El Mostrador
Centro de Documentacion Mapuche Documentation Center

25 de Octubre del 2001
 

''La hija de O’Higgins'':

Tras un secreto de familia

por Macarena Areco

De acuerdo a esta versión heterodoxa de la historia, don Bernardo tuvo una hija ilegítima, Petronila Riquelme, con una empleada mapuche, Patricia. La niña lo acompañó en su exilio en el Perú, donde se casó con el administrador de las haciendas de O'Higgins, José Toribio Pequeño, quien fue el padre de sus cinco hijos.

Investigar una tradición transmitida a través de cinco generaciones -según la cual su familia desciende en línea directa del Padre de la Patria- es la tarea que se propone la periodista Pamela Pequeño en su documental “La hija de O'Higgins” que se exhibirá próximamente en Santiago.

De acuerdo a esta versión heterodoxa de la historia, don Bernardo tuvo una hija ilegítima, Petronila Riquelme, con una empleada mapuche, Patricia. La niña lo acompañó en su exilio en el Perú, donde se casó con el administrador de las haciendas de O'Higgins, José Toribio Pequeño, quien fue el padre de sus cinco hijos.

De esta descendencia provienen los actuales integrantes de la familia Pequeño, quienes van siendo convocados a lo largo del documental para relatar su visión de la leyenda que los vincula al héroe nacional. A este testimonio se agrega el de especialistas chilenos y peruanos que paso a paso van confirmando la tesis de la hija no reconocida del prócer.

Internarse en las ramas de la historia familiar, rastrear la propia genealogía, no puede ser sino una tarea emprendida por una persona con nombre y apellido. Por ello, el protagonismo de la periodista que realiza el documental no sólo aparece como una elección justificada, sino necesaria.

Sin embargo, a partir de este punto de vista acertadamente subjetivo, se echa de menos una mayor expresión de los efectos que la investigación va generando en sus protagonistas.

La reacción emocional frente a un pasado mestizo e ilegitimo o la opinión frente a un héroe atrapado en una biografía formalizada, son cuestiones apenas esbozadas en el documental, no obstante su pertinencia y su relevancia.

A pesar de este vacío que se hace sentir, el rescate de la figura de Petronila Riquelme desde la ilegitimidad y el pasado tiene el gran valor de entregar nuevas imágenes para mirar el presente.

Por ejemplo, que ninguno de sus descendientes se reconozca en la imagen mestiza de su antepasada –a pesar de que en algunos casos el parecido es evidente-, ilustra cómicamente acerca de nuestra auto representación predominantemente blanqueada y de la estigmatización del mestizo como otro.

Otro ejemplo es la expresión de la decadencia en la hacienda de O'Higgins en Perú, como una melancólica muestra del olvido en el que se sumen nuestros héroes nacionales una vez que han quedado inmovilizados en los altares patrios.

“La hija de O'Higgins” pone en marcha el proceso inverso, pues, al vincular al líder de la Independencia con una historia personal y familiar, lo encarna y de este modo le devuelve su humanidad y lo recupera para nuestro interés.