Esos recursos, más US$ 53
millones aportados por el Estado, se invertirán en ámbitos
como salud, educación y desarrollo productivo. Queda excluida posibilidad
de usarlos en compra de tierras.
Un total de US$ 133 millones, aportados por el Banco Interamericano del Desarrollo (BID) y el Estado chileno, se destinarán durante los próximos seis años a potenciar en distintos aspectos a comunidades indígenas del país.
La gestión de un crédito con el mencionado organismo internacional fue una de las 16 medidas que el Presidente Ricardo Lagos comprometió en mayo del año pasado, al dar a conocer los resultados de la mesa de trabajo sobre el tema instaurada por el Gobierno.
De la cifra total, US$ 80 millones corresponden a un préstamo gestionado con el BID, mientras que los restantes US$ 53 millones corresponden a dineros que aportará nuestro país como contraparte, según explicó la Ministra de Planificación y Cooperación (Mideplan), Alejandra Krauss.
Estos recursos se invertirán durante los próximos seis años en 600 comunidades de los distintos pueblos originarios del país y, según la titular de Mideplan, serán recursos extraordinarios y frescos casi en su totalidad.
Si bien inicialmente estos aportes se focalizarán en las denominadas Areas de Desarrollo Indígena (San Pedro de Atacama, II Región; Lago Budi, IX Región; y Alto Biobío, VIII Región), en definitiva serán 44 comunas las que concentren su beneficio.
"Estos recursos tendrán un impacto directo en 27 mil familias, mientras que en forma indirecta beneficiarían a cerca de 47 mil hogares", dijo la ministra Krauss.
Pero no es llegar y gastar estos dineros. Existen cuatro ítemes en los que se utilizarán: desarrollo productivo; educación y cultura; salud; y fortalecimiento institucional.
Así, queda expresamente excluida la posibilidad de invertir en compra de tierras, que es el componente donde actualmente se gasta la mayor parte del presupuesto de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi).
Importancia del Préstamo
Considerando el nivel de recursos que maneja la Conadi, los US$ 133 millones (más de $ 70 mil millones) aparecen como una cifra muy significativa.
El presupuesto anual de la entidad es cercano a los $ 15 mil millones, de los cuales unos $ 11 mil millones se gastan en el Fondo de Tierras y Aguas.
Así, no quedan más de $ 5 mil millones cada año para invertir en los demás ítemes: salud, educación, cultura, etc., si bien también existen algunos recursos sectoriales comprometidos.
Sólo el préstamo del BID incrementará en casi $ 7 mil millones por año los fondos para todos estos tópicos.
La idea es que los distintos proyectos se gesten a nivel local, con el objetivo que las propias comunidades señalen cuáles son sus requerimientos en estos temas.
La gestión de los recursos estará radicada en Mideplan, si bien la titular de esa cartera señaló que existirá un comité asesor que apoyará las decisiones, donde participarán dirigentes de las etnias.
Este punto en algún momento generó disconformidad entre consejeros indígenas de la Conadi, que estimaban que la corporación estaba siendo excluida del manejo de esos cuantiosos fondos.
La formalización de este convenio la realizarán en marzo el Presidente Lagos y el presidente del BID, Enrique Iglesias, con ocasión de la asamblea de esa entidad, esperándose que esos fondos comiencen a llegar en junio.