Si las obras del proyecto Ralco no comienzan dentro de 30 días, se puede afectar irreversiblemente el cumplimiento de la puesta en marcha de esa central hidroeléctrica, afirmó ayer el gerente general de Endesa, Jaime Bauzá. Dijo estar preocupado por las declaraciones del director de la Conadi, Rodrigo González, en el sentido de no poner fecha para definir las permutas de tierra con los pehuenches.
El proyecto demandará una inversión superior a los 500 millones de dólares y será capaz de aportar el 10% de la energía total del Sistema Interconectado Central. Bauzá señaló que al momento de aprobarse las permutas se dará orden de proceder a cuatro contratos de obras civiles, por un monto que supera los cien millones de dólares, dando trabajo directo a más de 1.500 personas "en un momento difícil para la economía del país y los indicadores de empleo".
El gerente de Endesa manifestó su satisfacción porque los consejeros indígenas se reintegraron a la Conadi, ya que la indefinición de las 83 solicitudes presentadas por las familias pehuenches y la paralización de las obras inciden en el programa de ejecución de Ralco.
Indicó Bauzá que por ahora se han efectuado ajustes y adecuaciones al programa de obras, pero no se ha podido aprovechar la época del año en que es posible hacer el desvío del río para la construcción de la presa y llenar el embalse.
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