El territorio mapuche, antes
y hoy
Durante siglos el territorio
mapuche ha sido la causa más impoprtante de
la lucha de este pueblo originario.
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Mapuche Wajontu Mapu, el Territorio Mapuche,
es el objeto del estudio que realiza la Comisión de Trabajo
Autónomo Mapuche COTAM, en el contexto del trabajo de la Comisión
Verdad Histórica y Nuevo Trato. La investigación analiza -a
partir de las categorías territoriales mapuche- la evolución
del territorio desde el Siglo XVI hasta la actualidad, y da
cuenta de cómo este se ha configurado a través de las relaciones
con el Gobierno Español y, posteriormente, con el Estado Chileno.
1. El territorio mapuche
a la llegada de los españoles y durante la Colonia.
El Mapuche Wajontu Mapu,
en los territorios ubicados entre el Pacífico y Los Andes,
GULU MAPU, a la llegada de las huestes españolas se extendía
entre el río Limarí y Chiloé. La presencia en la cuenca del
río Limarí se ha constatado en virtud de antecedentes judiciales
de temprana data a que dieron lugar las reclamaciones mapuche
ante las autoridades españolas. En esta zona, el pueblo mapuche
compartía la territorialidad con el pueblo diaguita, que a
su vez tenía asentamientos hasta el río Maipo. Desde Aconcagua
al sur la presencia mapuche era hegemónica. La presencia mapuche,
en el PUEL MAPU, los territorios al oriente de la cordillera
abarcaban prácticamente desde las actuales provincias argentinas
de San Luis por el norte y Chubut por el sur.
Durante el período Colonial,
la evolución territorial del Pikunmapu, emplazado entre el
Limarí y el norte del Bio Bio, está marcada porque es aquí
donde se realiza la primera usurpación territorial de parte
de los hispanos, quienes invocan la "Bula Intercaetera" para
apropiarse del territorio, el que luego reparten en mercedes
de tierras que dan origen a la gran propiedad latifundista
dela zona central. A los mapuche se les impuso el trabajo
obligado en el sistema de encomienda, y se les redujo a "Pueblos
de Indios" en virtud de la Tasa de Gamboa de 1580, la ordenanzas
de Ginés de Lillo y las disposiciones de la Tasa de Esquilache,
formándose aproximadamente 130 "Pueblos de Indios" entre los
ríos Limarí y Bío Bío, algunos de cuales subsisten hasta nuestros
días, y que a principios de la República fueron afectados
por leyes dictadas en 1823 y 1830.
COLONIA
2. El territorrio mapuche
a fines de la Colonia y principios de la República.
La situación del territorio
mapuche es la siguiente: El territorio independiente mapuche
se extiende entre el río Bio Bio y el eje Mariquina- Panguipulli
y el sometido es el localizado al sur de esta frontera y al
norte del Bio Bio. Los procesos ocurridos en estos territorios
en el período republicano, se relacionan con el sometimiento
a través de la acción bélica de los territorios independientes,
la usurpación y la reducción territorial, la radicación de
los mapuche a través de sucesivos actos que operan hasta la
actualidad y algunos intentos de recuperación de tierras durante
el siglo XX y comienzos del actual.
3. Que pasó con el Pikum
Mapu
En el Pikum Mapu, el Estado
Chileno intentó liquidar los "Pueblos de Indios" heredados
del periodo colonial, pero la propiedad mapuche en la zona
central nunca fue derogada y, de algún modo, subsistió. En
la actualidad se pueden pesquisar rastros de los "pueblos
de indios" en algunos asentamientos comunitarios o de pequeña
propiedad, cuyo origen corresponde a estas radicaciones. ¿Qué
pasó con el territorio del Pikum Mapu?, ¿Que pasó con la población
mapuche pikumche?, el Estado chileno hoy debe responder.
OCUPACION
MILITAR
4. La ocupación militar
del territorio mapuche.
Fundamental en este proceso
es la mal llamada "Pacificación de la Araucanía", que no es
otra cosa que la ocupación militar del territorio mapuche,
y que se lleva a cabo en el territorio comprendido entre el
río Malleco y Mariquina y no el Toltén como se dice en la
historia oficial, conquistado militarmente por el Estado republicano
entre los años 1862 y 1883.
