Proyecto Ralco:
Pehuenches aceptan
negociar
Patricio Gómez
y Jorge Molina
25 de Enero
de 2003
Últimas 4 familias contrarias a la central hidroeléctrica
siguen ahora el ejemplo de Nicolasa Quintremán y permutarán
sus tierras.
PATRICIO GÓMEZ y JORGE MOLINA
CONCEPCIÓN.- Después de casi una década de luchas
y desencuentros, el conflicto por la construcción de la central
hidroeléctrica Ralco, en Alto Biobío, parece llegar a su
fin.
Las últimas cuatro familias pehuenches renuentes a dejar sus
tierras han aceptado dialogar con el gobierno, a partir de febrero,
para buscar una solución global para ellas y para su pueblo.
Todo el problema empezó cuando la mujer ícono de la
causa pehuenche, Nicolasa Quintremán Calpán, de 63 años,
la misma que juró ante el Presidente Ricardo Lagos que sólo
la sacarían muerta de su tierra, decidió permutar 3,8 hectáreas
en el Alto Biobío por otras 77 cercanas a Santa Bárbara,
y una indemnización de $200 millones. La misma opción
estudian sus hermanos Berta y Juan Quintremán, quienes incluso
han visitado algunos de los terrenos ofrecidos por Endesa.
El subsecretario de Mideplán, Jaime Andrade, reconoció
que han existido contactos y conversaciones.
El abogado Roberto Celedón, que representa a las familias
ante la Convención Interamericana de Derechos Humanos, a la
cual acudieron los pehuenches por la construcción de Ralco,
explicó que en la comisión de trabajo participarían
autoridades de las carteras de Economía, Secretaría
General de la Presidencia y Mideplán, y un representante de
cada familia pehuenche, acompañados de sus asesores.
Esta comisión deberá concretar acuerdos a fines de
febrero o comienzos de marzo.
Nicolasa Quintremán y Carmen Paine anunciaron que presentarán
un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Concepción
por "amenazas" y "hostigamiento" tras llegar a un acuerdo con Endesa.
Acusan de esa campaña al Consejo de Todas las Tierras, ecologistas
y abogados.
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