Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
URL:http://www.soc.uu.se/mapuche
El Mercurio Electrónico
Santiago de Chile, Miércoles 21 de Junio de 2000

¡Feliz Wiñotu Tuy Antü!
 

Este sábado, mapuches celebran el Regreso del Sol o Año Nuevo. Ese día, de madrugada, se revitalizan tomando baños en ríos, esteros o vertientes. Reciben el fértil invierno llamado Pukem o Tiempo de lluvias. Lo hacen con rogativas, cantos, bailes y comidas tradicionales.
 

Por Iván Fredes

Los mapuches no esperan la medianoche para celebrar o recibir su Año Nuevo. Muy por el contrario, lo festejan de día. No hay pirotecnia ni fanfarria. Lo hacen apenas canta el gallo, al despuntar el alba, y en vez de los típicos abrazos van al riachuelo más cercano para purificar cuerpo y alma. Así renuevan su armónica relación con la madre naturaleza.

Es lo que harán - el sábado- muchas familias del campo para recibir el occidentalizado concepto festivo de we txipantü (año nuevo mapuche). Aunque en estricto rigor etimológico del mapudungún debieran celebrar el wiñotu tuy antü (regreso del sol).

Ello, porque junto con el solsticio comienza el acercamiento sistemático y progresivo del sol al hemisferio sur del globo terráqueo.

BAÑO VITAL

"Akuy we txipantü, ka pepatuyiñ we antü" (ha llegado un nuevo año; hemos vuelto a ver el nuevo sol) gritan al viento, en su lengua, los mapuches antes de dirigirse al río, estero o vertiente más cercano para sumergirse en sus aguas purificadoras.

La creencia indígena indica que ese es el único día del año en que las aguas de los ríos o vertientes experimentan un proceso de cambio de temperatura. Por ello, con el canto del gallo parten raudos y alegres a bañarse o a beber sus aguas purificadas.

Los especialistas e investigadores en cultura mapuche Juan Ñanculef y Domingo Colicoy cuentan que la tradición aún se mantiene vigente en las comunidades indígenas, pese a la transculturización y a la influencia de la iglesia Católica, la que introdujo la celebración de la fiesta religiosa de San Juan en la misma fecha.

En las ciudades, la tradición está más asimilada a las costumbres de la sociedad no mapuche, y aunque celebran con rogativas y comidas típicas, terminan hasta con asados, pizzas y cumbias por mayor.

En el campo, cuando amanece, las familias y vecinos del lof (comunidad), encabezados por los ancianos genpin (dueños de la palabra), lonkos (jefes) o machis (autoridad médica y espiritual) se reúnen en el wilgiñ ruca (patio de la casa) y mirando hacia el puel mapu (salida del sol), inician el rito del llellipun o guillañmawün (relación social de compromiso con la naturaleza).

MUSICA Y COMIDAS

El grupo familiar y comunitario baila al ritmo de la música ancestral y gira alrededor de la casa acompañados del kefafán (gritos tipo mantra), luego se dirigen al trayenco (dimensión especial del agua) - río, estero o vertiente- para depositar allí alimentos en señal de compartir con la naturaleza o los ngen (dueños por excelencia de las cosas naturales).

La tradición ancestral indica que la noche del 23 al 24 de junio es la más larga del ciclo solar y marca el regreso paulatino del sol, haciendo que desde entonces cada día se alargue "una pata de gallo".

Durante el día, los mapuches comparten alimentos especialmente preparados para la ocasión, como multxúnnm o catuto (masa de trigo con porotos), kako (mote), kofque (sopaipilla), rugalkofque (tortilla), kankan ilo (carne asada) y la bebida favorita muzai o mudai (zumo de trigo cocido).

En la ocasión también resuenan los sonidos de los circulares kultxunes, las espigadas txutxukas y las sonajeras kaskawillas, que invitan a bailar el choique purrún, cuyos movimientos imitan la danza del avestruz.

También durante el día, los enfiestados mapuches juegan palín o chueca, realizan el kata pilún (ceremonia mediante la cual le rompen las orejas a las niñas en etapa de pubertad), el llallitún (visitas protocolares de familiares y amigos de la comunidad) y el konchotún (también visitas de amistades especiales que establecen relaciones más permanentes y hasta vitalicias, algo así como compadres).

CUENTOS MAPUCHES

El recibimiento del nuevo sol es enriquecido con los ancianos que alrededor de un fogón relatan epeu o mitos y cuentos, cuya función es traspasar el conocimiento ancestral y socializar a los jóvenes sobre el origen de la vida y de su cosmovisión.

Domingo Colicoi, profesor de Educación Intercultural, admite que existe una revalorización de muchos aspectos de la cultura y cosmovisión mapuche, como el caso de la mencionada, pero lamenta que se está occidentalizando y desvirtuando el verdadero sentido ancestral.

Más que una fiesta, sostiene, es la renovación del compromiso y relación del mapuche con la naturaleza, sean en familia o en comunidad.

Por eso, dice que las autoridades educacionales deben declarar feriado ese día para los estudiantes de su etnia.

La idea es que esperen o celebren la llegada o regreso del nuevo sol junto a sus familias, en el campo o en la ciudad.

Así lo hicieron sus padres, sus abuelos y los abuelos de sus abuelos, desde que los primeros mapuches en el comienzo de los tiempos sobrevivieron a un interminable diluvio (¡otro más!) encaramados en los cerros.

Calendario de 13 Meses

El investigador Juan Ñanculef Huanquinao explica que el año de los mapuches tiene trece ciclos o meses de 28 días (con 364 días en total) y cuatro estaciones.

Las posiciones de la küyen (luna) determinan los meses.

Estas son: weküyen (luna nueva), apoküyen (luna llena), nagmenküyen (luna menguante) y pürrakuyen (luna creciente).

De esa manera, por ejemplo, epu küyen koni pukem significa el segundo mes del invierno o del tiempo de lluvias. Y kechu kuyen pewü es traducido como el quinto mes de la primavera.

Los mapuches usaban a la cintura un tupu o lazo trenzado con trece nudos. Los iban de-satando a medida que transcurrían los meses.

La posición del sol y las frecuencias de lluvias determinaban las estaciones del año y éstas no eran simétricas entre ellas.

El año mapuche comenzaba con el pukem (tiempo de la lluvia), seguía con el pewü (tiempo del brote), continuaba con el walung (tiempo de la abundancia) y terminaba con el püramwün (tiempo de las cosechas).

Antiguamente se agregaba una quinta estación, el rimügeñ (tiempo del descanso de la tierra).
 
 


Términos y condiciones de la información