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Año LXXXVI - Nro. 30.925Domingo 23 de septiembre de 2001

¡ Se lo tragó la tierra !

Víctor Capulle Norín.

"No hay rastros, no hay pistas, no hay nada. Aquí todos hablan de este extraño caso pero nadie sabe qué fue realmente lo que ocurrió esa tarde. Pareciera que se lo hubiese tragado la tierra...", responde el concejal de Lumaco, Manuel Painequeo, al preguntarle acerca de qué sucedió con el estudiante Víctor Callupe Norín.

Hoy se cumplen 27 días de la extraña desaparición de este joven mapuche, 16 años, desde el interior del Liceo Municipal de esa comuna y, pese a las diversas diligencias que ha efectuado la policía durante las últimas tres semanas, aún no se logra obtener la más mínima pista acerca de su potencial paradero.

La misteriosa desaparición de Víctor, que tiene en jaque a la policía, se registró el pasado 27 de agosto, alrededor de las 14 horas, cuando el menor participaba en un taller de estructuras metálicas junto a sus compañeros, en una sala ubicada en calle Sargento Aldea, distante a seis cuadras del centro educacional.
 

CAMINO

AL LICEO
 

De acuerdo a los antecedentes entregados por fuentes ligadas a la investigación, una vez que finalizó el taller, los alumnos tuvieron algunos minutos de recreo y luego se dirigieron al liceo para continuar con la jornada de la tarde.

Cuando los estudiantes del tercer año "A" iniciaron las clases, cerca de las 15.30 horas, se dieron cuenta que Víctor no había regresado.

Los informes policiales sostienen que minutos antes que finalizara el taller, el joven junto a otros cuatro compañeros se reunieron por unos minutos en las afueras del inmueble y posteriormente regresaron al liceo.

Se logró establecer que durante el trayecto, los jóvenes compraron una botella de pisco y una caja de vino, luego se fueron bebiendo hasta llegar al establecimiento, ubicado en calle Carlos Condell.

Cuando el grupo de estudiantes se encontraba a pocos metros del liceo, Víctor decidió ingresar por la parte posterior para no ser sorprendido por el auxiliar, mientras que el resto de sus compañeros asistieron al recinto a continuar con las clases.

Varios testigos señalaron que el menor fue visto por última vez con sus compañeros bebiendo alcohol en un paradero de buses, a pocos metros del centro educacional.

OPERATIVOS

DE BUSQUEDA
 

Efectivos especializados de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de la Policía de Investigaciones de Traiguén junto a Carabineros del sector, han realizado intensas diligencias para establecer con claridad qué fue lo que ocurrió con el estudiante.

A las tareas de búsqueda se sumó un Grupo de Investigación de Personas Extraviadas (Gipe) de la Policía de Investigaciones de Santiago, quienes minuciosamente han patrullado toda el área en busca de alguna pista que les permita dar con el paradero del joven.

Las policías han desplegado diversos operativos de búsqueda en toda la comuna. Se han utilizado una serie de recursos técnicos y humanos, los operativos se han extendido a las localidades periféricas de esa comuna, pero aún así no hay rastros de Víctor.
 

HIPOTESIS
 

Son varias las hipótesis que se barajan respecto a la desaparición del menor. En un principio, se pensó que había caído accidentalmente a un estero, ubicado a unos 50 metros del liceo.

Durante los primeros días de búsqueda, buzos especializados de la Patrulla de Acciones Especiales (PAE) de Carabineros, recorrieron el estero y el río Lumaco -en un tramo de aproximadamente 10 kilómetros- pero no encontraron ningún indicio que reafirmara esa posibilidad. A medida que pasaron los días, esta hipótesis perdió fuerza.

Existen otras teorías acerca de la desaparición del estudiante. Una de estas, apunta a que el joven, bajo la influencia del alcohol, abordó un bus con destino desconocido. Hay otros que señalan que el estudiante habría sido secuestrado por unos sujetos que están vinculados al micro tráfico de marihuana en Lumaco.

También existen versiones que sostienen que Víctor y sus compañeros estuvieron bebiendo y consumiendo droga y que, posteriormente, lo habrían dejado abandonado en un sitio eriazo.

Lo curioso es que los compañeros que asistieron ese día al taller sostienen que después de permanecer unos minutos en el paradero de buses, Víctor se dirigió hasta una reja de madera, ubicada en la parte posterior del establecimiento, con la intención de ingresar a clases y no ser sorprendido por los auxiliares.
 
