
Según el informe policial, se trató de un grupo de 40 encapuchados, los que atacaron el inmueble con artefactos incendiarios sin causar lesionados, pues los cinco arrieros que estaban en el interior huyeron hacia los cerros al percatarse del asalto, dejando abandonados en el lugar una motosierra y cuatro caballares ensillados, los que fueron hurtados por los asaltantes .
Los hechos ocurrieron el jueves, alrededor de las 19 horas, en el sector de la veranadas Las Lengas que comprende unas 2.900 hectáreas a 25 kilómetros al nororiente de la avanzada de Carabineros del sector Los Barros y de un refugio militar del Ejército. El inmueble que fue incendiado por los indígenas pertenece a la sucesión de la familia Ortiz que, de acuerdo a una orden emanada del tribunal, debe contar con protección policial para el personal que cuida su ganado en las veranadas.
El prefecto de Biobío, comandante Rolly Rivera, calificó de muy grave la situación por tratarse de una acción incendiaria, en la que si bien no dejó lesionados, hubo robo de especies, caballares ensillados, además de una vivienda incendiada.
Tras el ataque, carabineros desplegó un amplio operativo policial en la zona cordillerana para dar con el paradero de los agresores sin registrar ningún detenido. La situación se ha visto obstaculizada, indicó el oficial, porque los pehuenches han destruido el acceso a los caminos tomados por lo que sólo es posible llegar al área a caballo o infantería.
Esta acción se suma a la realizada el 9 de marzo, cuando una patrulla policial que escoltaba a un grupo de arrieros, fue asaltada por una turba de pehuenches a caballo.
En ese lugar fueron emboscados por cerca de 50 encapuchados montados,
presumiblemente pehuenches, quienes atacaron al grupo con palos, palines
y boleadoras. Asimismo, se escucharon dos disparos realizados con armamento
no identificado.
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