Responde Meli Wixan Mapu
Los mapuches y el perdón
de la Iglesia
La organización mapuche Meli Wixan Mapu y la Asociación
de Estudiantes Mapuches del Instituto Nacional, expresaron su rechazo a
la "misa del perdón" realizada por la jerarquía de la Iglesia
Católica.
En una declaración pública posterior a la represión
que en su contra, y en contra de las organizaciones de derechos humanos,
se desató en las afueras de la Catedral, señalaron que "repudiamos
el nuevo intento que pretende realizar la iglesia católica en orden
a establecer una versión sesgada y falsa de la verdad histórica,
al reconocer ciertos "pecados de omisión" por parte de la Iglesia
y los hombres que la componen.
Este intento por tergiversar la realidad cumple dos objetivos de fondo.
Establecer una verdad histórica en la que se oculte el carácter
genocida de la conquista y posterior creación del Estado chileno,
haciendo creer que la relación existente entre la sociedad chilena
y la iglesia con la Nación Mapuche es de igualdad y armonía
desconociendo su carácter racista y opresor.
Y crear las condiciones sociales y culturales para dar un mayor impulso
al nuevo proceso de evangelización, proceso que en la práctica
es racista y opresor ya que considera a nuestro pueblo como objeto de evangelización
y no reconoce nuestra propia filosofía y religión mapuche.
De lograrse este segundo objetivo señalamos que es nuestra propia
cultura y esencia la que se pierde irremediablemente, aunque para lograr
esta evangelización sean algunas personas de origen mapuche las
que lleven adelante este evangelio y legitimen esta nueva cruzada de la
Iglesia en la población Mapuche.
Cuestionamos seriamente las intenciones manifestadas por la Conferencia
Episcopal de Chile, ya que pretende desconocer su directa y abierta complicidad
en el genocidio y robo, en la que tuvo participación y de la cual
fuimos víctimas. Esto se manifiesta en su declaración de
reconocer sus "pecados" solo de los últimos 190 años.
La Iglesia debe responder por el robo de nuestras tierras, que le permitieron
construir el imperio económico y comercial que financió las
campañas del ejército de conquista. La Iglesia debe señalar
cuántas miles de hectáreas robó a nuestra Nación
y cuántas está dispuesta a devolver como un mínimo
gesto de reparación y de auténtico arrepentimiento.
Debe reconocer que permitió la esclavitud y alentó el
exterminio y genocidio de todo un pueblo en nombre del progreso y del evangelio
cristiano.
Pero lo más importante, y que hablaría de un real arrepentimiento,
es relacionarse de ahora en adelante en un plano de igualdad con la religión
y autoridades religiosas mapuches (Machi), esto pasa por no evangelizar
a la población Mapuche y permitir, con un criterio de reparación
histórica, que la religión Mapuche se desarrolle y crezca
sin elementos externos que dificulten su desenvolvimiento como es la religión
católica.
Sólo queremos entregar los antecedentes básicos que permitan
a los mapuche y a la opinión pública entender nuestra compleja
realidad.
A modo de ejemplo, los siguientes párrafos permitirán
ilustrar el porqué de nuestra molestia y repudio a este lavado de
imagen".
FINANCISTA DEL GENOCIDIO
"Con Valdivia entraron, en 1541, un cura y 3 clérigos: Diego Pérez, Juan Lobo y Rodrigo González Marmolejo. El primero se volvió poco tiempo después al Perú con una regular fortuna, habiendo vendido a Valdivia al contado los bienes que tenía en Chile. Juan Lobo, que era a la vez un esforzado guerrero, tuvo encomienda de indios y beneficiaba lavaderos de oro, y fue uno de los que prestaba dinero a Valdivia en sus apuros para enviar a pedir nuevos socorros al Perú. Rodrigo González Marmolejo primer cura y más tarde primer obispo de Santiago, tuvo también encomienda de indios, y tenía crianza de caballos, que le daba buen provecho, y fue además uno de los prestamistas de Valdivia en varias ocasiones".
SU PARTICIPACION CRIMINAL DIRECTA
"En el 1600 se creaba una Junta de guerra al interior del Consejo de
Indias, este consejo tenía a su cargo la dirección militar,
económica y administrativa de la guerra en contra de nuestra nación.
Este consejo estaba compuesto por cardenales, obispos y teólogos
además de civiles. De esta manera la Iglesia no solo participaba
del genocidio sino que además la dirigía en sus más
mínimos detalles, resulta ilustrador de lo anterior la carta enviada
por Fray Reginaldo de Lizárraga al rey a propósito de la
guerra de Arauco y su manera de hacerla más eficaz.
"Vuestra alteza se sirva de una vez concluir con ella, y ahorrarse
mucha gente y gastos de vuestra real hacienda, porque enviar cada año
socorro, todo se gasta y es de poco efecto"".
SUSTENTO IDEOLOGICO DEL GENOCIDIO Y LA USURPACION
"El Papa Paulo V, tratando de dar un impulso al robo y al genocidio
de que éramos objeto, resolvió conceder indulgencias a los
colonizadores que hacían la guerra contra los mapuches. Citemos
a modo de ejemplo: "Ansí mismo -escribía García Ramón-,
se recibió el breve de las grandísimas indulgencias que Su
Santidad concedió a los que servimos a Vuestra Majestad católica
en esta guerra, lo cual se estima y venera por obra de más piedad
y bien que podíamos recibir, con que quedan los soldados tan contentos
y animados que es para dar gracias... yo quedo con esto contento en sumo
grado por que echo de ver por ello que está ya justificada la guerra
que aquí se hace a estos bárbaros".
Como podrán apreciar no se trató de sólo de faltas
y omisiones sino de crímenes espantosos en los que estuvo directa
e indirectamente involucrada la Iglesia Católica con el objetivo
de usurpar nuestras tierras y someter a nuestro pueblo".