El Mostrador
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Jaime Andrade, subsecretario de Mideplan.

14 de Noviembre del 2001

En noviembre se definen negociaciones con comunidades de Collipulli
 

Gobierno entrega tierras por $10 mil millones y dialoga con la Coordinadora


por Pablo Solís

Noviembre y diciembre serán cruciales en el conflicto indígena. El gobierno dará cuenta de una nueva política en el tema al hacer público el cronograma de tierras y los beneficiarios. Antes de fin de este mes deberían estar zanjados los términos de una eventual negociación con las comunidades de Collipulli adscritas a las radicalizada Coordinadora Arauco Malleco, representadas por su ex vocero Víctor Ancalaf.

"Dentro de este mes deberíamos tener algunas señales, es decir ver en qué cosas estaríamos en condiciones de concordar", afirmó a El Mostrador.cl Jaime Andrade Guenchocoy, subsecretario de Mideplan, al referirse por primera vez en extenso a las conversaciones que el gobierno sostiene hace tres meses con cinco comunidades mapuche de la comuna de Collipulli adscritas a la Coordinadora Arauco Malleco, la más radical de las organizaciones del conflicto indígena.

Tales comunidades aceptaron deponer acciones violentas a cambio de un diálogo con las autoridades, que se ha llevado de manera reservada y en el cual son asesoradas por Víctor Ancalaf, ex vocero de la Coordinadora.

Andrade adelantó que en las próximas semanas la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) entregará tierras por un valor de 10 mil millones de pesos, que beneficiarán a cerca de 45 comunidades de las regiones Octava, Novena y Décima.

El terreno para las conversaciones es frágil. En la "disposición al diálogo" que mostró una parte de la Coordinadora y que puede transformarse en negociación, está en juego buena parte de la solución futura a las tomas de predios en el sur del país.

Como anteriormente dijo Ancalaf a este medio, "por primera vez estamos confiando un poco en el gobierno", frase no menor para quien junto a otros dirigentes fundó la Coordinadora y por estos días reconoce que hay un quiebre en la organización.

De hecho en Collipulli y en la zona del conflicto mapuche, es decir la zona forestal, las cosas no son sencillas y sentarse a conversar con el gobierno no es bien visto por algunos sectores.

Señal a las comunidades

A este panorama se suma que el gobierno, según Andrade, espera dar "una señal" a las comunidades para que "sepan con claridad el horizonte posible que tienen, tanto por si reunen las condiciones, como por la disponibilidad presupuestaria, para que el gobierno pueda responderle su demanda de tierra. Está claro que le daremos solución a algunas comunidades y a otras no"

Sobre la negociaciones con una fracción de la Coordinadora Arauco Malleco, Andrade señaló que "en el caso de él (Ancalaf) obviamente es más significativo porque hasta hace algún tiempo era vocero de la Coordinadora Arauco Malleco".

"Hay otro sector de la Coordinadora que mantiene su posición de recuperar tierras y de no dialogar con el gobierno. A esa organización, en la medida que no esté disponible a dialogar ni a recorrer el procedimiento del Fondo de Tierras para adquirir terrenos, no hay posibilidad de comprarles tierras o de llegar a acuerdos", precisó el subsecretario.

En cuanto a cómo se gestó el diálogo con las comunidades Choin Lafkenche, Ailla Varela, Catrio Ñankul, Caillín, Paillacoi y Lonkomawida, Andrade optó por la reserva.

"Ellos (los lonkos de las comunidades) dijeron de manera explícita que estaban por la vía del diálogo y dispuestos a llegar a acuerdos. Eso es lo más sustantivo de lo que ellos han declarado, y después el tema que les importa, obviamente, es la compra de las tierras", reveló.

Añadió que la demanda de las comunidades "no tiene plazos específicos". "Como ha sido la política de Mideplan y del Gobierno, en la medida que las comunidades y las organizaciones estén disponibles a un esfuerzo de diálogo, y por lo tanto, a no ejercer acciones de violencia, el gobierno está disponible a conversar con ellos. Ese el caso de las comunidades de Collipulli que están representadas por Víctor Ancalaf", precisó.

La reserva mostrada por Andrade da cuenta de un nueva aproximación de Mideplan hacia las comunidades en conflicto, en la que se reconoce el peso de los lonkos como autoridades tradicionales que deben dirigir el proceso. Esto impone una mayor prudencia en las autoridades con respecto a otro tipo de conflictos sociales.

Las forestales, la otra negociación

La demanda de las comunidades que mantienen las conversaciones con el Gobierno en Collipulli gira en torno a los fundos Ginebra, Rucañanco, Granaderos, San Ramón y Santo Domingo Norte, más algunos predios particulares y parcelas de forestales.

Sobre la factibilidad de comprar esos predios, Andrade aclaró que deberá hacerse de acuerdo con la ley. "Ninguna compra se puede hacer sin atenerse a la legislación vigente. Los campos tienen que ser susceptibles de la aplicación del artículo 20 letra B, lo que supone la existencia de derechos ancestrales, y la constitución de una carpeta que acredite que la comunidad reivindique la compra ante la Conadi", recalcó.

"Luego de ello tiene que haber acuerdo con los dueños involucrados que en la mayoría de los casos son empresas forestales. Además, tiene que existir un cierto rango en materia de precios. La Conadi necesita de un conjunto de tasaciones referenciales y sobre ellas un cierto margen de negociación", sostuvo el subsecretario.

Añadió que "efectivamente hay distintas negociaciones con las empresas forestales las que tienen distinto grado de desarrollo", e informó que el precio de la tierra lo fija el mercado.

Las tratativas son no sólo para el caso de Collipulli, sino que abarcan a todo el trabajo que impulsa el gobierno de Lagos frente a la demanda de tierras de las comunidades.

¿Se desactiva el conflicto?

"El que podamos establecer que la vía para solucionar el conflicto de tierras es el diálogo y que comunidades que estaban por una vía radical hoy se allanen al diálogo es un logro", dijo Andrade al responder si las negociaciones con las comunidades de Collipulli se encaminan a desactivar el movimiento de las organizaciones más violentas en el conflicto.

No obstante, se cuidó de precisar que "no existen otros contactos" con la Coordinadora Arauco Malleco hasta que los otros sectores se allanen al diálogo.

En cuanto a si es posible conversar bajo la amenaza de movilizaciones si no se cumplen las expectativas como ha señalado Ancalaf, Andrade respondió que "en el caso de alteraciones al orden público hay procesos judiciales en marcha. El gobierno ha sido consistente en este punto".

Respecto a que Ancalaf y los lonkos de las comunidades tienen procesos pendientes, el subsecretario aclaró que "eso no es materia de conversación. La conversación con ellos es con los lonkos, y no directamete con Víctor Ancalaf".

"No podemos asegurar nada. Aquí hay conversación y no acuerdo", concluyó el subsecretario al definir si el gobierno cumplirá las demandas de los lonkos de Collipulli.