "Si los mapuche somos un diez por ciento de la poblaci贸n [de Chile], lo l贸gico es que los organismos del Estado acojan una participaci贸n equitativa a lo que somos(37)." En otras palabras, los mapuche debieran tener garantizada una representaci贸n del 10% en el Gobierno y Parlamento de Chile, poder judicial, FF.AA., y Gobiernos regionales. Los mecanismos mediante el cu谩l los mapuche eligir铆an a sus representantes para completar ese diez por ciento de representaci贸n, no parecen estar definidos. Aunque dicho dirigente insin煤a que la democracia podr铆a ser el principio que operar铆a en la eventualidad.

Para Admapu, entonces, la formula enunciada pasa a ser su mejor concepci贸n de participaci贸n real. Obviamente esa participaci贸n requiere la antesala de una reforma de la Constituci贸n pol铆tica de Chile. La Constituci贸n estado-naci贸n deber铆a reconocer la multinacionalidad que caracteriza a Chile. En consecuencia, el estado-naci贸n debe reconocer que Chile no es una naci贸n, sino varias. "Los legisladores no pueden encerrarse en una sola forma de concebir la sociedad chilena(38)."

En relaci贸n a la fuerza pol铆tica que actuar谩 como promotora del cambio, Admapu sigue creyendo que los partidos chilenos pueden ser un elemento de liberaci贸n nacional. En particular, Admapu favorece una dependencia del movimiento mapuche hacia los partidos chilenos de izquierda. Admapu ve en los partidos de izquierda --espec铆ficamente en el Partido Comunista de Chile-- a un agente estado-naci贸n solidario de las luchas de los oprimidos. Pero seg煤n Admapu, no se trata de una relaci贸n incondicional de los mapuche a los partidos estado-naci贸n, sino de favorecer que estos tomen las demandas mapuche y respeten las estructuras que los mapuche se planteen. Lo anterior,

... no es contradictorio con que el d铆a de ma帽ana este pueblo decida crear su propia estructura comunista, bajo sus mismos principios... En algunas personas est谩 la idea. Lo que debe ver es si est谩n maduras las condiciones para desarrollar esa idea y los componentes de este. Yo [Domingo Marileo] creo que eso implica un grado de conciencia muy alto de los mapuche y del propio Partido Comunista chileno. Pero jam谩s puede servir como una acci贸n de paralelismo o de contradicci贸n con el Partido Comunista. Debe ser una reivindicaci贸n que abracen todos los comunistas, est茅n en Temuco o en Iquique, sean o no mapuches. Entenderlo como la mejor forma de organizaci贸n para avanzar en la liberaci贸n de las clases y los pueblos oprimidos. Yo no tengo temor a esta idea(39)."


2. Semejanzas y diferencias
2. 1. Acerca de los destinatarios

Las propuestas de autonom铆a sintetizadas en los puntos anteriores, no comparten un mismo destinatario. Dos de ellas, la de AWNg y la de Admapu, est谩n dirigidas a los mapuche exclusivamente. La propuesta de Cedm-Liwen, en cambio, tiene dos destinatarios que s贸lo en una m铆nima parte se confunden actualmente: los mapuche a nivel nacional --est茅n o no en la regi贸n de la Araucan铆a-- y el conjunto de la poblaci贸n de la Araucan铆a --sea o no mapuche.

2. 2. Acerca del territorio

La demanda de un territorio donde crear condiciones favorables a la preservaci贸n y desarrollo de la naci贸n y cultura mapuche, esta en las tres propuestas. No obstante, s贸lo en la propuesta de Cedm-Liwen ese territorio aparece claramente definido: la regi贸n de La Araucan铆a. En la propuesta de AWNg no se establecen delimitaciones claras. As铆, AWNg habla de territorio del Biobio al sur, sin que el sur parezca tener fin. Puedo suponer, en todo caso, que ese sur no va m谩s alla del l铆mite sur de la regi贸n de Los Lagos, si se considera que nunca hubo presencia mapuche al sur de Chilo茅 (al menos en lo que respecta al territorio actualmente de Chile). En el caso de Admapu, la demanda territorial no es una aspiraci贸n definida. Por esta raz贸n, Admapu algunas veces relaciona territorio con "reducciones" y otras territorio con un espacio --hist贸rico-- mayor, igualmente no delimitado(40). Quiz谩, lo m谩s sorprendente de la propuesta de Admapu, es que no hay una relaci贸n directa entre su demanda por compartir el poder pol铆tico en cuotas 茅tnicas y territorio. De otra forma, la idea de repartir el poder no necesita de un territorio espec铆fico donde materializarse, sino toma en consideraci贸n el territorio de Chile en su conjunto (con su actual divisi贸n pol铆tico-territorial-administrativa).

