Santiago de Chile,  Lunes 2 de Julio de 2001

PARQUE PUMALÍN:
Diputados Reevalúan Proyecto de Tompkins

Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Cámara Baja revisará los acuerdos adoptados en 1995 sobre la materia. Sesión fue fijada para el 9 del presente mes. Otros aspectos del caso.
 

VALPARAISO.- La Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, en sesión extraordinaria fijada para el 9 de julio próximo, hará un nuevo análisis sobre la declaración de santuario de la naturaleza del Parque Pumalín, que impulsa el empresario estadounidense Douglas Tompkins, en la provincia de Palena.

Con tal propósito, la citada instancia legislativa acordó invitar a los ministros Secretario General de la Presidencia, Alvaro García; de Bienes Nacionales, Jai-me Ravinet; de Defensa, Mario Fernández; de Educación, Mariana Aylwin; a la Directora de Conama, Adriana Hoffmann; al representante del Parque Pumalín, Carlos Cuevas; al Obisto de Ancud, monseñor Juan Luis Ysern; y al cientista político, Carlos Martínez.

Esta acción se suma a la que ya está realizando la Comisión de Medio Ambiente del Senado, para recopilar antecedentes, con el objeto de ver si sobre la materia se requiere dictar una nueva legislación.

La citada comisión de la Cámara de Diputados, por propia iniciativa, realizó un extenso trabajo de análisis en 1995 sobre la adquisición de terrenos en la X y XI Región por parte del empresario norteamericano Douglas Tompkins. Ello, ante la polémica y temores que se produjeron en la ciudadanía en esa oportunidad.

Su cometido lo realizó en nueve sesiones, en las que tomó contacto con autoridades, con miembros de la Fundación Educación, Ciencia y Ecología, para conocer el proyecto "Parque Pumalín", además de una visita inspectiva a la zona, donde pudo conocer "in situ" varias denuncias formuladas, mediante contacto directo con los pobladores y colonos.

Conclusiones y Proposiciones
Al concluir su trabajo, la comisión acordó apoyar la creación de zonas destinadas a la preservación de la naturaleza y el patrimonio ambiental con la participación de capitales privados, y velar por la plena aplicación de la legislación ambiental vigente, con el objeto de incentivar la creación de otros proyectos semejantes.

También acordó expresar su total respaldo al establecimiento del "Parque Pumalín", pero sujeto al ordenamiento jurídico chileno.

Además, estimar como elemento fundamental dentro de la creación del Parque, la incorporación de la población existente en dichas zonas y puso de relieve la importancia de incluir a los colonos en las actividades laborales que surgirían a partir de la concreción del proyecto.

También dejó constancia en su informe, como antecedente "valioso", que la propiedad y administración del "Parque Pumalín" sean traspasadas a un fundación chilena, como lo es la Fundación Educación, Ciencia y Ecología.

La instancia recomendó en esa oportunidad que, como primer paso y dentro de la mayor brevedad, el Parque sea declarado santuario de la naturaleza y que quede sujeto a la normativa que rige la materia, y que posteriormente se acoja a la legislación del Sistema Nacional de Areas Silvestres Protegidas del Estado.

Los diputados de dicha comisión también concordaron participar plenamente de la idea de otorgar beneficios tributarios al sector privado a fin de fomentar la creación de áreas silvestres protegidas.

Un Caso Particular
En torno a la polémica suscitada en torno al proyecto Tompkins, el colono Atilio Ruiz Soto, de 54 años, cuenta en el terreno su caso.

Es uno de los once hijos de un antiguo colono radicado en el territorio ubicado hacia el interior de Caleta Gonzalo, 60 kilómetros al norte de Chaitén, en la provincia de Palena. Su padre poseía en el sector 49 hectáreas de terrenos boscosos, insuficientes para obtener una extracción sustentable de recursos madereros y mantener a su numerosa prole con sus respectivas familias.

A la muerte de su progenitor, Atilio Ruiz se dio a la tarea de buscar un nuevo lugar donde establecerse, junto a su esposa Eloísa y sus ocho hijos. En febrero de 1989 se trasladó hasta las cercanías de Caleta Gonzalo, donde cuenta que con el esfuerzo de todos los suyos logró despejar el monte de la tupida vegetación y malezas, iniciando su adecuado manejo para la producción de maderas. Durante cinco años mantuvo en el lugar una labor de aserradero, sin que se presentaran problemas con las autoridades provinciales ni los dueños de terrenos aledaños.

