Río Negro, 08 de octubre.

Pueblos indígenas cuestionan el censo 2001
Las comunidades aseguran que no tuvieron participación y que no se reflejará la realidad de sus pueblos
 

CIPOLLETTI (AC).- El ministro de Desarrollo Social Juan Pablo Cafiero recibió de parte de representantes de pueblos indígenas del país, severas objeciones por el "Censo Nacional 2001", dado que -según ellos- no hubo participación ni existen garantías de un "censo real y serio" de los hogares de las distintas comunidades. "No se reflejará la realidad indígena", se indica.
Los representantes aseguran que sus pueblos fueron "manoseados" y sujetos a actitudes "discriminatorias".
Aclaran además que este tipo de conductas "condenará a los pueblos a ser los nuevos desaparecidos en Argentina".
Raúl Capitán, de Los Menucos, participó de la reunión y entregó ayer a este diario el documento elevado a Cafiero con las objeciones de los indigenistas "sostenidos en nuestra cosmovisión y basados en la sabiduría de nuestros mayores".
El "manifiesto de los pueblos indígenas de Argentina" está rubricado por representantes de todo el país. Entre ellos, de los pueblos Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita, Calchaquí, Huarpe, Kolla, Mapuche, Guaraní, Mocoví, Pilagá, Tapieté, Tehuelche, Toba, Wichi, Atacama, Rankulche, Ona y Tonocoté.
De acuerdo con las pautas del manifiesto las mayores críticas estriban en que ni los pueblos indígenas, por medio de sus organizaciones específicas, ni los delegados de comunidades, han tenido participación alguna en la planificación de este censo.
"Se ha comprobado el incumplimiento de acuerdos y la falta de respuesta a nuestras propuestas, de parte de la autoridades responsables del censo", dice uno de los párrafos del texto.
Además, pone de relieve que no se concretó el apoyo financiero, que no se garantizó la participación de los representantes de las comunidades en las capacitaciones y que tampoco se dio "una participación directa en las actividades operativas del censo", entre las cuales se cuentan los jefes de fracción, de radio, censistas directos, en cada una de las provincias.

El documento presentado a Cafiero

El escrito tiene el aval asimismo del Frente Internacional de los Derechos Humanos del Consejo de Pueblos Indígenas.
Aparte del censo 2001 también las críticas se centraron también en la "Encuesta Complementaria 2002", todo a cargo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec).
Según el "manifiesto" se ha violado el derecho de participación de los pueblos indígenas establecido taxativamente en la Constitución Nacional, además de los que referencia el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre "Pueblos indígenas y tribales en países independientes".
De manera muy firme el manifiesto resalta que "no se cuenta hoy con la garantía plena para realizar un censo real y serio de los hogares indígenas, con el grave perjuicio que esto ocasionará para el presente y el futuro de los pueblos indígenas de Argentina".
Agrega, en esa línea crítica, que el resultado (del censo y la encuesta complementaria) "no reflejará la realidad indígena", precisando que estas políticas del Estado estarían condenando a los pueblos indígenas "a ser los nuevos desaparecidos de Argentina".