2. 3. Acerca de descentralizaci贸n

Otro aspecto s铆mil, entre las propuestas autonomistas, es el hecho que todas --m谩s o menos-- promueven una reforma al centralismo estado-naci贸n. Esa reforma se inclina en sentido de favorecer una descentralizaci贸n pol铆tico-administrativa, que ofrezca mayor participaci贸n pol铆tica a los mapuche. Pero los modelos de descentralizaci贸n que promueven no son del mismo orden. As铆, Cedm-Liwen pone 茅nfasis en modificar (reformar) el concepto de administraci贸n de gobierno centralista en el 谩mbito de La Araucan铆a --descentralizaci贸n pol铆tica-- y no la divisi贸n administrativa territorial con sus regiones ya hechas. La propuesta de Admapu, mientras tanto, ni modifica la divisi贸n administrativa territorial ni pol铆tica de Chile. El 煤nico inter茅s de Admapu es que esa administraci贸n pol铆tica le habr谩 un cupo del 10% a los mapuche, para que estos se consideren representados y se de por respetada la diversidad nacional o 茅tnica. AWNg, de otra parte, es indeciso en su proposici贸n. De una parte plantea un nuevo ordenamiento territorial con la construcci贸n de una supra regi贸n mapuche, y de otra, postula para esa supra regi贸n un nuevo ordenamiento pol铆tico. Ese ordenamiento pol铆tico tiene dos variantes. El co-gobierno, que resuelve en la forma el problema de una administraci贸n pol铆tica centralista(41), invistiendo dos autoridades del mismo poder y dejando en el fondo inalterable el centralismo mismo. Y el gobierno paralelo, que si bien supone la misma reforma administrativa y pol铆tica anterior, enfatiza la idea de repliegue en el grupo. En otras palabras, promueve la idea de sociedades con desarrollo diferente y separado en un mismo territorio. Nuevamente aqu铆 el principio de la centralizaci贸n no aparece superado claramente.

2. 4. Acerca de la democracia

La totalidad de las propuestas parecen estar ubicadas en sentido opuesto a la designaci贸n de autoridades de gobierno (Intendentes) por facultad presidencial. En este sentido, fomentan una participaci贸n popular en la generaci贸n de esas autoridades. Sin embargo, el principio democr谩tico queda despejado s贸lo en las propuestas de Cedm-Liwen y --medianamente-- Admapu. Cedm-Liwen propone la adopci贸n, para esa regi贸n aut贸noma, de un sistema electoral proporcional. Admapu no propone nada, a no ser indicar que las autoridades que cubran los cupos del 10% correspondientes a los mapuche, deben corresponder a personas elegidas democr谩ticamente(42). AWNg deja en el limbo este aspecto de la designaci贸n de la autoridad mapuche. Es posible suponer, como se deduce de la cita que a continuaci贸n expondr茅 y de la inclinaci贸n de AWNg a recrear una estructura tradicional, que ellos favorecer铆an una designaci贸n por mecanismos no democr谩ticos.

Las elecciones aparte de ser hechos relevantes de decisiones del futuro de un pa铆s son propias de sociedades en descomposici贸n, de culturas rivalizadas, de sociedades estratificadas, que se disputan el poder para ejercer dominio e imponer concepciones e intereses de un grupo sobre otro o de su mismo pueblo. Las elecciones mediante el voto competitivo son ajenas a la esencia cultural mapuche(43).

2. 5. Acerca de la organizaci贸n

En materia, fuerza pol铆tica para el cambio, todos ven como necesario contar con una organizaci贸n pol铆tica que ayude a conducir y transitar el camino hacia el objetivo que se plantean. Pero aqu铆 existen grandes diferencias entre las tres propuestas. Dos de ellas, Cedm-Liwen y AWNg, hacen explicito la condici贸n de que esa fuerza pol铆tica sea independiente de cualquier referente pol铆tico estado-naci贸n. Mientras que Admapu no cree en esa condici贸n, pues ellos visualizan al Partido Comunista de Chile como un instrumento de liberaci贸n de los "pueblos oprimidos" y de las "clases oprimidas."

