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23 de Mayo del 2002
Cuatro manifestantes sumergieron
sus manos en tarros llenos de cemento luego de pasarlos a través
de las rejas, en protesta por lo que consideran la enajenación de
tierras para la construcción de la represa en el Alto Biobío.
Un grupo de aproximadamente 50 personas encabezadas por las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán y e lonko de la comunidad Coyaqui, Julio Treca, iniciaron esta mañana en las afueras del Congreso.
Cuatro de los manifestantes mapuches, tres mujeres y un hombre, se encadenaron esta mañana a las rejas del Congreso que dan a avenida Pedro Montt mediante el complicado procedimiento de sumergir sus manos en tarros con cemento fraguado, lo que dificulta enormemente separarlos de la entrada.
Sólo después de largo trabajo, voluntarios de Bomberos lograron sacarlos luego de romper la misma reja con tijeras hidráulicas.
La protesta sigue al nombramiento por el gobierno de una "comisión de hombres buenos" que tasará los predios, lo que a la postre permitirá a la multinacional Endesa hacerse de ellos previo pago de una indemnización.
Así podrá inundar las tierras y terminar con el proceso de construcción de la central Ralco, que se inició en 1997 con la certificación ambiental del megaproyecto.
Las hermanas Quintremán llegaron a Valparaíso el 21 de mayo pasado para unirse a las protestas de diversas organizaciones sociales.
"No al desalojo genocida de Ralco. Fuera Endesa asesina. Nos encontramos protestando fuera de lo que consideramos corrupción", declararon.