lunes 1 de octubre de 2001

Autores de los atentados en Ralco
Encapuchados son aún un misterio

Intenso era el trabajo de Carabineros en el Alto Biobío ayer tras alguna pista que permita identificar a los seis encapuchados que en la madrugada del sábado atentaron contra dos camiones y una retroexcavadora de la empresa Febrag, contratista de Endesa para la construcción de la central hidroeléctrica Ralco.

A pesar que los policías no eran visibles en la ruta que conduce a Ralco Lepoy, grupos de civil mezclados entre comuneros pehuenches y trabajadores de la obra investigaban los hechos ocurridos el fin de semana.

A pesar de esta labor, hasta el momento no existe ninguna pista que permita dar con el paradero de los autores del acto vandálico.

Hasta ayer la policía uniformada había interrogado a seis huéspedes de Berta y Nicolasa Quintremán, dos estudiantes de medicina de la U. de Santiago, Pedro Musalem y José Luis Tejeda; un licenciado en Lengua y Literatura de la U. de Chile, Cristóbal Fuentes; un prácticante de medicina natural, Felipe Viveros; y dos machis de la localidad de Quepe, cercana a Temuco, Juan Huentil y Pedro Callupán. Todos ellos están citados hoy por el tribunal de Santa Bárbara a rendir declaración.

''Somos pacifistas''

Tres de los cuatro jóvenes citados al tribunal, Pedro Musalem, Cristóbal Fuentes y Felipe Viveros, relataron en forma exclusiva a EL SUR su versión de los hechos. Fuentes llegó por bus al Alto Biobío el viernes 21 de septiembre a la casa de Nicolasa Quintremán. Según indicó no se registró en la Tenencia de Ralco (como es normal que lo hagan todos quienes visitan el Alto Biobío) porque carabineros no revisó el bus en el cual viajó.

Los otros cinco integrantes del grupo, llegaron el viernes 28 de septiembre procedentes de la Novena Región, a la casa de Berta Quintremán, con el objetivo de establecer relaciones interculturales, tema que según afirmaron les apasiona.

Señalaron que se enteraron de los atentados el sábado en la mañana, luego de escuchar noticias en una radio. En ese momento Nicolasa Quintremán, les solicitó ir a buscar un vehículo que conducía sin licencia su hijo, Víctor, quien fue sorprendido por carabineros en la Villa Ralco. Cuando llegaron al poblado, la policía uniformada los interrogó y los dejó citados hoy al tribunal de Santa Bárbara.

Explicaron que estudiaron en el mismo colegio católico ''Saint Gaspar College'' de Santiago, donde se conocieron y estrecharon vínculos por su común interés en la cultura pehuenche.

En este época de colegio asistieron en inumerables oportunidades a efectuar trabajos voluntarios a Icalma, en la zona cordillerana de la Región de la Araucanía habitada también por comunidades pehuenches. Luego como estudiantes universitarios han estado frecuentemente en el Alto Biobío.

Respecto al hecho de violencia, negaron cualquier participación en él, ya que su lógica de trabajo es de apoyo a las comunidades pehuenches, ''pero nosotros postulamos el amor, la paz y la convivencia en buena onda, rescatando las raíces culturales, somos pacifistas y quemar maquinaria va contra nuestro espíritu'', dijeron.

En tanto Berta Quintremán afirmó que ''los de Endesa quemaron sus máquinas, para inculparnos a nosotros''.

Por otra parte, el lonco de la comunidad Ralco Lepoy, Juan Purrán, indicó que están molestos con Endesa porque no ha cumplido con sus promesas, recordó que él apoyó el proyecto Ralco, pero no ha tenido el mismo respaldo de la empresa. También admitió, como otros lugareños, que desde hace dos semanas que se ha intensificado la presencia de personas extrañas a las comunidades.


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