De otra parte, AWNg se reivindica de la tradici贸n para legitimarse como organizaci贸n, mientras Cedm-Liwen y Admapu transitan por par谩metros no tradicionalistas y una concepci贸n de fuerza m谩s actual. En raz贸n de su reivindicaci贸n de la tradici贸n, AWNg proclama haber recogido (reflotado) una forma hist贸rica (anciana) de organizaci贸n. Sin embargo, y aunque AWNg aparece dirigido por un Consejo de Longko y otras "autoridades" tradicionales como las machi, el poder de decisi贸n real est谩 en los werken y en particular --y de manera extremadamente personalizada-- en su "Werken Internacional" Aucan Huilcaman. El grupo de werken, promovidos igualmente al rango de "autoridades tradicionales," est谩 compuesto principalmente por j贸venes campesinos urbanizados o directamente citadinos, renov谩ndose por cooptaci贸n.

Finalmente, AWNg y Admapu tienen una visi贸n de la fuerza con un fuerte sesgo campesinista(44), en tanto que Cedm-Liwen le da un sentido m谩s general (entendiendo lo mapuche como una realidad urbano-campesino) y pluri茅tnica (a la propuesta de Cedm-Liwen es posible adscribirse por condici贸n 茅tnica, as铆 como por simpat铆as pol铆tico-ideol贸gica) a su concepci贸n de fuerza.

3. Evaluaci贸n: ventajas y desventajas

3. 1. Sobre los destinatarios

La propuesta de Cedm-Liwen es para toda la sociedad regional (IX regi贸n), y a煤n cuando pone el acento en el car谩cter mapuche de la regi贸n y en la obtenci贸n de medidas especificas(45) en favor de la poblaci贸n mapuche, no polariza la sociedad regional. En otras palabras, no la arrastra a un conflicto nacionalitario de dimensiones imprevistas. Cedm-Liwen busca crear condiciones locales para una relaci贸n m谩s arm贸nica entre las etnias que cohabitan La Araucan铆a o mapuchemapu(46): mapuche y chilenos. En este sentido, la propuesta de Cedm-Liwen es una propuesta de Regi贸n Aut贸noma mapuche pluri茅tnica. Su objetivo es modificar la relaci贸n que existe actualmente entre el estado-naci贸n chileno y la naci贸n mapuche: relaci贸n de dominaci贸n/subordinaci贸n. Cedm-Liwen, busca crear condiciones para que esa relaci贸n de dominaci贸n-imposici贸n vertical, se trasforme en una relaci贸n horizontal de libre integraci贸n con respeto a las diferencias.

La propuestas de AWNg va dirigida a los mapuche --espec铆ficamente a los mapuche campesinos-- y divide la sociedad --en el territorio que reivindican-- en dos grupos de intereses particulares: chilenos y mapuche. Las condiciones para el desarrollo de un conflicto m谩s agudo quedan as铆 dadas. Las autoridades pol铆ticas pueden operar en distintas direcciones sobre el espacio que ambos reconocen como su soberan铆a, y en sentido antag贸nico. No queda claro s铆, la autoridad con jurisdicci贸n sobre los mapuche, tendr谩 s贸lo competencia en las tierras que conservan los mapuche o en el territorio global. De ser lo primero, a los mapuche se les condena a quedar encerrados en las reducciones per se, pues nada permite pensar que los chilenos estar铆an dispuestos a cederles m谩s tierras. Por el contrario, la tendencia hist贸rica ha sido a quitarle la tierra a los "Indios(47)." Y en caso de ser lo segundo, el conflicto toma dimensiones de antagonismo mucho m谩s inmediata pues las contradicciones ser谩n m谩s evidentes al operar sobre el mismo escenario con diferentes intereses(48).

La propuesta de Admapu tambi茅n va dirigida a una audiencia mapuche, aunque realmente incumbe a toda la poblaci贸n de Chile, sin distinciones. Ella no crea un antagonismo tan pronunciado como en el caso del AWNg. Al poner 茅nfasis en lo nacional de la demanda (Gobierno y Parlamento de Chile, poder judicial, FF.AA., y Gobiernos regionales) Admapu olvida que la cuesti贸n mapuche es un asunto geogr谩ficamente localizado. Y por tanto, que la cuesti贸n mapuche es un asunto que compete resolver a la poblaci贸n en esas 谩reas geogr谩ficas antes que a la poblaci贸n global de Chile en su conjunto.

