Centro de Documentación Mapuche Documentation Center
  Portada | Nosotros | Enlaces |   translate
 

Secciones

Noticias
Antecedentes
Comunidades
Campa√ɬĪas
Indoamérica
Cultura
Libros Ñuke Mapu
Documentos de Trabajo
Sobre
Opinión
Biblioteca


Archivos

Archivo 1997-2009

2015-05-19 | Noticias | -

Carta Abierta de Noam Chomsky a los exPP en Huelga de Hambre

Los ex prisioneros políticos que la democracia olvidó: Estamos siendo torturados otra vez

Antes fue la opresión brutal de la dictadura; hoy la indiferencia de las autoridades civiles. Nombres, rostros e historias se despliegan testimoniando la ignominiosa huelga de hambre (para la sociedad chilena) que llevan a cabo decenas de ex presos políticos.




Los d√ɬ≠as pasan y el riesgo aumenta para los ex prisioneros pol√ɬ≠ticos que, desde 18 ciudades de Chile, desarrollan huelgas de hambre en b√ɬļsqueda de sus derechos perdidos. Son aproximadamente 120 huelguistas, hombres y mujeres de edad avanzada y con diversas secuelas de la tortura y la lucha contra la dictadura en sus cuerpos. Hoy, se someten voluntariamente a una de las medidas m√ɬ°s radicales de presi√ɬ≥n pol√ɬ≠tica para exigir lo que la democracia, esa por la cual lucharon arriesgando la vida, no les recompens√ɬ≥.
Rancagua, Santiago, Osorno, San Felipe, Valpara√ɬ≠so y otras ciudades albergan a los ex prisioneros pol√ɬ≠ticos, que en Rancagua suman m√ɬ°s de 30 d√ɬ≠as en huelga de hambre. En los medios tradicionales, apenas se sabe de la movilizaci√ɬ≥n que tiene sus or√ɬ≠genes en diciembre del a√ɬĪo pasado, cuando un grupo de ex presos inici√ɬ≥ la huelga en Rancagua y la pospuso al otro d√ɬ≠a, tras un compromiso de palabra de la entonces ministra Secretaria General de la Presidencia, Ximena Rinc√ɬ≥n.
√ʬĬúElla se comprometi√ɬ≥ a que, a m√ɬ°s tardar el 23 de diciembre de 2014, comenzar√ɬ≠a a funcionar una mesa tripartita entre el gobierno, el Parlamento y los huelguistas√ʬĬú, apunt√ɬ≥ el vocero Rafael Villalobos. Dicha promesa, sin embargo, nunca se cumpli√ɬ≥ y los ex prisioneros jam√ɬ°s volvieron a lograr comunicarse con Rinc√ɬ≥n, hoy al mando de la cartera de Trabajo.
Los viejos luchadores, que aprendieron de porf√ɬ≠a durante aquellos a√ɬĪos dif√ɬ≠ciles, volvieron a la carga. El pasado 3 de abril la huelga se retom√ɬ≥ en Rancagua y se extendi√ɬ≥ al resto de las ciudades, en medio de un brutal silencio medi√ɬ°tico y de parte de las autoridades. En la capital, ya son 25 d√ɬ≠as sin comer. Dentro de las oficinas de Codepu (Corporaci√ɬ≥n de Promoci√ɬ≥n y Defensa de los Derechos del Pueblo) descansan cuatro integrantes de la huelga de hambre m√ɬ°s longeva que se haya conocido en los √ɬļltimos a√ɬĪos en el pa√ɬ≠s.
√ā¬ŅQu√ɬ© es lo que piden los ex prisioneros pol√ɬ≠ticos en huelga de hambre?

