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SANTIAGO. La empresa española Endesa y las cuatro familias pehuenches
del Alto Biobío que se oponían a la construcción de la central hidroeléctrica
Ralco en la Octava Región, suscribieron ayer en La Moneda un "Memorando
de Entendimiento" que pretende poner fin a este conflicto que se extiende
por casi una década.
El preacuerdo fue suscrito por el ministro
secretario general de la Presidencia, Francisco Huenchumilla -como garante-,
el gerente general de Endesa, Héctor López, las mujeres pehuenches Berta
Quintreman, Mercedes y Rosario Huenteao y Aurelia Marihuan, y sus abogados,
Roberto Celedón y Alex Quevedo.
El convenio establece que Endesa entregará
a cada propietaria una compensación económica de $ 200 millones, 77
hectáreas de características similares a las ya permutadas y aportará
$ 300 millones a una institución definida en común acuerdo que otorgará
beneficios directos a los hijos y nietos de las familias.
Por su parte, el gobierno comprará mil
200 hectáreas del fundo "El Porvenir" de propiedad del BancoEstado para
entregarlas a cada uno de los doce hijos de estas mujeres; realizará
un programa de vivienda con subsidio; entregará ocho pensiones de gracias
y 22 becas de estudio otorgará asistencia técnica a los proyectos que
se desarrollen en estos predios a través de Indap.
A su vez, las familias se comprometieron
a retirar en un plazo de 20 días las acciones judiciales y administrativas
interpuestas para paralizar las obras. En ese mismo plazo Endesa y ellas
suscribirán los instrumentos jurídicos y judiciales que conlleva este
acuerdo.
El ministro secretario general de la
Presidencia, Francisco Huenchumilla, dijo que este acuerdo cierra un
capítulo que "no fue fácil", mientras que el gerente general de Endesa,
Héctor López, sostuvo que es "fundamental para el país, las familias
y Endesa". En tanto, el abogado de los pehuenches, Roberto Celedón,
admitió que se trató de un proceso "largo" y en algunos momentos "doloroso",
pero que quedaban satisfechos porque se cumplieron sus demandas. |