Santiago de Chile, Lunes 26 de Febrero de 2001
ENCUENTRO DE JEFES INDIGENAS.-
Integrantes de comunidades costeras ubicadas entre las regiones de Biobío y la Araucanía participaron durante dos días en la tradicional ceremonia rogativa mapuche. Como se aprecia en la fotografía, ancianos, hombres, mujeres y niños, reeditando una costumbre centenaria, bailaron incansablemente alrededor del canelo, su árbol sagrado. En la oportunidad, pidieron sabiduría y fuerza para tomar el camino correcto en su decisión de recuperar tierras ancestrales
 

REUNIÓN EN TIRÚA
Jefes Mapuches Validan Tomas de Terrenos

En nguillatún, al que asistieron 120 loncos, comunidades de zonas costeras entre Biobío y la Araucanía ratificaron que las tomas seguirán siendo su forma de recuperar territorios ancestrales.

Otra estrategia será buscar una alianza con la sociedad civil a fin de obtener una respuesta a sus demandas por parte del Gobierno.

Ministro del Interior (s), Francisco Vidal, dijo que no se contemplan refuerzos policiales para la zona de conflictos.
 

Pilar Espinoza

TIRUA/TEMUCO (Pilar Espinosa/Arturo Zúñiga).- Mientras el Gobierno, a través del Ministro del Interior (s), Francisco Vidal, restó dramatismo a las tomas de tierras por parte de grupos mapuches entre las regiones del Biobío y los Lagos, donde se ha registrado violencia, los jefes de cerca de 120 comunidades lafkenches validaron ayer - en un nguillatún- las ocupaciones como la instancia irrenunciable para recuperar territorios ancestrales.

Sin embargo, mostraron un cambio de estrategia al anunciar que, dado que no son escuchados por el Gobierno, buscarán una alianza con la sociedad civil para conseguir sus objetivos.

Según el catastro oficial, el total de comunidades mapuches superaría las 3.000.

La elección del lugar del nguillatún fue la señal más clara de la decisión de los indígenas de tomar las tierras por su cuenta. Ello, porque se trata de un fundo de propiedad de las empresas forestales Mininco y Volterra, en el sector de Cerro Negro, a 20 kilómetros al sur de Tirúa, en Arauco, que desde hace dos años 40 familias de la comunidad de Comillahue ocupan ilegalmente.

Durante la reunión mapuche no hubo vigilancia policial en los alrededores.

Consultado por esta última situación, el ministro (s) Vidal dijo que el nguillatún de Tirúa "es una parte de un legítimo ritual de la tradición mapuche y no se requiere de un dispositivo policial frente a tradiciones centenarias".

Frente al hecho de que éste se realizara en un fundo "tomado", dijo que si Carabineros "no intervino fue porque o no hubo denuncia por parte de un privado o no existió orden de un tribunal, que son los procedimientos exigidos para la intervención policial".

El personero fue enfático en señalar que las demandas de devolución de tierras deben canalizarse a través del Ministerio de Planificación (Mideplan) y la Comisión Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi).

Por lo tanto, ante la resolución de los indígenas, dijo que "esas expectativas o esos malos augurios no corresponden al trabajo que está haciendo el Gobierno y esperamos reanudar el diálogo con esas comunidades para poder seguir avanzando en la solución de sus problemas".

No Se Contempla
Refuerzo Policial

En cuanto a la situación que se vive en por lo menos siete predios que están tomados entre Biobío y Panguipulli, restó dramatismo a los hechos y dijo que "no se contemplan medidas especiales o el envío de apoyo policial a la zona".

Explicó que "el dispositivo de Carabineros que está en la región de la Araucanía es el mismo que desde hace algún tiempo y no hay ningún planteamiento de desborde. Desde el punto de vista de la información del Gobierno, chequeada con Carabineros, son temas absolutamente focalizados".

También enfatizó que Carabineros tiene "absolutamente controlada la situación y no hay antecedentes de desbordes ni de que las fuerzas policiales estén sobrepasadas".

Dijo que, por ejemplo, "el caso que más ha llamado la atención comunicacionalmente, del fundo Alaska, estamos hablando de 50 ó 60 personas con manifestaciones ahí", pero Carabineros está realizando todos los procedimientos pertinentes para controlar la situación.

Agregó que "la información que tenemos no es de una mayor violencia, sino sencillamente que se repiten las escaramuzas hiperconcentradas en algunos puntos. En consecuencia se está actuando según los procedimientos que se han hecho en los últimos tiempos".