Los ex prisioneros pol√ɬ≠ticos descansan en colchones ubicados provisoriamente en el piso. Tres de ellos superan los 70 a√ɬĪos y, adem√ɬ°s de la huelga, deben lidiar con las dificultades de salud de la vejez y de las secuelas de la detenci√ɬ≥n y tortura. Arritma, hipertensi√ɬ≥n y otros malestares ya han enviado a algunos de los huelguistas al hospital. En Rancagua, dicen, la huelgaest√ɬ° da√ɬĪando de forma irreversible los ri√ɬĪones de sus compa√ɬĪeros.
Sus demandas son puntuales y aseguran, parad√ɬ≥jicamente, que est√ɬ°n bien definidas en el propio programa sobre derechos humanos que la presidenta Bachelet present√ɬ≥ durante su campa√ɬĪa. En general, todas est√ɬ°n enmarcadas en la exigencia de una nueva Ley de Reparaci√ɬ≥n que incremente sus pensiones, mejore la atenci√ɬ≥n en salud y extienda los beneficios a los miles de ex prisioneros pol√ɬ≠ticos que se quedaron fuera de dicha categor√ɬ≠a a ojos del Estado.

√ʬĬúLa gente que cay√ɬ≥ en esos recintos y sufri√ɬ≥ graves consecuencias de tortura, que estuvieron varios d√ɬ≠as, semanas y hasta meses, a ellos no les entregaron ning√ɬļn papel para que acreditara que estuvieron en un lugar de detenci√ɬ≥n√ʬĬĚ.
Los procesos de calificaci√ɬ≥n han tenido muchas falencias. En la segunda convocatoria de la Comisi√ɬ≥n Valech, 22 mil personas que presentaron su certificaci√ɬ≥n no fueron acogidas. √ʬĬúTodos sabemos que en Chile hab√ɬ≠a c√ɬ°rceles de Arica a Punta Arenas y no eran c√ɬ°rceles convencionales, sino que hac√ɬ≠an de centro de detenci√ɬ≥n de Carabineros, la Armada, y los militares. La gente que cay√ɬ≥ en esos recintos y sufri√ɬ≥ graves consecuencias de tortura, que estuvieron varios d√ɬ≠as, semanas y hasta meses, a ellos no les entregaron ning√ɬļn papel para que acreditara que estuvieron en un lugar de detenci√ɬ≥n. Nunca tuvieron procesos, fueron secuestros. Por lo tanto, se le ha dificultado a ellos el que los puedan calificar y cuando se ha llamado a esos procesos, la gente que queda afuera no tiene derecho a poder apelar√ʬĬĚ, resume el vocero.
La b√ɬļsqueda de una indemnizaci√ɬ≥n justa para todos tambi√ɬ©n pasa por la necesidad de establecer la actual pensi√ɬ≥n Rettig como par√ɬ°metro reparatorio para todas las v√ɬ≠ctimas de violaciones a los Derechos Humanos, sin discriminaci√ɬ≥n.Adem√ɬ°s, exigen el fin de la incompatibilidad entre pensiones Valech y de exonerados pol√ɬ≠ticos.
√ʬĬúLa Valech tiene un monto que es √ɬ≠nfimo, a nosotros nos dan como bono 150 mil pesos y la Rettig es un poco m√ɬ°s alta. Sabes que ese bono lo dan como compensaci√ɬ≥n a los vej√ɬ°menes que sufrimos durante la dictadura militar, a las heridas que mantiene nuestra gente, muchos de ellos tienen problemas por los golpes, como el compa√ɬĪero -apunta a otro huelguista- al o√ɬ≠do, √ɬ©l tiene perforado un pulm√ɬ≥n tambi√ɬ©n y problemas en las piernas. No es una compensaci√ɬ≥n justa, sino que fue simb√ɬ≥lica y austera como dijo el se√ɬĪor Lagos en su momento√Ę¬Ä¬Ě explica Villalobos.
En otro plano, sus demandas también plantean el fin de los archivos secretos que hoy ampara la impunidad de los violadores de derechos humanos y la tipificación de los delitos de tortura y violencia política sexual como crímenes de lesa humanidad. Iniciativas contempladas por la regulación internacional en la materia, que incluso hoy fueron apoyadas por el intelectual Noam Chosmky, quien escribió una carta a Bachelet manifestándole su preocupación por los huelguistas.
El desahogo de Rosa: √ʬĬúNos hicimos viejos luchando√ʬĬĚ
Es f√ɬ°cil descubrir decepci√ɬ≥n en la mirada de los ex prisioneros pol√ɬ≠ticos que hoy se movilizan. Desconcertados, aseguran que no entienden la indolencia de este gobierno liderado por una socialista, ante sus demandas. Recuerdan que hace s√ɬ≥lo unos a√ɬĪos estuvieron apoyando, desde las bases, la campa√ɬĪa que termin√ɬ≥ llevando a Bachelet a La Moneda.
√ʬĬúEs bueno recordarle a la se√ɬĪora Bachelet que ella fue presa pol√ɬ≠tica, que su madre tambi√ɬ©n estuvo en un recinto de tortura, que su padre tambi√ɬ©n fue torturado y asesinado. Por lo tanto, ella debiera tener mayor sensibilidad que muchos personeros que est√ɬ°n hoy en el gobierno, porque esos van a buscar plata no m√ɬ°s, porque esa es la verdad√ʬĬĚ, declara Rafael Villalobos.