En noviembre de 1994 inició ante la oficina provincial de Bienes Nacionales la tramitación para obtener la regularización del dominio sobre las 180 hectáreas que ocupaba. Desde entonces, afirma, comenzaron sus problemas con los empleados de Tompkins, "que me hostigaban para que dejara esas tierras, ya que según ellos esos terrenos eran de propiedad de su patrón".

Aun cuando dice haber realizado todos los trámites exigibles para adquirir el dominio de las tierras que explotaba, nada pudo finalmente obtener de Bienes Nacionales, donde sólo se sintió continuamente desplazado en sus pretensiones.

Su situación se vio agravada a principios de 1998, cuando efectivos de Carabineros lo detuvieron, por encontrarse emplazado al interior de terrenos de propiedad particular.

En su búsqueda de nuevas alternativas de trabajo viajó junto a su familia hasta Punta Arenas. La suerte tampoco le favoreció en esas latitudes más australes, y desde hace dos años se encuentra de regreso, ahora en Chaitén, donde lleva una esforzada y precaria existencia. Su antiguo predio hoy forma parte del Parque Pumalín.

Industrias Incipientes
Concebido prioritariamente como un proyecto ecológico, y sólo en segundo lugar con propósitos turísticos, el Parque Pumalín es definido por sus impulsores como la mayor instancia mundial para la conservación de la naturaleza.

Instalado en la provincia de Palena desde hace cerca de una década, Tompkins señala haber analizado largamente el proyecto, tras recorrer por primera vez el área en 1961. Como propietario de The Conservation Land Trust, hoy es dueño de casi una tercera parte de la provincia de Palena, en el extremo sur de la Región de los Lagos (X).

Sus construcciones actuales se ubican principalmente en dos sectores. Caleta Gonzalo posee siete cabañas, un café-restorán, un camping, un local para venta de artesanías y una oficina de información turística. Todos estos inmuebles están concesionados a Amalia Winckler, residente en Puerto Montt, por un monto que no especifica.

Las cabañas tienen capacidad para cuatro o cinco personas y sólo cuentan con dormitorios. Disponen de agua caliente y calefacción eléctrica, alimentadas por una turbina que genera 22 kilowatts. El agua se obtiene de una vertiente y los servicios desaguan a un pozo. En la temporada de verano la tarifa de arriendo diaria es de 40 mil pesos para dos personas, y de 5 mil por cada adicional. En temporada baja, 35 mil pesos para dos personas y los mismos 5 mil por pasajero adicional.

El camping cuesta mil pesos por persona e incluye el sitio, techo, mesones y baño. Desde el lugar pueden realizarse excursiones por senderos demarcados de acceso liberado. El arriendo de un vehículo para llegar al lugar cuesta 17 mil pesos para ocho personas; se les deja en la mañana y recoge en la tarde.

Catorce kilómetros al sur de Caleta Gonzalo se ubican los senderos más visitados, que se internan en el bosque. Uno de ellos, sinuoso y húmedo, está pavimentado con discos de troncos y dispone de un puente colgante que lleva a las entrañas de un milenario bosque de alerces. Desde Caleta Gonzalo se puede también conocer la lobería, un sector de la costa donde existe una numerosa colonia de lobos marinos.

En Fiordo Largo se ubica otro camping, del que no se dispone de mayor información, y se planea la construcción de otros y nuevas sendas en el sector de Vodudahue.

Otros proyectos asociados al Parque Pumalín son una incipiente industria apícola. Su producción de miel se vende en locales de Chaitén y Caleta Gonzalo, además de algunos otros puntos de venta fuera de Palena. Algunos predios de Pumalín poseen invernaderos con cultivos hortícolas o huertos orgánicos, pero sólo para consumo interno.

También se produce leche, para consumo interno y venta restringida. El local de venta de Chaitén ofrece también prendas artesanales de ponchos y frazadas. Incluso la esposa de Tompkins, Cristine Mc Divitt, viaja desde Puerto Montt con tejidos que lleva como regalo a sus familiares en Estados Unidos.

Por este lugar aislado, Tompkins ofreció al Gobierno una especie de trueque. Su organización donaría las 80 mil hectáreas de terreno y el Fisco chileno pondría otras 170 mil actualmente en poder del Ejército, creando así un gigantesco santuario natural.


©2000 Empresa El Mercurio S.A.P