Desestimó, asimismo, el llamado de algunos propietarios de terrenos afectados por el conflicto que pidieron al Gobierno "mano dura", ya que - a su juicio- es innecesaria la aplicación de más fuerza.

"Se está actuando de acuerdo al Estado de Derecho, respetando las leyes y realizando el diálogo necesario", expresó Vidal.

Finalmente, sostuvo que la gente de la zona que se encuentra atemorizada, debe tener plena confianza en la acción de Carabineros y del Gobierno, que continuarán con los procedimientos realizados hasta ahora. Esto es, el desalojo inmediato por parte de la policía cuando un tribunal así lo ordene.

En la práctica, sigue vigente una orden de desalojo para el fundo El Ulmo, de propiedad de Forestal Mininco, donde incluso los mapuches iniciaron ya la tala de árboles. La medida judicial dictada por el fiscal de Temuco, Alberto Chifelle, aún no se concreta.

Nguillatún en Tirúa
La tradicional ceremonia rogativa del pueblo mapuche fue convocada por el movimiento indígena Identidad Lafkenche, que lidera el alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, y que representa a los indígenas costeros de las regiones Octava y Novena. Durante dos días los loncos discutieron la nueva estrategia que usarán para recuperar territorios que, según ellos, les pertenecen.

Junto con revalidar sus reivindicaciones refrendadas en acuerdos del año 1999 en Tirúa, los loncos decidieron ayer buscar una alianza con la sociedad civil.

Las señaladas resoluciones consisten en obtener autonomía territorial, recuperar tierras ancestrales, lograr el reconocimiento constitucional de las agrupaciones indígenas y la ratificación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, (OIT). Este último obliga a los Estados a reconocer la existencia de tierras indígenas y a reordenar territorialmente el país para entregar las áreas a las distintas comunidades.

En cuanto a la alianza con la sociedad civil, los loncos convocaron a una masiva caminata de los jóvenes indígenas desde Tirúa a Concepción, sobre una distancia de 220 kilómetros que esperan cubrir entre el próximo domingo y el jueves 8 de marzo, culminando en lo que han denominado Cumbre Social de Concepción.

Esta resolución de la junta de loncos fue calificada como "tibia", por algunos observadores.

Pero los lafkenches defendieron su postura asegurando que el propósito de esa marcha es buscar apoyo para sus demandas en la sociedad civil.

Al mismo tiempo, expresarán en ese acto solidaridad con la lucha de los pehuenches del Alto Biobío y apoyarán a los indígenas de Chiapas (México).

"Los mapuches perdieron la paciencia ante la actitud errática del Gobierno, y como quien pone y saca a los gobiernos es la sociedad civil, vamos a buscar una alianza con ellos", dijo Millabur, advirtiendo que esto no significa renunciar a sus demandas.

"Cuando el Gobierno no escucha, no deja otra que buscar nuevos caminos y por ahí va la estrategia que acordamos", dijo el lonco de Comillahue, Juan Segundo Huenupil.

Esta comunidad de 50 familias, ocupa 250 hectáreas a orillas de la costa y reclama como propias 2.800 en poder de las empresas forestales Mininco y Volterra.

La situación de demanda de tierras en la provincia de Arauco es similar en todas las comunidades. Según Millabur, lo que efectivamente ocupan "no alcanza ni al 50% de lo que realmente les corresponde".

Pero en general, no hay claridad respecto de cuál es el total de hectáreas que reivindican los indígenas. Incluso Aucán Huilcamán, del Consejo de Todas las Tierras, se excusó de entregar la cifra.

Y en la Conadi tampoco es un dato que se maneje muy a mano.

El sociólogo, Luis Llanquilef, considerado el ideólogo de las propuestas de los lafkenches, dijo que "no se puede esperar que los mapuches sigan dándose cabezazos contra una Conadi que ha sido sobrepasada, o un Gobierno que no escucha".

Reconoció que esta nueva estrategia puede considerarse "un objetivo intelectual y rebuscado, cuando muchas comunidades enfrentan serias situaciones de violencia, como ocurre con los mapuches de la Región de la Araucanía".

"Pretender que a los mapuches los doblegarán a palos o encarcelándolos es no conocerlos", acotó el alcalde Millabur.

Sobre la marcha esperan que tenga tanto éxito como la cabalgata realizada en 1999 y que culminó también en Concepción. En esa oportunidad, según el edil, "se inició un pololeo con la sociedad civil, el que ahora esperamos consolidar en matrimonio".

