I.N.D.I.A.
INTEGRADOR NACIONAL DE DESCENDIENTES 

DE INDIGENAS AMERICANOS 

Montevideo, 23 de diciembre de 2004.

El cacique charrúa Vaimaca nos contó sobre su vida

Un triunfo de la ciencia que nos acerca a la parte de nuestra familia de la cual conocemos menos.

 
Ayer, 22 de diciembre, se dieron a conocer detalles sobre la investigación realizada sobre los restos del cacique charrúa Vaimaca Perú (en realidad estudios recientes indicarían que su nombre era "Perú" y que el término "Vaimaca" le habría sido asignado por el especulador francés De Curel)
 
Luego de sortear todo tipo de inconvenientes de distinto tipo (jurídicos, medíaticos y políticos) por parte de quienes se oponían a todo tipo de estudio e investigación pudimos disfrutar de este momento en el que el cacique nos habló sobre su vida.
 
La presentación de los resultados se realizó en el Salón de Actos del Ministerio de Educación y Cultura, con la presencia de las más representativas figuras del mundo académico nacional. Los estudios se realizaron mediante un convenio entre el mencionado Ministerio y la Universidad de la República.
 
La Dra. Mónica Sans - Directora de la Cátedra de Antropolgía Biológica de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación - fue la encargada de brindar el detallado informe.
 
Todos conocen los esfuerzos realizados por la organización I.N.D.I.A. del Uruguay en respaldo a esta y todas las investigaciones que se realicen en lo referido a nuestro pasado indígena. Esta actitud significó que nuestros integrantes fueran severamente perseguidos por parte de quienes se oponían a la realización de estudios. El principal afectado por esas persecuciones oscurantistas fue el presidente de I.N.D.I.A. quien debió enfrentar un procesamiento promovido por los oscurantistas, lo que le significó inhabilitación para salir del país y concurrir a distintos eventos internacionales a los que había sido invitado (este proceso terminó cuando la Suprema Corte de Justicia de Uruguay determinó el sobreseimiento, anulación y archivo de todos los procedimientos)
 
Por ello tuvo particular significación cuando en el informe al referirse a los agradecimientos se hacía especial mención: a Rodolfo Martínez Barbosa y, en él, a I.N.D.I.A. ("que estuvieron junto a nosotros durante los momentos más dificiles" subrayó la Dra. Mónica Sans. Recordemos que la Dra. Sans fue acusada, entre otros dislates, de "vilipendio de cadaver" por parte de quienes intentaron impedir toda nueva forma de conocimiento (1))
 

(1) Quienes desarrollaron la campaña oscurantista llegaron a decir, en su afán de desacreditar a los académicos nacionales, que se pretendía crear un banco de datos de ADN y clonar a Vaimaca (sic)
 

"Murió a los 50 años. Tenía 1.62 metros de estatura, una estatura similar a la de los europeos del siglo XIX. Llegó de Francia con un número identificatorio en el cráneo el 6565. Había rastros de traumatismos en varios huesos, en el radio (brazo izquierdo) y en la décima costilla izquierda, en la tibia derecha y probablemente en la región nasal. La lesión del brazo izquierdo es típica de quien se defiende de un sablazo. Tenía una capacidad craneana igual o superior a los hombres actuales. Era robusto, no tiene secuelas de desnutrición. No tenía caries ni problemas periodentales, seguramente por una dieta carnívora y pobre en alimentos elaborados. Tenía las vértebras como de alguien joven, o sea no tenía dolores de espalda. Según el parte de defunción, murió de tuberculosis, probablemente por una baja de las defensas debido a los dos años de cautiverio que pasó al irse. También quedó claro que no tuvo sífilis. Tambien se descartó que tuviera un balín alojado en el craneo, como se había afirmado".
 
