Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
URL:http://www.soc.uu.se/mapuche


 
Viernes 11 de Junio de 1999

Aumento de la pobreza

Corresponde prestar la mayor atención a una realidad que continúa marginando a millones de chilenos de los progresos que ha experimentado el país en diversas áreas.

Los resultados de la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica, Casen, efectuada entre noviembre y diciembre de 1998, entrega un sorprendente resultado: el aumento de la pobreza en la última década. Comparando las cifras de 1990 con las de 1998 queda en claro que mientras el veinte por ciento de los sectores más pobres del país captaban hace diez años el 4,1 por ciento del ingreso, ahora este mismo grupo sólo capta un 3,7 por ciento, mientras que en 1996 alcanzaba al 3,9 por ciento. Los datos actuales indican, además, que entre pobres e indigentes suman actualmente casi cuatro millones de personas, equivalentes a un 27,3 por ciento de la población total del país.

Ciertamente estos antecedentes deben provocar preocupación en las autoridades y en la ciudadanía en general, ya que no parece posible que, pese al crecimiento experimentado por el país en los últimos diez años, la pobreza haya aumentado, o al menos permanecido prácticamente igual. La explicación entregada por el ministro de Planificación, responsable de la aplicación de esta encuesta, apunta a que la crisis económica que se inició el año pasado repercute decisivamente en la muestra. Si bien ello es evidente, ya que el crecimiento de la cesantía y las menores entradas que percibe la familia en razón a la coyuntura económica recesiva influyen directamente en los sectores más pobres para reducir sus ingresos, también implicaría que al profundizarse la crisis este año las cifras de la encuesta en estos meses de invierno serían aún más alarmantes.

Sin embargo, también estos resultados de la encuesta deben interesar por los factores permanentes, ya que sería posible explicar las cifras sobre la base de la menor eficacia del gobierno en sus esfuerzos por combatir la pobreza. Si existe una mala focalización de los aportes estatales, si los fondos destinados se quedan en las burocracias, públicas o privadas como las ONG; si no mejoran la atención en salud ni las condiciones medioambientales; si la educación es un proceso lento y por lo tanto sin resultados a corto plazo; si no crece sustancialmente el trabajo, se podría pensar que efectivamente se hace poco y quizás no lo adecuado para resolver este problema. Por lo mismo, también es alarmante que estos datos no mejoren cuando abundan las declaraciones de parte de las autoridades en relación a lo que se hace en favor de los pobres y pese a que ha transcurrido una década desde que las cifras de pobreza reveladas por la primera encuesta Casen fueran un elemento fundamental en la campaña del plebiscito de 1988 y de las elecciones presidenciales de 1989.


©1998 todos los derechos reservados para Diario del Sur S.A.