Santiago de Chile, Viernes 13 de Octubre de 2000

MULTIPLES ORGANIZACIONES LOS AGRUPAN:
La Compleja Diversidad Mapuche

Históricamente rara vez han contado con una estructura compartida y jefes únicos.
 

Cada vez que se aproxima un 12 de octubre, el nerviosismo se apodera de algunas autoridades encargadas del tema indígena ante la posibilidad que se produzcan hechos de violencia o desórdenes propiciados por las etnias.

Sin embargo, nuevamente este año el Día de la Raza (denominado ahora oficialmente Día del Encuentro de Dos Mundos) registró sólo manifestaciones menores.

La imposibilidad de concretar movilizaciones más trascendentes y plantear posturas comunes frente a los temas se debe en gran medida a la dispersa organización que tiene el pueblo originario con mayor protagonismo: los mapuches.

En parte esto se debe a un factor histórico. Tradicionalmente sólo en momentos excepcionales el pueblo mapuche se aglutinó bajo una sola cabeza, pues por lo general sus comunidades se organizan y responden a sus dirigencias locales (por ejemplo, los lonkos).

Por ello, en las zonas rurales del sur cada comunidad obedece a sus propios líderes, y sólo ocasionalmente varias coinciden bajo una estructura común.

Actualmente, entre las entidades más conocidas están la Coordinadora Arauco-Malleco (considerada por las autoridades como el grupo más radicalizado), el Consejo de Todas las Tierras, Identidad Lafquenche y Ad Mapu.

En las grandes ciudades, la situación es diferente a la que existe en las comunidades. Parte importante de los mapuches del país viven actualmente en la Región Metropolitana, concentrados fundamentalmente en las comunas más pobres de la capital (Cerro Navia, La Pintana, El Bosque, Quilicura, entre otras).

Se estima que son varias decenas las organizaciones mapuches que existen en la capital, si bien la mayoría son pequeñas. Básicamente se dedican a mantener sus tradiciones, y en muchos casos operan al alero de los municipios.

Entre las de mayor presencia pública están Meli Wixan Mapu y la Coordinadora Metropolitana.

La inexistencia de grandes organizaciones es una característica de este pueblo, si bien frecuentemente es un elemento que complica a las autoridades a la hora de establecer las demandas y negociar.

Otro de los elementos que conspiran contra una mayor conjunción de las distintas instancias mapuches es la diversidad de intereses, en que claramente las necesidades de las comunidades rurales son distintas a las de quienes viven en las urbes.

Esto quedó de manifiesto durante la operación de la Mesa de Trabajo Indígena que impulsó durante el primer semestre el Gobierno, y que finalmente se tradujo en propuestas separadas para los indígenas urbanos.


©2000 Empresa El Mercurio S.A.P