Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

La Voz del Interior (Córdoba), 22 de noviembre de 2001.

Mapuches denunciaron ante la OEA la contaminación en Loma de la Lata


Representantes de las dos comunidades mapuches que viven sobre el yacimiento Loma de la Lata, en Neuquén, regresaron ayer al país luego de haber denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA la contaminación de la que acusan ser víctimas desde hace largos años.

La werkén (vocera) de la Coordinación de Organizaciones Mapuches de Neuquén, Verónica Huilipán, dijo a este diario que su comunidad denunció “el agravamiento progresivo de la afectación en la salud de la población de ambas comunidades, producto de la contaminación con metales pesados en su sangre y organismo a partir de la explotación irracional de la empresa Repsol-YPF, sin ningún control por parte del estado neuquino”.

La reunión tuvo lugar en Washington y duró solamente una hora. Contó con la presencia de una familia por cada una de las comunidades afectadas (Paynemil y Kaxipayiñ), la werkén, el presidente de la Comisión Interamericana (CIDH), Roberto Goldman y un representante del gobierno neuquino, Alfredo Tirachini, entre otros especialistas y asesores.

Los mapuches y el representante neuquino cruzaron conceptos y no coincidieron en toda la hora que duró el encuentro. Por ello, la CIDH convocó a una nueva reunión para mañana, que se realizará en tierras mapuches, para que Neuquén y las dos comunidades intenten llegar a un acuerdo y lo comuniquen a Washington.

De cualquier manera, las autoridades de la CIDH aceptaron el pedido de los mapuches para realizar una visita a Loma de la Lata y ver in situ cuál es la gravedad del problema.

La empresa Repsol-YPF construyó una planta potabilizadora en la zona donde viven las comunidades, para ofrecerles mayor seguridad sobre la calidad del agua que toman y que, afirman los mapuches, fue una de las formas en que se contaminaron.

Como los mapuches no confían que la planta haya resuelto el problema, sigue vigente una sentencia judicial que obliga al gobierno provincial a entregar todos los días 250 litros de agua sana por cada uno de los miembros de la comunidad.

Los mapuches denuncian que la resolución judicial nunca se cumplió completamente y que su salud sigue en riesgo.