El Mostrador
Centro de Documentacion Mapuche Documentation Center

 
El líder de la Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco, Víctor Ancalaf está a la espera de la que Corte de Apelaciones de Temuco resuelva sobre su condena a tres años y un día de presidio

16 de Julio del 2001
 

Tres años para Víctor Ancalaf, de la Coordinadora Arauco-Malleco

Sueños de ''lonkos'' y acusaciones de montaje tras condena a líder mapuche

por Pablo Solís

Luego de dos años y siete meses del presunto hurto de madera en un fundo de forestal Mininco, Víctor Ancalaf fue condenado. Su defensa presentó un escrito en el que figuran, además de los antecedentes jurídicos, la apelación a elementos propios de la cultura mapuche, como los sueños y premoniciones.

Tras la condena de primera instancia a tres años y un día que enfrenta Víctor Ancalaf, alto dirigente de la organización mapuche Coordinadora-Arauco Malleco, y que fue dictada por el tribunal de Collipulli por presunto hurto de madera, subyacen los más intricados aspectos del conflicto que involucra a indígenas y empresas forestales.

La trama judicial que incide en éste y otros casos relacionados con el prolongado conflicto mapuche tiene aristas complejas, que van desde la coexistencia de dos sistemas, el antiguo y el de la reforma procesal penal, hasta la utilización como argumento jurídico de las tradiciones mapuche, como la intervención de los sueños.

Así, Ancalaf fue condenado de acuerdo al procedimento penal que deberá extinguirse en los próximos años, debido a que el presunto hurto de madera del que se le acusa ocurrió entre el 4 de diciembre de 1998 y el 29 de junio de 1999. Ello pese a que en la Novena Región ya está vigente la nueva justicia penal que contempla mayores beneficios para los procesados -de los cuales recientemente se benefició Augusto Pinochet-.

Otro antecedente de alcance más amplio fue utilizado por el abogado Pablo Ortega, representante del dirigente mapuche, quien aludió entre los descargos de su defendido, en una contestación que presentó ante el tribunal de Collipulli, la influencia de los sueños de los lonkos para justificar la presencia mapuche y de Ancalaf en el lugar del hecho.

¿Parece extraño o inconducente usar un argumento religioso de este tipo en un proceso judicial? Basta recordar la polémica desatada cuando la Corte Suprema acogió el argumento de la personalidad de Cristo para impedir la exhibición del filme La Ultima Tentación.

Ceremonial

Ancalaf es uno de los dirigentes más importantes del movimiento mapuche que ha mantenido de cabeza a dos gobiernos de la Concertación. El hecho por el cual lo condenó el tribunal de Collipulli se refiere a la presunta sustracción de siete metros de madera, pese a que ni siquiera la cuantía del material robado es una de las mayores certezas de la causa, según el abogado Ortega.

La causa se encuentra a la espera de que la Corte de Apelaciones de Temuco resuelva si ratifica o no la condena de primera instancia. La apelación está en tabla desde la primera semana de junio.

En enero de este año, el profesional presentó ante el tribunal de Collipulli una contestación penal y civil. En el escrito da cuenta de las motivaciones religiosas que involucran los hechos investigados, junto a las pruebas de lo que considera un "montaje" por parte de los abogados de la Forestal Mininco para inculpar a su defendido.

En cuanto al supuesto delito de hurto el 4 de diciembre de 1998, afirma que los hechos ocurren en el contexto de un nguillatun, ceremonia religiosa del pueblo mapuche.

"Este se realiza en un lugar sagrado donde generaciones de mapuches han realizado sus rogativas. Jurídicamente hoy en día este terreno corresponde a lo que en derecho denominamos parcela N°7 del Fundo San Jorge (de Forestal Mininco.) Pero Su Señoría, las religiones no consideran los ordenamientos humanos para determinar los lugares sagrados, si bien es cierto que nosotros los hombres si debemos tomar en cuenta estos elementos"., recalca.

"Esta ceremonia es realizada ya que en el peuma (sueño) fue ordenada. En efecto los ancianos de la comunidad soñaron el lugar, los Pu loncos se manifestaron en una de sus formas, y el mapuche frente a estas órdenes debe obedecer. Este no es concepto extraño, ni un barbarismo. No, Su Señoría, en el centro mismo de todas las religiones los sueños son el vehículo a través de los cuales dios se manifiesta a los hombres", añade.

"Los sueños para la religiosidad mapuche son extraordinariamente importantes, su cultura y su religión los ponen en el centro de su cosmovisión. Se encuentran en la imposibilidad de desobedecer este mandato y se realiza el Nguillatun para agradecer a Chau Dios".

SIGUE...
 
 

"Arboles cortados son de la comunidad"

Abogado acusa montaje para inculpar a Ancalaf