Para los huelguistas, existen diferentes categor√ɬ≠as de prisioneros pol√ɬ≠ticos. Ellos se ubican en el √ɬļltimo lugar de la lista, muy por debajo de sus propios torturadores, quienes √ʬĬúno han perdido ni su rango, ni su estatus econ√ɬ≥mico y siguen manteniendo las mismas regal√ɬ≠as que les da el Ej√ɬ©rcito, incluso en salud. Si se enferma un hombre de sus filas, va a parar al Hospital Militar√ʬĬĚ, recuerdan.
√ʬĬúImag√ɬ≠nate: nosotros, torturados por ellos, 150 mil pesos como promedio. Ellos, como promedio, dos millones de pesos√ʬĬĚ, grafica Villalobos ante la mirada atenta de sus compa√ɬĪeros.
√ʬĬúImag√ɬ≠nate: nosotros, torturados por ellos, 150 mil pesos como promedio. Ellos, como promedio, dos millones de pesos√ʬĬĚ, grafica Villalobos ante la mirada atenta de sus compa√ɬĪeros. En estos d√ɬ≠as, aseguran, los ha visitado un amplio espectro pol√ɬ≠tico, con figuras como Karol Cariola (PC), Marco Enr√ɬ≠quez-Ominami (PRO), Carlos Montes (PS) y Lagos Weber (PPD), entre otros. Sin embargo, el gobierno no se ha dado por aludido.
√ʬĬúYo siento que ning√ɬļn partido pol√ɬ≠tico nos ha dado respaldo. Han venido pero no se la han jugado y quiz√ɬ°s ciertas personas no han tenido apoyo. Vienen a hacer acto de presencia ac√ɬ° y nosotros ya no somos ni√ɬĪos chicos, somos gente adulta. Nuestros viejos saben, son viejos cancheros en pol√ɬ≠tica, no son viejos que nacieron hoy y est√ɬ°n haciendo declaraciones. Nos damos cuenta que vienen a hacer acto de presencia y eso que quede bien claro. Ni el Partido Comunista ni el Partido Socialista, hoy a la cabeza del gobierno, nos han dado apoyo√ʬĬĚ, aclar√ɬ≥ Rosa Mu√ɬĪoz Lira, una de las huelguistas m√ɬ°s j√ɬ≥venes en la Regi√ɬ≥n Metropolitana.
Mu√ɬĪoz es militante del partido fundado por Luis Emilio Recabarren y asegura que las cosas hay que hablarlas tal como son: √ʬĬúLo que vale aqu√ɬ≠, es nuestra lucha. Los viejos se nos van a morir, yo pienso que en cualquier momento se nos puede morir uno y eso nos tiene muy preocupados. Si se nos muere un viejo, ya es otra cosa, ya pasamos a otro escenario. Yo creo que este gobierno es insensible, incapaz de solucionar problemas que se arrastran hace a√ɬĪos√ʬĬĚ, a√ɬĪade.
Desde que ven√ɬ≠a la alegr√ɬ≠a y no fue, resume Rosa, est√ɬ°n pasando por una serie de vej√ɬ°menes que no han hecho m√ɬ°s que profundizar el dolor arrastrado durante sus vidas. √ʬĬúNos quisieron mirar como terroristas, no cab√ɬ≠amos dentro de la sociedad√ʬĬĚ, asegura. Entonces, se abri√ɬ≥ la primera comisi√ɬ≥n Valech y, sin pensarlo bien, aceptaron √ʬĬúla miseria que nos ofreci√ɬ≥ el gobierno, ese bono indigno√ʬĬĚ. Sus torturadores, del otro lado, quiz√ɬ°s tuvieron m√ɬ°s suerte.
√ʬĬúNosotros no, tenemos ese bono miserable que nos debemos de sentir avergonzados y los gobiernos tambi√ɬ©n, porque nosotros somos la reserva digna de este pa√ɬ≠s, somos las personas que luchamos en el gobierno de Salvador Allende, somos quienes seguimos luchando despu√ɬ©s en la dictadura y expusimos nuestras vidas, nos hicimos viejos luchando. Sentimos que ning√ɬļn partido pol√ɬ≠tico nos ha apoyado, incluso el m√ɬ≠o√ʬĬĚ. A su lado, Rafael, viejo socialista, la secunda: √ʬĬúMi partido tampoco asumi√ɬ≥ la responsabilidad real que debi√ɬ≥ haber asumido√ʬĬĚ.
El √ɬļltimo resabio moral