3. 2. Sobre el territorio

Ya he se帽alado que la 煤nica propuesta que define territorio con nitidez es la de Cedm-Liwen. De la misma forma he establecido que el territorio reclamado por AWNg es ambiguo. Finalmente he argumentado que no existe una correspondencia entre el planteamiento autonom铆a territorial de Admapu y su demanda pol铆tica de cuota de representaci贸n en los poderes del estado-naci贸n. Respecto a esta 煤ltima proposici贸n es conveniente recordar que los mapuche en la actualidad no tienen una fuerte relaci贸n con territorios ubicados en el extremo Norte y Sur de Chile(49). Es m谩s, con la expansi贸n Inca y luego la colonizaci贸n Europea, el territorio mapuche se comprimi贸 no s贸lo fisicamente sino en la psique mapuche. Hoy es com煤nmente aceptado por la propia poblaci贸n mapuche, que la 脩ukemapu(50) comienza por el norte en el r铆o Biobio (Futalewfu) y bien podr铆a terminar en Chilo茅 (Chilwe)(51)--si se trata de extenderlo-- o en el r铆o Cruces pr贸ximo a Valdivia --si se trata de reducirlo.

Con la informaci贸n del censo de 1992 en la mano, los habitantes de la I, II, III, IV, V, VI, VII, XI, y XII regiones podr铆an cuestionar la propuesta de Admapu. En esas regiones la presencia mapuche no alcanza el 1O% del total de la poblaci贸n regional. 驴Por qu茅 deber铆an ceder, entonces, una representaci贸n pol铆tico-administrativa del 10%? Admapu podr铆a proponer eso, en regiones donde la poblaci贸n mapuche si alcanza el 10%, como son los casos de la VIII, X y Metropolitana. Pero, entonces, 驴por qu茅 no pedir m谩s en la IX regi贸n donde los mapuche son el 26%? Como se aprecia, no es f谩cil hacer una relaci贸n entre territorio en concreto y demanda pol铆tica de cuota de representatividad como lo postula Admapu.

El tratamiento de la cuesti贸n mapuche como una cuesti贸n meramente de cifras a repartir, condena a los mapuche a ser una minor铆a extra territorial per se. Los mapuche nunca podr谩n superar la condici贸n de "minor铆a" en la propuesta de Admapu(52), y por tanto ser谩n sujetos del deseo y voluntad de la "mayor铆a" en forma permanente. De otra parte, la tarea de convencer a la mayor parte de la poblaci贸n del pa铆s(53), en orden a permitir el control mapuche del 10% del aparato pol铆tico-administrativo del estado-naci贸n, parece menos probable que convencer a los habitantes de la IX regi贸n(54) (como lo sugiere Cedm-Liwen). Es cierto que todas las propuestas no son m谩s que posibilidades, pero el que una posibilidad se vuelva realidad esta relacionada con su capacidad de aplicabilidad y sumar voluntades. Cuando las metas son demasiado altas, esa posibilidad se condena a no ser nunca nada m谩s que una posibilidad. All铆 pueden originarse frustraciones futuras insalvables para el movimiento mapuche. Ver el problema mapuche como un problema localizado en una parte espec铆fica del pa铆s, tiene m谩s ventajas que tratar de "abarcar mucho y apretar poco," como dice un conocido refr谩n en Chile. En otras palabras, la territorialidad de la lucha pol铆tica debe ser bien dimencionada antes que mera ret贸rica.

3. 3. Sobre la descentralizaci贸n

La condici贸n de minor铆a de los mapuche en relaci贸n a la poblaci贸n total de Chile(55), se relativiza en una IX regi贸n aut贸noma como lo sugiere Cedm-Liwen. En esas condiciones, los mapuche --de acuerdo a las estad铆sticas censales m谩s recientes-- son el 26% del total de poblaci贸n de la regi贸n. El peso sociol贸gico y pol铆tico de una poblaci贸n de 26% es obviamente mayor que el que podr铆a ejercer una poblaci贸n en condici贸n de ser 10%. La posibilidad de empujar cambios en la direcci贸n que la poblaci贸n mapuche desea y aspira, son mayores. Una poblaci贸n del 26% representa en el 谩mbito de una regi贸n aut贸noma, un electorado al cual no se puede ignorar. La descentralizaci贸n profundizada como lo sugiere Cedm-Liwen, representa una posibilidad de frenar la emigraci贸n mapuche, que ha dado origen y alimenta lo que algunos intelectuales mapuche han llamado "la di谩spora(56)." Di谩spora que ha vaciado de poblaci贸n mapuche a la Araucan铆a. Al constituir una fuerza electoral importante, los mapuche podr谩n poner condiciones al desarrollo regional, fomentando medidas que favorezcan cortar el 茅xodo de recursos regionales, promover su inversi贸n en la regi贸n, y favorecer la contrataci贸n de mano de obra local.

