sábado 20 de octubre de 2001
Hay amenazas de muerte
Crece violencia entre pehuenches
Un llamado a las autoridades y directivos de la Corporación Nacional Indígenas formuló un grupo de familias indígenas de Trapa Trapa ante los violentos enfrentamientos que se están generando últimamente al interior de algunas comunidades de Alto Biobío y que han dado como resultado pehuenches agredidos y amenazados de muerte, viviendas destruidas y menores atemorizados.

Se trata, explicó Pedro Segundo Tranamil -uno de los afectados- de acciones vandálicas provocadas por grupos de pehuenches que poseen distinta visión acerca de los mecanismos para reclamar sus reivindicaciones de tierras.

El último conflicto se produjo el domingo último cuando un grupo de unos 70 indígenas de la comunidad de Butalelbún atacó con piedras y objetos contundentes a pehuenches de la zona de Trapa Bajo porque consideran que estarían dando apoyo a familias de colonos, que han solicitado ser erradicados del lugar.

Los hechos que se prolongaron cerca de cinco horas y afectaron mayormente a la familia de Mirta Ruiz y Pedro Tranamil, se vienen a sumar al registrado en agosto del año pasado en la sede social del sector Trapa Bajo, donde hubo un violento enfrentamiento entre pehuenches que disputaban la propiedad de una decena de sacos de forraje para el ganado.

Las diferencias también se han evidenciado entre las comunidades de Cauñicú y Malla Malla donde los primeros demarcaron tierras en el fundo Queuco -actualmente ocupado por pehuenches- en previsión que los segundos se añadan más tierras que las que les corresponderían.

Los incidentes del domingo fueron denunciados a las autoridades junto al diputado Víctor Pérez Varela, quien calificó ''el hecho de la mayor gravedad, donde muchas familias de la zona cordillerana están a merced de grupos violentistas''. Dijo que el problema se origina por la ausencia de soluciones de parte del gobierno, el que estaba en conocimiento de este tipo de acciones, que seguirán generando otro hechos de violencias.

Por su parte, Magdalena Tranamil que presenció la disputa, añadió que los sujetos armados con palos, piedras y boleadoras, destruyeron una vivienda y golpearon a una mujer amenazando de muerte a Pedro Tranamil con el objeto de intimidarlo porque hace un mes preside una asociación donde también participan dirigentes de la junta de vecinos de los colonos.

Para la joven, la raíz del problema está en la presencia de dirigentes del Consejo de Todas las Tierras, encabezados por el werkén José Naín, cuya presencia ha fomentado la división de la comunidad hasta niveles nunca antes vistos. Esto se agrava porque los habitantes de la zona están mayoritariamente emparentados.

En lo principal, explicó que están en desacuerdo con su política confrontacional del Consejo con las autoridades en circunstancias que ''nosotros buscamos traer proyectos y dialogar con las autoridades''.

La joven pidió que se haga justicia en el caso y que los tribunales decreten medidas de protección para los pehuenches amenazados de muerte ya que el procedimiento del último ataque era arrasar con todo los que estaban en las casas, tanto hombre, mujeres, niños y animales.
 
 
 


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