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CANSADO DE PROMESAS, EL OTRO LUMAKO SE LEVANTA

Por Marcia Klein, Corresponsal en Valdivia
Semanario El Siglo / 25 de diciembre de 2002



Escasea el agua en el Lumaco de Valdivia. Recién diciembre y los ríos y esteros comienzan a bajar su caudal. Los baldes, al salir de los pozos, se van coronando de tierra y sedimentos. Los pinos sedientos de la Forestal han absorbido el líquido vital. En abril, recién en abril, comenzarán a subir las aguas.

Pese a todo, los comuneros de Lumaco enyugaron sus bueyes para abrir la tierra en espera de las semillas de papa que jamás llegaron. Observan sus barbechos con indignación, puesto que se extingue la época de plantaciones. Meses en reunión tras reunión, proyecto tras proyecto para conseguir un saco de papa y uno de fertilizante por familia. Nuevamente, el gobierno promete y no cumple.

Las comunidades mapuce-wijice (mapuche-huilliches) de Lumaco, comuna de Lanco, territorio del PikunWijiMapu, se tomaron las dependencias del Programa Orígenes el lunes 2 de diciembre. La toma se produce por el incumplimiento de los diversos acuerdos del Programa Orígenes con las comunidades de Lumaco, conformadas por más de ochenta familias. El lonco de la comunidad de Quilche Mapu, Manuel Compayante, señaló que resolvieron tomarse las dependencias, porque "han causado tantas molestias a las comunidades con sus mentiras. Si bien el Programa Orígenes se crea para favorecer a los mapuche, termina siendo otro instrumento para aturdir a las comunidades. Hemos estado casi un año, con esperanzas y esperanzas, hasta el momento no pasa nada, no se ha ejecutado ninguno de los proyectos productivos".

Elías Huanquil, werkén de la comunidad de Lumaco, señaló que "cuando se nos anuncia en el año 2001 que vendría un programa, nacido de un acuerdo del gobierno de Chile con instancias externas, el objetivo era satisfacer las necesidades básicas de nuestro pueblo. Se nos dijo que no pasaríamos por proyectos, como se acostumbra en otras instancias, que serían fondos que vendrían directamente a nuestras comunidades. Nos aseguraron que estaríamos recibiendo en el mes de mayo los primeros desembolsos para los proyectos de desarrollo productivo de subsistencia para las comunidades".

Uno de los grandes problema del Orígenes es el hecho de generar planes productivos que son rechazados por los organismos co-ejecutores como el INDAP, CONAF y CONADI, cuyos criterios de evaluación se rigen por la rentabilidad de la producción. Para Iván Neira, Coordinador Regional, "significa que el programa se ha estrellado contra el resto de la institucionalidad y le ha significado serios retrasos, más allá de las dificultades propias que el programa ha tenido en su proceso de ejecución e instalación".

Programa Orígenes. Mideplan-Bid

Nace como una iniciativa del gobierno, con el de objetivo desarrollar una política de cooperación entre los pueblos indígenas y el Estado, contribuyendo al desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de los pueblos aymara, atacameño y mapuche, de sectores rurales de la I, II, VIII, IX y X regiones.

Se concentra en cuatro áreas de trabajo:

-Desarrollo Productivo: Agricultura, ganadería, actividades no agrícolas, desarrollo forestal y uso de recursos naturales.
-Salud Intercultural: Apoyo a la medicina indígena, atención en salud intercultural, mejoramiento del acceso a la atención en salud intercultural.
-Educación: Educación intercultural bilingüe.
-Cultura: Fortalecimiento de la identidad cultural.

La focalización del programa tiene un carácter territorial, actuando en 44 comunas. Contempla dos fases de ejecución. En la primera, se trabajará con 635 comunidades indígenas rurales; en la segunda, con alrededor de 700, además de organizaciones indígenas e instituciones públicas.

Según el programa, las comunidades podrán elegir temas de capacitación que consideren necesarios para avanzar en su desarrollo y mejorar sus condiciones de vida.

Pese a lo ambicioso del Programa Orígenes, no se ha podido concretar puesto que "ha tenido problemas importantes por razones de diseño, que ha complicado la ejecución a lo largo del país", señala Iván Neira, Coordinador de la Décima Región, agregando que "este programa hubiese sido más operativo y eficiente si los recursos hubiesen sido transferidos a las gobernaciones y con un equipo técnico de Orígenes, sin tener que pasar por un sistema de evaluación que, en definitiva, usan otros organismos, que tienen una escasa o mínima pertinencia cultural y sensibilidad frente a la población objetivo con que estamos trabajando".

"No hay tal solución a la pobreza".

El werkén del Consejo de Lonkos de PikunWijiMapu, Jorge Abello, opina que el Programa Orígenes es creado para tranquilizar y adormecer al pueblo mapuche en sus perspectivas de recuperación de tierras. "Independientemente del discurso del gobierno, en relación a los beneficios para las comunidades, trae división y conformismo en las personas que creen o pretenden ser beneficiadas. Digo 'discursos', porque por familia lo que corresponde del Orígenes no son más de $800.000 para tres años del proyecto, vale decir, simplemente se mueren de hambre. No hay proyecto productivo, no hay tal solución a la pobreza, como llaman a la situación del mapuche actual".

Rodrigo Marilaf, de la Organización de Estudiantes Mapuche de Valdivia, tiene "una percepción muy crítica respecto al Orígenes, puesto que el gobierno -mediante la introducción de dineros- se transforma en un instrumento para desmovilizar a las comunidades".

El Consejo de Lonkos planteó desde un comienzo la existencia de fallas estructurales del Programa, además de la no comprensión del mundo mapuche, puesto que aplican un concepto de pobreza y desarrollo que no tienen cabida en este pueblo. "Se planteó que primero tenían que tener conocimiento de la situación mediante un diagnóstico de la situación de cada comunidad. Sin embargo, se privilegió el asunto de los programas productivos, que no solucionan nada y no tienen pertinencia cultural, sino que al contrario, llevan a tratar al mapuche como pequeño agricultor", señala Abello.

Otra aprensión que plantea el Consejo es que programas como el Orígenes sólo buscan aislar al mapuche de otros sectores sociales golpeados por el neoliberalismo, como obreros y campesinos, evitando "una unión entre este pueblo mapuche con el sufrido pueblo chileno", plantea su werkén, quien ejemplifica señalando que el gobierno de Lagos anuncia "que son 133 millones para los mapuche, mientras al campesino le embargan las tierras por deudas con el INDAP; entonces, se hace pelear al pequeño campesino con el mapuche".

Cuesta arriba se le ponen las cosas al Programa Orígenes. La toma se depone mediante la firma de un protocolo de acuerdo que promete concretar lo tantas veces prometido. Sin embargo, las comunidades del PikunWijiMapu, con sus barbechos vacíos, están inquietas con el peso de la postergación histórica.