A modo de conclusión: algunas observaciones
Hasta el momento de la publicación de este Documento de Trabajo, el INE no ha difundido datos de filiación étnica para todos los grupos de edad, esto es, incluyendo aquellos menores de 14 años. A fin de obtener una aproximación parcial al total de población mapuche en Chile, no queda más que aplicar el porcentaje de población mapuche de 14 años y más en relación al total de población chilena en el mismo rango de edad (9,6%), al grupo de edad de 13 años y menos (3.688.034) de donde se obtiene una cifra de 354.051. Esta cifra, sumada a la entregada por el INE, resulta en 1.282.111 que sería aproximadamente la población mapuche contemporánea.Una población de tal envergadura es equivalente a la de seis países independientes: Bahamas, Mauricio, Botswana, Gabón, Guinea Bissau y Gambia; y el doble o el triple de la de otros treinta países independientes o asociados a formaciones políticas más amplias, entre ellos cinco que tienen un Índice de Desarrollo Humano superior al de Chile: Islandia, Luxemburgo, Barbados, Chipre y Trinidad & Tobago (además de Bahamas). En conjunto, estos 36 países representan el 20% de los estados asociados al sistema de las Naciones Unidas. Por otra parte, los mapuche, son también uno de los pueblos indígenas más grandes del continente, siendo superados tan sólo por los Quechuas (Perú y Ecuador), Aymaras (Bolivia) y Quiche (México y Guatemala). Otros pueblos importantes: Mayas (Guatemala y México), Náhuatl (México) y Cachiquel (México, Guatemala y El Salvador), bordean el millón y por tanto son superados por los mapuche.
Otro aspecto revelado por el censo, es que si bien los intentos asimiladores del Estado han sido permanentes, los resultados no han sido de ninguna manera concluyentes. La prueba más evidente es que casi un millón de personas se han declarado -voluntariamente- “pertenecientes” a la cultura mapuche. Obviamente la autoidentificación no permite apreciar los grados de aculturización de los individuos (ni tampoco los elementos ajenos que actualmente son parte de la cultura propia mapuche), especialmente de aquéllos que viven en la ciudad, pero permite pensar que un mínimo de cultura autónoma es controlada por éstos, lo que permite sostener la identidad y diferenciarla de la identidad de los otros. El propio peso demográfico y la vitalidad cultural de los mapuche -apreciado como un fenómeno actual y no sólo del pasado- es por sí sólo un referente identitario que no puede dejar de ser considerado en el juego de la identidades individuales, especialmente de aquellos individuos aislados.
Pero, si bien los intentos de asimilación han sido infructuosos, la política de vista gorda frente a la emigración y a la pérdida del asentamiento histórico ha rendido frutos. Hoy día los mapuche son minoría en su propio territorio, y en ninguno de los puntos de destino de la emigración constituyen una población que sobrepase a lo menos el 20%. La dispersión geográfica es también una dispersión frente a los distintos ámbitos del poder. Esto es especialmente notorio en la Región Metropolitana, que a pesar de concentrar el 44,07% de la población mapuche, representa apenas un 10,63% de la población total. A nivel comunal, la situación tampoco presenta variaciones importantes, salvo en las comunas de Lo Prado, San Ramón, La Pintana, Renca y Pedro Aguirre Cerda, que bordean el 15%, el resto se sitúa en porcentajes inferiores o un tanto superiores al 10% (ver cuadro Nº 3). La IX Región en su conjunto, al igual que varias de sus comunas, continúan siendo el escenario político más importante en la relación poder/población (ver cuadro Nº 2).
CUADRO Nº 8 POBLACIÓN INMIGRANTE, EMIGRANTE Y SALDO
MIGRATORIO NETO. Censo 1992 (5 años y más)Región Inmigrantes Emigrantes Saldo
MigratorioMetropolitana 289.006 175.315 + 113.691 Octava 71.464 92.364 - 20.900 Novena 50.303 53.731 - 3.428 Décima 51.081 56.007 - 4.926 Fuente INE 1993 Un análisis a nivel de los distritos censales (o de su unidad mínima, las localidades), permitiría reafirmar los datos gruesos que entrega el INE y que no hacen más que confirmar que la mayor parte de la población mapuche contemporánea habita en las ciudades. Tan sólo en la Región Metropolitana, y en la comunas preponderántemente urbanas de Concepción, Talcahuano, Temuco, Valparaíso, Viña del Mar, Valdivia y Osorno, se congrega el 58,75% de la población mapuche. Esto implica un desafío a la imaginación de legisladores y planificadores sociales que no han hecho más que abordar la problemática mapuche como la situación de una sociedad campesina marginalizada. De lo que se trata ahora es de reconocer que la situación demográfica de los mapuche -y los problemas políticos y sociales que derivan- son las consecuencias de una situación típicamente colonial, que no será resuelta hasta que sean reconocidos -y refrendados a través de un estatuto, no de una ley- los derechos que corresponden a los mapuche en tanto pueblo. Esta necesidad, poco estimada en la actualidad, no hará sino transformarse en más urgente a medida que -como lo demuestran algunos indicadores de fecundidad- la proporción de mapuches en la población chilena, lejos de disminuir, continue aumentando.
Bibliografía Notas
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