|
En la sede del Indap, en Cañete, está previsto para hoy el
encuentro entre personeros del Ministerio de Planificación (Mideplan),
de la Conadi y dirigentes lafquenches para revisar el avance de las solicitudes
de restitución de tierras en Arauco, conforme a un catastro presentado
a las autoridades en noviembre de 2001.
"Esta sería la penúltima reunión antes de firmar un
acuerdo definitivo para cuatro comunidades; para que la Conadi inicie el
próximo mes el proceso de compra de tierras", dijo el dirigente
Luis Llanquilef.
El acuerdo iría en favor de las comunidades de José Antonio
Melita (649 hectáreas); de Francisco Namoncura (111,80 hectáreas);
de Juan Catrileo Marinao 1 (113,8 hectáreas en Huentelolén);
de cacique Llancao (350 hectáreas) y una parte de la comunidad de
María Colipi.
Tierras sagradas
En el marco de la Ley Indígena, los lafquenches aspiran a la restitución
de las tierras afectas al proceso de reforma agraria entre el gobierno
de Jorge Alessandri y el gobierno militar; de aquellas que tienen carácter
sagrado (cementerios, rituales, juegos de palín) y de las que consideran
tierras antiguas.
De estas últimas no existen documentos, pero "se incluyen como deuda
histórica", dijo Luis Llanquilef. En el proceso de "contra reforma
agraria", en 1974, el Estado remató 415 mil 053 hectáreas
de aptitud ganadera-forestal o secano no arable de la provincia de Arauco,
lo que correspondió a un 58,4% del total de tierras expropiadas
en la región y traspasadas a privados.
El catastro considera a la comunidad de los Maitenes, sector Huape, Cañete,
que reclama la Reserva Rihue bajo (279 hectáreas); comunidad de
José Antonio Melita, sector Reposo, y comunidad de Lautaro Cayucupil,
en Cañete, reclaman 649 hectáreas del asentamiento Reposo-Alhueco.
La comunidad Quidiqueo Huenupil, sector Comillahue, Tirúa sur, reclama
500 hectáreas en el sector de Cerro Negro y Lonco Tripay (tierra
de carácter sagrada); la comunidad Cacique Llancao, Cañete,
reclama 350 hectáreas del asentamiento Llancao; la comunidad Juan
Ignacio Catrileo, Cañete, reclama reserva Cora Los Patos de 1.200
hectáreas, asentamiento Paicaví; comunidad Juan Ignacio Catrileo
Marinao 1, Huentelolén, Cañete, reclama reserva Rihue Alto
de 113, 8 hectáreas, de Forestal Arauco.
También, las comunidades Ponotro Yevilao y Francisco Namoncura,
en Tirúa, reclaman 78,5 hectáreas y 111,8 hectáreas
en Laguna Quidico, asentamiento Labranza, y en el mismo sector, la comunidad
de María Colipi viuda de Maril, Las Huellas, Tirúa, reclama
499 hectáreas.
Las restantes comunidad Pedro Catricura Epullan, Tirúa, reclama
1.171 hectáreas en laguna Butaco, asentamiento Labranza, y la comunidad
de Kralhue, Tirúa, reclama Los Canelos de 2.076,5 hectáreas. |