Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Córdoba, Argentina, Lunes 16 de julio  de 2001

El conflicto mapuche cruza la cordillera

Sergio Carreras, Enviado especial a Neuquén 


Loma de la Lata, Neuquén. “Mientras sigan sin respondernos, iremos obligando a que nos den respuestas. Y a que nos reconozcan nuestros derechos. No vamos a permitir que las petroleras vengan a hacer lo que quieran. Y nosotros vamos a hacer lo que haga falta para evitarlo”.

Sentado en el salón del centro comunitario de los Kaxipayíñ, la comunidad mapuche que habita sobre el yacimiento gasífero y petrolero que late bajo esta región del este neuquino, el werkén (vocero) Gabriel recita los puntos básicos de la actitud que vienen asumiendo los mapuches de esta provincia.

El enfrentamiento de las dos comunidades mapuches que viven en Loma de la Lata con la multinacional petrolera Repsol-YPF, repite a pequeña escala el conflicto que, del otro lado de la cordillera de los Andes, mantienen miles de mapuches chilenos con las empresas forestales.

Acción directa

En la novena región chilena, ubicada al sur del río Biobío, al oeste de Neuquén, hace cinco años que las comunidades mapuches comenzaron las acciones violentas para obtener respuestas a sus reclamos de tierras y de oportunidades, si bien los primeros recuperos de tierras se produjeron en los años ‘70.

Desde 1997 vienen tomando campos de las empresas forestales, quemando bosques plantados en las que eran sus tierras, inutilizando maquinarias, cortando caminos y realizando acciones violentas que han llevado a prisión a los principales dirigentes de las organizaciones mapuches.

En la nación trasandina, los mapuches ocupan un lugar importante en la historia y en la vida actual del país. En las luchas mapuches contra los conquistadores españoles en 1880 (70 años después del surgimiento de Chile como país) creció el mito de la garra mapuche que hoy todos los chilenos reivindican como propia. Cuando Argentina celebraba la Conquista del Desierto, en Chile se vivía de manera traumática el avance sobre las tierras mapuches.

Se estima que el 10 por ciento del total de la población chilena puede ser considerado mapuche, cuyos derechos vienen siendo reconocidos gradualmente desde que el dictador Augusto Pinochet abandonó el gobierno.

La mitad de la población mapuche vive en Santiago, y el resto se distribuye en la región que rodea a la ciudad de Temuco, conocida desde el siglo 19 como la región de la Araucanía.

También se calcula que existen unas 500 organizaciones mapuches. Dos de las más importantes son el Consejo de Todas las Tierras (de fluidos contactos internacionales y generalmente dialoguista frente a las autoridades) y la Coordinadora Arauco Malleco, conocida por dirigir las acciones más violentas contra las empresas forestales y con dirigentes que, en ocasiones, operan desde la clandestinidad.

Coincidencias

Aunque el espacio que ocupan los mapuches en la realidad argentina es bastante menor al de sus pares chilenas, ambas comparten objetivos comunes.

El reclamo por recuperar las tierras que ocupan u ocuparon desde el siglo 19 es la principal coincidencia. Reclamo, que también en ambos casos, se enfrenta con el poder económico de grandes holdings o multinacionales que hoy son dueñas legales o concesionarios de esas geografías.

Las comunidades de ambos lados de la cordillera se encuentran también en un proceso de maduración política, que se traduce en organizaciones sociales más estables y en fundamentaciones jurídicas de cada una de sus exigencias.

También ambas luchan por la sobrevivencia de su idioma original, el napudungun. Varios estados patagónicos ya instrumentaron o analizan instrumentar la enseñanza en idioma mapuche en las escuelas a las que asisten los chicos de esas comunidades.

En Argentina, además, son conocidos los reclamos mapuches para que los Estados nacional y los provinciales reconozcan su derecho a aplicar su propia justicia, basada en la compensación de las faltas por parte de quienes las cometen, sobre los códigos usuales y punitivos que rigen en los poderes judiciales de todo el país.

Derechos y pobreza

La situación de pobreza y olvido de muchas comunidades, es también otra similitud. En los dos lados de la cordillera se cita el convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo que señala: “Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan”.

Como el pueblo, además, es preexistente al surgimiento de los estados argentino y chileno, se recuerda también la afirmación de la OEA: “Cuando los derechos de propiedad y uso de los pueblos indígenas surgen de derechos preexistentes a la existencia de los estados, estos deberán reconocer dichos títulos como permanentes, exclusivos, inalienables, imprescriptibles e inembargables”.

Lo mismo en Temuco que en Loma de la Lata, el gran sueño mapuche de volver a coincidir en una nación al sur del continente se enfrenta con 200 años de historia y con los molinos de viento de las forestales, las leyes y las petroleras.
 
 

Lo publicado

Los miembros de las 33 familias que integran las comunidades mapuches Paynemil y Kaxipayíñ están enfrentadas a la empresa Repsol-YPF a raíz de la contaminación que ocasiona la explotación del yacimiento gasífero de Loma de la Lata, en la provincia de Neuquén.

La empresa petrolera reconoció que no acierta en el modo de encarar el conflicto.