El encuentro de ayer se realizó en un marco de absoluta tranquilidad.

El lugar fue declarado "zona seca" por los organizadores para evitar que el consumo de alcohol pudiera generar algún acto de violencia.

Durante toda la noche los indígenas bailaron alrededor del canelo sagrado y de madrugada, con la salida del sol, se efectuó una rogativa que dirigió la machi Margarita Albornoz, de Tranicura.

Denuncian Supuesta
Violencia Policial

En Temuco, en tanto, el lonco Juan Catrillanca, de la comunidad Temucuicui, que mantiene la ocupación del Fundo Alaska, cerca de Ercilla, dijo ayer que ya no le creen a la Conadi y desean que la propia ministra de Mideplán, Alejandra Krauss, llegue a la zona, pero con la escritura de compra de las 2.400 hectáreas del fundo Alaska, de Forestal Mininco, que reclaman como suyas.

Catrillanca, ex candidato a concejal por Ercilla, dijo que no le asiste ninguna seguridad de que el miércoles 28 se cierre el trato con Forestal Mininco por parte de Conadi, porque en la última reunión en Temuco, dijo, sólo se les comunicó que ese día habría una reunión para determinar lo relativo a la compra del terreno, no existiendo claridad en cuanto a su entrega. Mientras no vea soluciones concretas, la comunidad se mantendrá movilizada, sentenció.

Ayer domingo, algunos mapuches se encontraban en la ramada levantada en el interior del fundo, aunque a escasos metros de los terrenos de la comunidad, mientras aviones, al parecer de la empresa Mininco, trataban de controlar algunos focos de incendio en bosques de pino y eucaliptus.

Catrillanca denunció al mismo tiempo a efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros que habrían detenido y golpeado a un niño de 13 años que no tendría participación en hechos de violencia registrados en la zona, según expresó.

El dirigente se preguntó si así el Estado chileno pensaba solucionar el problema mapuche. Flavio Ariel Queipul, de 13 años, fue enviado al hospital de Collipulli, donde le constataron lesiones leves en diversas partes del cuerpo, producto de golpes que el niño relató ayer a los periodistas.

El menor está citado para hoy a las 9.30 horas al Juzgado de Menores de Collipulli, hasta donde será acompañado por familiares y dirigentes de la comunidad.

Ocupaciones en El
Ulmo y Panguipulli

Un poco más al sur, en el fundo El Ulmo, 12 kilómetros al suroriente de Victoria, predio ocupado por integrantes de la comunidad Domingo Trangol, los manifestantes precisaron que el senador Roberto Muñoz Barra buscaría interceder ante ejecutivos de la Forestal Mininco - dueña del fundo- a fin de producir un diálogo entre las partes.

"Si es un sí, o un no, ya veremos los pasos a seguir", dijo el werkén José Quintrel.

En la localidad de Panguipulli, las comunidades huilliches que el sábado reactivaron las ocupaciones en los fundos Calafquén y Malchehue continuaron talando árboles nativos de la especie hualle.

El vocero de las comunidades, Jaime Alegría, señaló que están haciendo contactos para vender la madera extraída como leña y anunció que mañana podrían comenzar la construcción de chozas en los predios, las que serán utilizadas para pernoctar mientras mantengan las tomas.

Cabe consignar que a 16 días de haber iniciado las movilizaciones por la reivindicación de 4 mil 500 hectáreas que reclaman como suyas, los comuneros abandonan los fundos en la noche y reingresan a ellos todos los días alrededor de las 6 de la mañana.

De hecho, las 5 comunidades que permanecen en el fundo Calafquén, del empresario Ricardo Kunstmann, salieron pacíficamente los terrenos durante la tarde del sábado, tras conversar con Carabineros de Panguipulli, pero ayer volvieron a entrar por otro sector.

Premunidos de motosierras y hachas, los mapuches cortan madera que se llevan en carretas. Hasta la tarde de ayer, habían extraído en ambos predios alrededor de 25 metros ruma.

Ante esta invasión de su propiedad, ubicada a 15 kilómetros al norte de Panguipulli, Ricardo Kunstmann indicó que con esta acción los comuneros sólo logran hacer daño, pues la única solución posible al conflicto es sentarse a conversar.

El empresario manifestó que ha aprendido a convivir con el problema, pero de todas maneras espera que en las próximas horas la fuerza pública desaloje a los indígenas.


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