 

NADIE

SABE NADA
 
 

Quien ha participado durante estos días en la búsqueda del menor ha sido el concejal de Lumaco, Manuel Painequeo, quien -de acuerdo a la información que ha obtenido- asegura que hay personas vinculadas en el caso que no han aportado los antecedentes suficientes para esclarecer este hecho.

"No es posible que los compañeros que estaban ese día con Víctor no sepan qué fue lo que ocurrió. No entiendo cómo los auxiliares y profesores permitieron que los jóvenes que habían bebido alcohol junto a Víctor ingresaran a clases. También me llama la atención que el profesor a cargo del taller no se haya preocupado que sus alumnos regresaran al liceo", dijo.

Painequeo agregó que las comunidades mapuches del sector se han organizado para colaborar en las labores de búsqueda. "Hemos recorrido varios sectores y localidades aledañas a Lumaco, incluso el estero donde se presume que habría caído accidentalmente Víctor y no hemos encontrado nada. La policía ha trabajado arduamente en este caso y tampoco ha obtenido resultados. Es imposible que se haya ahogado porque el estero no tiene más de 40 centímetros de profundidad. Todo esto es muy extraño...", recalcó.

Lo cierto es que todos en esa comuna conocen cómo se originaron los hechos, pero nadie se atreve a dar una respuesta concreta que permita saber qué fue lo que realmente ocurrió... El caso se ha transformado, sin duda, en un enigma para sus habitantes.
 

MOVILIZACION
 

Sergio Callupe no descarta la posibilidad de que terceras personas estén involucradas en la desaparición de su hijo. La hipótesis de que haya caído accidentalmente al estero, no lo convence.

"Estoy seguro que el profesor que estuvo ese día a cargo de la clase sabe lo que ocurrió con mi hijo. No era la primera vez que los alumnos se reunían a beber cuando asistían a ese taller. Siempre le decía a Víctor que no hiciera esas cosas, pero él me respondía que no me preocupara porque siempre se juntaban a "tomar una copita" con el profe y a echar la talla. No me explico como ese hombre les permitía beber durante la clase", comentó.

En la intimidad de su hogar, este esforzado obrero y padre de cuatro hijos, no se resigna a perder a Víctor y se emociona a la hora de hablar de su regalón. "Mi hijo era un muchacho tranquilo y muy alegre. Nunca tuvo problemas con nadie, menos con sus compañeros. Le gustaba compartir, reírse, pasarlo bien, pero siempre se cuidaba y era responsable en las cosas que hacía. Por eso no entiendo cómo desapareció de un momento a otro".

El afligido padre no pierde las esperanzas de encontrar vivo a su hijo. "Estoy seguro que alguien le hizo daño a mi pequeño...Por eso no voy a descansar hasta encontrar su cuerpo".

En tanto, los miembros de la comunidad Anadela, a la cual pertenece el joven mapuche, manifestaron que dentro de los próximos días realizarán una movilización en Lumaco para exigir que las autoridades soliciten un ministro en visita para agilizar la investigación.
 

INTERROGATORIOS
 

El fiscal de Traiguén a cargo del caso, Sergio Moya, señaló que hasta ahora un total de 23 personas han sido interrogas con la finalidad de obtener mayores antecedentes acerca del paradero de Víctor Callupe Norín.

Agregó que durante las últimas semanas se han desarrollado diversos operativos de búsqueda en toda la zona, destinados a esclarecer el hecho.

El representante del Ministerio Público precisó que en cuatro oportunidades el profesor -sindicado por la familia del joven como uno de los responsables en la desaparición de Víctor- ha prestado declarado sobre este caso.

También informó que el docente accedió a un registro voluntario para que Carabineros revisara su casa. En el operativo, la policía no encontró ninguna pista que lo comprometiera en el hecho.

Este Diario llegó hasta la vivienda del profesor, ubicada a pocos metros del liceo, para obtener su opinión. Sin embargo, no fue posible debido a que éste no se encontraba en su domicilio.

Moya añadió que de acuerdo a los antecedentes que ha logrado recopilar, no existen indicios de que terceras personas estén involucradas en la desaparición del joven mapuche.
 

Por: 

Víctor Hugo Palma. 


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