Quiz√ɬ°s algunos podr√ɬ≠an arrepentirse, a estas alturas, de haber librado una lucha tan dura en nombre de una democracia que no les agradeci√ɬ≥. Ellos, sin embargo, no se lo han preguntado. √ʬĬúLo que s√ɬ≠ sentimos es rabia de los que han ido asumiendo los gobiernos y se han olvidado del pueblo. El pueblo tiene el problemas de las pensiones, las AFP√ʬĬôs y eso nadie lo ha querido resolver. Se han sentido tan c√ɬ≥modos que no lo han querido resolver√ʬĬĚ, acota Villalobos.
Los huelguistas est√ɬ°n convencidos de seguir hasta las √ɬļltimas consecuencias. Aseguran que ya aprendieron de hambre, tortura y c√ɬ°rcel y que la indolencia de las autoridades no podr√ɬ≠a frenarlos. Est√ɬ°n curados de espanto. Por estos d√ɬ≠as, incluso les ha tocado descubrir a los que alguna vez militaron con ellos en sus respectivos partidos involucrados en boletas a la empresa liderada por Julio Ponce Lerou.
√ʬĬúVemos con total repudio c√ɬ≥mo gente que se dice que es de izquierda es capaz de ir a pedirle dinero al yerno de Pinochet, es algo incoherente, como si Fidel Castro fuera a pedirle plata a Obama. Es totalmente repudiable. Como dice el presidente Mujica, al que le gusta la plata, no tiene que estar en pol√ɬ≠tica. Tiene que haber un recambio generacional y limpio que sea capaz de proyectar nuevos aires pol√ɬ≠ticos a este pa√ɬ≠s√ʬĬĚ, recalca el vocero de los huelguistas.
Rosa Mu√ɬĪoz Lira cita a Salvador Allende, quien observa la escena desde un cuadro a poca distancia de los huelguistas y sus colchones. √ʬĬúEl que quiera entrar a La Moneda, que meta los pies pero no las manos√ʬĬĚ, resume. √ʬĬúEsas cosas nos dejaron tan marcados para actuar bien en la vida y en la pol√ɬ≠tica. Esa l√ɬ≠nea la vamos a defender siempre, que es el legado que nos dej√ɬ≥ nuestro presidente, el √ɬļnico que realmente nos represent√ɬ≥. No s√ɬ© si va a haber otro, espero que la generaci√ɬ≥n que viene tenga un l√ɬ≠der como Salvador Allende, porque se va a sentir orgullosa√ʬĬĚ.
Hasta entonces, uno de los huelguistas m√ɬ°s longevos ha escuchado la entrevista en silencio. Casi al finalizar, pide permiso para opinar, recostado en su colch√ɬ≥n. Su nombre es Ra√ɬļl Vargas Morales.
√ʬĬúYo creo que si Allende viviera, sentir√ɬ≠a verg√ɬľenza, mire c√ɬ≥mo nos tienen. La UDI se r√ɬ≠e de nosotros, han pasado todos los gobiernos de la democracia, nosotros sacamos a la dictadura y los colocamos a ellos para que nos defendieran√ʬĬĚ.
√ʬĬúLo que le cost√ɬ≥ la vida a Allende fue lo que √ɬ©l quer√ɬ≠a: igualdad para sus compatriotas. Ahora, yo siento verguenza por los pol√ɬ≠ticos que est√ɬ°n en la Concertaci√ɬ≥n.√ā¬ŅPor qu√ɬ© no toman una cuarta parte de lo que quer√ɬ≠a nuestro Salvador Allende para sus compatriotas? Yo creo que si Allende viviera, sentir√ɬ≠a verg√ɬľenza, mire c√ɬ≥mo nos tienen. La UDI se r√ɬ≠e de nosotros, han pasado todos los gobiernos de la democracia, nosotros sacamos a la dictadura y los colocamos a ellos para que nos defendieran. Pas√ɬ≥ Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet y √ā¬Ņqu√ɬ© han hecho? √ā¬ŅC√ɬ≥mo se r√ɬ≠en los grandes capitalistas? El pa√ɬ≠s es de ellos. Si Allende estuviera vivo, ser√ɬ≠a el primero en estar aqu√ɬ≠, con nosotros√ʬĬĚ, declara. Y a√ɬĪade: √ʬĬúEstamos siendo torturados otra vez. Yo recuerdo como si fuera ayer ese 12 de septiembre de 1973 en que me llevaron a Estadio Chile√ʬĬĚ.
Los viejos h√ɬ©roes an√ɬ≥nimos de la democracia coinciden en que, a sus a√ɬĪos, hoy deber√ɬ≠an vivir un escenario muy distinto. Quiz√ɬ°s, disfrutando de la vida que les acort√ɬ≥ la tiran√ɬ≠a, despoj√ɬ°ndolos de su salud, amigos y sue√ɬĪos compartidos. Sin embargo, ese dolor y el de sus familias se ha profundizado.
Rosa lo grafica con la voz quebrada: √ʬĬúCuando lleg√ɬ≥ la dictadura, estuvimos presos varios desde Arica a Punta Arenas y con nosotros, nuestras familias. Ten√ɬ≠an que ir a las c√ɬ°rceles o andarnos buscando, era una tortura y un sufrimiento para ellos. Ellos no sab√ɬ≠an qu√ɬ© nos estaba pasando. Ahora nuevamente tenemos a nuestras familias en este sufrimiento involuntario, entonces vuelven todos los recuerdos a la mente de esos viejos que sufrieron√ʬĬú.