Esta ocupación militar
avanzó a través del establecimiento de líneas fortificadas
en los ríos de la Araucanía, confiscando las tierras ocupadas,
disponiendo el remate de éstas y la entrega de grandes concesiones
a empresas de colonización, y el otorgamiento de títulos a
colonos chilenos y extranjeros. A los mapuche, en cambio,
se les despojó del territorio y se le redujo sus tierras.
Basta señalar que, en lo que hoy es la IX Región, zona de
mayor concentración de población mapuche, sólo se entregó
a los mapuche un 12,3% del territorio original, repartido
en unos 2317 Títulos de Merced. Esto explica que la propiedad
agrícola particular sobre los territorios mapuche, tengan
en su origen un acto de ocupación, despojo y usurpación, propiciado
por el Estado y los particulares, ilegítimo en su origen.
Todo el proceso de radicación se desarrolló mediante una ley
del Estado Chileno, la que en su aplicación práctica fue intencionalmente
vulnerada. Esta obligaba al gobierno radicar a los mapuche
en las tierras que efectivamente ocupaban y, las tierras que
quedaban como saldo, podían ser rematadas a particulares,
sin embargo en los hechos esto fue exactamente a la inversa.
Sobre este tema que no es menor, el Estado de Chile hoy, debe
responder.
5. El proceso de usurpación
post-radicación.
Una vez conformadas las
reducciones, en el proceso llamado de Radicación, los latifundistas
continuaron ejerciendo presión por las tierras mapuche y fueron
numerosos los casos de corridas de cercos o compras fraudulentas,
por lo que las tierras mapuche continuaron disminuyendo. Son
numerosos los casos denunciados en los llamados Juzgados de
Indios. Muchos de los actuales conflictos tiene su origen
estos hechos.
6. La recuperación de tierras
en los primeros años de la década de los 70.
La recuperación de tierras
y las ampliaciones de cabida territorial mapuche son escasas,
consideradas éstas como tierras demandadas que denominamos
tierras de restitución. Este tipo de acciones se han verificado
sólo durante el proceso de Reforma Agraria, entre 1965 y 1973,
cuando se transfirieron numerosos fundos expropiados a las
comunidades mapuche vecinas o cercanas, pero estas tierras
fueron devueltas en importante proporción a sus antiguos propietarios
después de 1973. Muchas de los actuales conflictos, corresponden
a estas tierras, hoy en manos de empresas forestales.
COMPRAS
7. Tierras saneadas y compradas
por la Conadi.
El Fondo de Tierras y Aguas
de la Ley 19.253, ha contribuido a la ampliación de tierras
mapuche, al permitir la adquisición de algunas de las tierras
demandadas por comunidades mapuches y sobre las cuales no
existía posesión material anterior a la compra, no obstante
tener sobre ellas derechos ancestrales. Sin embargo, el ritmo
de adquisición es lento porque los recursos son escasos y
el mecanismo de compra ha favorecido la especulación. En este
escenario, el actual modelo de compra de tierras ha resultado
ser insuficiente, la superficie de tierras es exigua, la superficie
por predio está muy por debajo de la unidad agrícola familiar
y no se logra cumplir con los estándares de productividad
mínimos pues los suelos son de muy baja calidad agrícola.
A lo anterior se agrega el hecho que son adquisiciones dispersas
por lo que se ve difícil la rearticulación territorial, que
es básica para la recomposición cultural y social mapuche,
tan dañadas por el proceso de radicación y división de las
tierras.
8. Síntesis
La demanda mapuche exige
la restitución de las tierras usurpadas y aspira a la reconstrucción
de un territorio. El fundamento: una situación de injusticia
que emana de la génesis del Estado de Chile y se hace sistemática
en la relación de éste con el pueblo mapuche, generando un
conflicto que para ser superado requiere que el Estado responda
por las causas que le dieron origen. Por ello es imprescindible
cambiar el eje de resolución de la demanda y posicionarla
en el Estado, como un asunto de interés público, y no en el
mercado.
En este marco, el Estado
debe propender a establecer una Ley que asegure la transferencia
de las tierras reivindicadas por los mapuche, una ley que
se imponga a la voluntad de los particulares, indemnizándolos
por la pérdida patrimonial, pero impidiendo que especulen
o impongan sus intereses privados a la decisión de Estado
de satisfacer una deuda histórica y corregir una injusticia
que boicotea la paz social.
Resuelta la demanda de
tierras, queda pendiente la construcción de una nueva relación
Estado-Pueblos Indígenas, que aspira a la reestructuración
del Estado Nación y a su redefinición como Estado plurinacional.
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