"Las inserciones musculares, muy marcadas, señalan su vida básicamente nómade, con gran utilización de su fuerza, y un mayor uso de su brazo derecho lo que indicaría un hábito diestro". El análisis de los restos investigados muestra "la total ausencia de caries y de enfermedades periodentales, pese a haber vivido en el siglo XIX, lo que refleja un alto consumo de carnes y posiblemente ningún o poco consumo de alimentos muy procesados o harinas". También se señala en cuanto a su alimentación que "si bien en los dos primeros años de su vida tuvo algunas alteraciones (tal vez producto del destete), fue buena y dio los nutrientes necesarios para su robustez. La comida poseía elementos abrasivos (tierra, ceniza, arena), aunque no tanto como la de las poblaciones prehistóricas de nuestro territorio".
"El análisis, para el cual se tomaron cincuenta y un medidas antropomórficas también menciona que Vaimaca Perú, está emparentado étnicamente con grupos de indios pampeanos, patagones y con antiguos habitantes de Córdoba y sur de Brasil.
El informe de sus restos indica que: "Es interesante notar que los análisis también muestran similitudes con los habitantes prehistóricos de los "cerritos" del este del Uruguay", no observándose características morfológicas que puedan evidenciar una mezcla con los indios guaraníes, como algunos estudiosos, basados, principalmente en registros eclesiásticos, así lo aseveran.

Otra de las revelaciones efectuadas por el equipo interdisciplinario que actuó en la ocasión, es que Vaimaca Perú muestras mutaciones propias correspondientes a los haplogrupos indígenas, encontradas estas en dos individuos enterrados en los "cerritos" de Rocha, existiendo estas mismas mutaciones, actualmente en un habitante de Melo, que desconocía su descendencia indígena."
 

Los estudios moleculares

Es en este punto, según Mónica Sáenz, en donde está el mayor aporte del estudio, que si bien no pudo ser finalizado, "los resultados obtenidos hasta el momento son suficientemente claros como para extraer interesantes conclusiones". Se logró indentificar, sin lugar a dudas, el haplogrupo, que resultó ser el C, de origen amerindio; el mismo resultado se obtuvo utilizando tres técnicas diferentes: análisis de fragmento de restricción, secuenciación de la región genómica mitocondrial donde se encuentra la mutación que determina el haplogrupo, e identificación de las cuatro mutaciones generalmente asociadas a dichos haplogrupos en la región hipervariable.

"Es a partir de estas determinaciones -subraya el informe-, que es posible realizar algunas inferencias:

a) El haplogrupo C está ausente, o es muy escaso, en poblaciones guaraníes, siendo sin embargo, frecuente en fueguinos y patagones. Esto descartaría la posibilidad de mestizaje con guaraníes, y refuerza la hipótesis de que los charrúas se relacionan a las poblaciones de pampa y patagonia.

b) El haplogrupo C, es, junto al B, el más común entre los haplogrupos de origen indígena presentes en la población uruguaya actual, en especial de la región nordeste. Esto apoyaría que el sustrato indígena de la población actual se relaciona más a la macroetnia charrúa que a la guaraní, lo que es contrario a la posición sostenida por muchos historiadores hasta el momento, por ejemplo, la obra de González Risotto y Rodríguez Varese (l982), que se basa en registros eclesiásticos.

c) Por último debe anotarse que el haplogrupo C es también el más frecuente en los habitantes prehistóricos del Uruguay, si bien el número de individuos analizados es muy pequeño para extraer conclusiones difinitivas. (...) La identidad de secuencias, plantea la continuidad biológica entre los constructores de los "cerritos", el cacique Viamaca Perú, y la población actual".

Por último, el documento señala que "de momento, y hasta no contar con más datos, parece razonable considerar que la mutación observada debe ser propia de la macroetnia charrúa (entre otros minuanes, guenoas y los charrúas propiamente dichos) y postular que estos grupos serían los descendientes de los constructores de "cerritos".


"Todos quedamos muy impresionados" dijo el rector de la Universidad, Rafael Guarga, reflejando el impacto de las conclusiones arrojadas por el estudio del ADN del cacique charrúa Vaimaca Perú.

En consecuencia, el cacique era definitivamente charrúa, sin ningún contacto con la parcialidad guaraní - por lo menos su madre dado que el estudio de ADN fue "mitocondrial", que es el que sigue la línea femenina.

Se descartaron algunas especulaciones y corrigieron algunas mediciones o apreciaciones efectuadas con las limitades técnicas de estudio con que se habían realizado casi cien años atrás.

Nuestra satisfacción y muy especial agradecimiento al equipo interdisciplinario dirigido por la Dra. Mónica Sans. Y nuestro declarado compromiso de promover, respaldar y apoyar a ultranza y sin limitación de ninguna especie todo tipo de estudio que nos acerque a conocer más sobre esta parte de nuestra familia, de la cual es la que menos conocemos.