En las descentralizaciones propuestas por AWNg y Admapu (pol铆ticas o administrativas) la situaci贸n de minor铆a de los mapuche no cambia, sino se profundiza. En ambas propuestas existe el peligro de que los mapuche nunca lleguen a tener un peso pol铆tico importante. En una supra regi贸n, como lo sugiere AWNg, y considerando hipot茅ticamente 茅sta como la suma de las actuales VIII, IX y X regiones, los mapuche s贸lo representar铆an el 13.6%. Esto es, estar铆an apenas sobre el porcentaje medio del 9.6% nacional. En el caso de Admapu, se condena a los mapuche a una cuota de representaci贸n del 10%, que hace de los mapuche una minor铆a con escasa posibilidades de influir en las propias materias que importan a su deseo de perpetuarse. Ellos siempre ser谩n minor铆a y en el juego democr谩tico de las mayor铆as-minor铆as, no tienen como mejorar su suerte. Tal vez sea bueno recordar, que en las condiciones actuales de la di谩spora mapuche, la ecuaci贸n a mayor control territorial mayor influencia pol铆tica, no se corresponde con la realidad. Por el contrario, a mayor territorio, menos relevancia pol铆tica de los mapuche. En otras palabras, en la actualidad, hay una relaci贸n inversamente proporcional territorio-relevancia pol铆tica, y los mapuche no pueden pasar 茅sto por alto.

3. 4. Sobre la democracia

Con la excepci贸n de CEDM- Liwen, al parecer, los restantes protagonistas de estas propuestas autonomistas, no han pensado en la democracia y su importancia como principio capaz de llevar a buen termino sus propuestas. AWNg se inclina por una organizaci贸n que presenta como tradicional, pero no 茅sta claro que ese tipo de retorno a un pasado hipot茅tico cuente con respaldo en la poblaci贸n mapuche y sea realmente efectivo como instancia de administraci贸n (el clientelismo originado por la CONADI habla en sentido contrario y se ha vuelto la peor barrera para el desarrollo de la organizaci贸n AWNg). De otra parte, Admapu s贸lo habla de democracia en general, sin hacer referencia al hecho de que la democracia post dictadura, es una democracia elaborada por la dictadura para favorecer a la minor铆a de derecha. Esto no esta muy de acuerdo con la postura del PC, que a quedado al margen de la pol铆tica en Chile gracias a esa democracia. El Partido Comunista tiene, por lo tanto, una fuerte cr铆tica a esa democracia, que al parecer Admapu (en boca de su dirigente Domingo marileo) simplemente no ha pensado con detenci贸n.

3. 5. Sobre la organizaci贸n

Dos de las tres demandas de autonom铆a han sido explicitas en se帽alar que la dependencia pol铆tica del movimiento mapuche hacia las instituciones estado-naci贸n son nefastas para un proyecto de liberaci贸n 茅tnica. Sin embargo Admapu contin煤a esa dependencia. Admapu a煤n cree que la soluci贸n a La cuesti贸n mapuche debe venir de los propios chilenos que han creado el problema. Es por esta raz贸n, que Admapu no se hace problemas a la hora de dejar en manos chilenas la iniciativa de resolver la cuesti贸n mapuche. Admapu a probado con esta postura, que no ha sido capaz de leer e interpretar la experiencia del derrumbe socialista y el estallido de las luchas nacionalitarias en la ex URSS(57). Admapu muestra as铆, que contra toda evidencia, ellos favorecen esa dependencia de los partidos pol铆ticos chilenos. Admapu parece no importarle que a煤n cuando de izquierda y con un discurso progresista, los partidos pol铆ticos chilenos son y ser谩n siempre chilenos, y en consecuencia reproductores de la cultura de dominaci贸n estado-naci贸n(58).

Parte 2

Por Mariman, J

 Campa帽as

2022-02-02

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El Peri贸dico Pukara quiere ser un baluarte en el lucha de ideas, en el combate de principios, en la guerra conceptual, de an谩lisis, de informaci贸n e investigaci贸n que libran los pueblos ind铆genas contra el ocupante colonialista. El peri贸dico Pukara es una publicaci贸n mensual sobre la cultura, sociedad y pol铆tica de los pueblos originarios. Periodico Pukara
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2023-06-15

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