Santiago de Chile,  Jueves 15 de Noviembre de 2001
Noé, Verónica y Víctor, tres de los niños de origen quechua que se han revelado como excelentes investigadores y cronistas en el programa de rescate de sus tradiciones. Mañana presentan su libro en Guadalajara, México.
ETNIAS AMERICANAS:
Niños indígenas recuperan tradiciones

Pilar Espinosa

PILAR ESPINOSA

Pesada responsabilidad cargan sobre sus diminutas figuras los niños pehuenches, huicholes y quechuas. Nada menos que descubrir el alma oculta de América, rescatando las tradiciones orales de sus pueblos, antes que la cultura global borre definitivamente las huellas de tan preciado tesoro.

"Generación de niños escritores indígenas y mestizos de Latinoamérica: los nuevos cronistas y creadores del Siglo XXI" es el largo nombre del proyecto que une ya a tres países, Chile, México y Perú, y al que se espera se incorpore cada año una nueva etnia aborigen. El propósito principal es formar escritores y artistas para rescatar la tradición oral de las raíces étnicas de América Latina

Los niños, que son los protagonistas, se entusiasmaron y dedicaron muchas horas a escuchar historias que, contadas junto al fogón, son parte de la rutina diaria en los hogares indígenas, donde no tienen llegada ni las teleseries ni los monitos animados. Su misión es registrar la memoria oral y la sabiduría de sus mayores, para luego difundir esas tradiciones ancestrales en textos que ellos mismos "producen", a modo de nuevos cronistas.

Manuel Iñíguez, coordinador general y responsable del proyecto en México, recuerda que la idea, no oficial, surgió cuando el escritor y académico de la Universidad del Biobío, Ziley Mora, participó en la XIII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, FIL 1999, que estuvo dedicada a Chile.

"La preocupación de muchos maestros por las culturas indígenas fue el inicio. Encontramos apoyo tanto en la Universidad del Biobío como en la Secretaría de Educación de Jalisco. Nació el proyecto y todo fue rápido, porque generó gran respaldo", explicó el docente azteca.

Se pusieron a trabajar en terreno. Los huicholes, en la parte norte del Estado de Jalisco, en México, donde viven. Se trata del grupo indígena que conserva con mayor pureza sus tradiciones entre las cerca de 60 etnias que subsisten en el país azteca. Los pehuenches, en el Alto Biobío, en los valles de los ríos Queuco y Biobío, donde habitan.

El rico material recogido por los niños, con gran habilidad para la investigación, fue escrito en sus respectivas lenguas por monitores bilingües, respetando cabalmente el espíritu de cada informante. El resultado es más que promisorio. Un libro de 135 páginas, con un promedio de 40 trabajos por cada país y en tres idiomas - huichol, mapudungún y español- desde 2000 en circulación, es el fruto del primer año de trabajo.

De todo un poco

"La infancia rescata su identidad ancestral para el reencantamiento del mundo", es el título. Sus autores, medio centenar de niños indígenas y mestizos de Chile y México. Tienen de 4 a 14 años y algunos aún no saben leer ni escribir, pero sí hablar, preguntar y contar. En cada página se advierte la mirada infantil, ingenua y libre de prejuicios. Hay relatos de aventuras ejemplarizadoras, cuentos, recetas, poemas, refranes, dichos, adivinanzas, supersticiones y hasta consejos para curar el empacho y el mal de ojo. Textos cortos, ligeros en lectura, pero ricos en contenido.

Contentos con el resultado no se dieron tregua y mañana se presenta el segundo libro, "La medicina ancestral de América", en la sala Juan Rulfo, el auditorio más grande de Guadalajara, en el marco de XV versión de la FIL que reúne a los grandes de la literatura. Para participar viajaron dos niños mestizos de Coihueco, cuatro profesores y el coordinador en Chile, Ziley Mora.

"Los cambios que experimentan son evidentes", sostiene Ziley Mora. Son niños que viven alejados, que jamás pensaron que lo escrito por ellos pudiera trascender y llegan a una universidad, donde leen sus trabajos y se les escucha con respeto.

Luis Álvarez Manquepi, 14, de Trapa Trapa, y María Paine Tranamil, 14, de Butalelbum, en el Alto Biobío, reconocieron que ahora "somos importantes, porque tenemos que traducir nuestra lengua para que no se olvide".

"Si la lengua indígena se termina ¿quién rezará para que no se acabe el mundo?", dice un proverbio de la tradición oral guaraní.

Cuento de los antiguos

Kiñeki muleki epu wentru....

Ésta era una vez que había pocas familias que vivían muy cerca entre ellas. Un día dos hombres se pusieron de acuerdo para ir a sembrar; uno iba a sembrar papas y el otro iba a sembrar trigo. Llegado el día fueron los dos a sembrar; después de un par de horas pasó una persona a visitarlos, que era desconocida por ellos. Al que estaba sembrando papas le dijo: "Buenos días hermano", a lo que el sembrador respondió, "buenos días". Luego preguntó el desconocido, que era Dios, "¿qué estás sembrando ahí hermano?" y el hombre le miente y le dice: "Sí, estoy sembrando unas piedras". "Bien hermano", le responde Dios: "piedras cosecharás". Y se va caminando hacia el otro hombre que está sembrando trigo. Le dice "buenos días hermano". "Buenos días", le contesta el hombre. "¿Qué hace aquí ?", le pregunta Dios, a lo que el hombre responde: "estoy sembrando un poco de trigo". "Bien", le responde Dios.

Después de un rato de conversar, Dios invita al hombre que estaba sembrando trigo a visitar una casa que estaba por ahí no muy lejos; el hombre lo sigue y una vez que llega a esa casa, Dios abre la puerta y el hombre ve que es una bodega llena de sacos de trigo y Dios le dice: "Aquí tienes trigo suficiente para tu familia". Y luego Dios desaparece. Luego el hombre corre a buscar sus bueyes con su carreta para llevarse su trigo a su casa muy contento y agradecido.

Pasó el tiempo y llegó la época de cosecha y el hombre que dijo la verdad cosechó mucho trigo y el hombre que mintió solamente cosechaba piedras.

EN INTERNET

Sitio oficial del proyecto

http://www.wenuraki.tco.cl

Lenguas indígenas de Chile

http://www.serindigena.cl/p_leng.htm


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