por Vanessa Vargas Rojas (Chile) Fotos: Boris Yaikin
Fuente:PiensaChile

Carta Abierta de Noam Chomsky a los exPP en Huelga de Hambre, entregada en La Moneda

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::



Si deseas conocer mas, visita y suscr√ɬ≠bete a nuestro Canal en Youtube √ɬĎuke Mapu Cultura, Documentales, Conferencias, Reportajes

Fuente: Centro de Documentación Mapuche, Ñuke Mapu

 Campa√Īas

2025-02-02

Publicación sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios.

El periódico Pukara

El Periódico Pukara quiere ser un baluarte en el lucha de ideas, en el combate de principios, en la guerra conceptual, de análisis, de información e investigación que libran los pueblos indígenas contra el ocupante colonialista. El periódico Pukara es una publicación mensual sobre la cultura, sociedad y política de los pueblos originarios. Periodico Pukara
Lea más...

2026-06-15

√ɬĎuke Mapu

Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche √ɬĎuke Mapu

En nuestro Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche, √ɬĎuke Mapu puede encontrar toda la actualidad noticiosa, art√ɬ≠culos, videos, fotos, actividad, enlaces y el m√ɬ°s completo archivo de noticias. Facebook Centro de Documentaci√ɬ≥n Mapuche, √ɬĎuke Mapu:
Lea más...

La Realidad Mapuche en Youtube


Benetton y los mapuche


¿Qué es la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas?


Aprenda Mapunzugun, el idioma Mapuche, via Internet: comprenda el contexto sociocultural- linguístico e interétnico del Pueblo Mapuche.