Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
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Cristina Maldonado

Alto Bío Bío, Sur de Chile

Traducción:
Cristina Parra-Jerez PhD,
University of Auckland, New Zealand
 

(De mi diario, con algunos cambios, 1° de Marzo de 1998) 


Acabo de ver la luna, luna llena más un día, emerger detrás de las montañas en un cielo color plomo, con nubes oscuras en su centro, plateadas en los bordes por la luz de la luna. Hay una brisa muy rica, y hace bien pensar que la noche en Chile no conlleva los peligros de una noche de verano en Miami (ni siquiera los bichos se comparan). Me encantan estos cielos del sur con Orion de cabeza. Escribo con luz eléctrica, con una ampolleta chiquita que funciona con la electricidad de un panel solar que donó uno de los grupos de ecologistas que visitan a la familia Quintreman, en cuyas tierras somos huéspedes. Frente a mí, Nicolasa Quintreman y su hermana Berta están conversando. Habiendo llegado recién de New England la noche solo me parece refrescante - estoy con blusa de manga larga, mientras todo el mundo anda con chomba desde que se puso el sol. Las Nanas (nha-nha - hermanas en Mapudungun) me están mirando con regularidad para ver que no me haya congelado. Ellas están adentro, con el brasero humoso, donde cocinan, conversan, mantienen el calor, reciben a las visitas. Ahí hicimos la comida, una sopa, calentando el agua en una tetera suspendida de una rama encima del fuego. Salimos todos oliendo a humo - los que no estabamos acostumbrados teníamos que estar entrando y saliendo, con los ojos lagrimeando. La Nana Nicolasa está acostumbrada. Somos varios los que alojamos aquí, estudiantes universitarios de Concepción y dos mujeres mayores que están de voluntarios, Sara Imilmaki y yo. Las hermanas tienen un terreno para camping montaña abajo cerca del río. Que lugar que tienen. La vista de las orillas del río es de dos valles. Sus tierras están justo donde se juntan el Lomin y el Bío Bío, donde hay unos rápidos tremendos, muy apreciados por los balseros que bajan por las aguas verdes y heladas, llenas de vida y espíritu. Algo en mi quiso llorar cuando vi esto. Siempre mantengo mis esperanzas, pero sabiendo lo que sé, no puedo más que tener cuidado con esa esperanza que tengo, que la segunda represa en Ralco no sea construida.

Ya he sido testigo del choque entre inconmensurables, y del increíble coraje de Nicolasa Quintreman. El hombre de ENDESA, Guzmán, el encargado de convencer a la gente que acepte el trato que se les ofrece, apareció en cuanto bajamos del bus, ofreciendo ayudarnos a llevar nuestras cosas ladera abajo. Todo el mundo agarró sus cosas y partió enojado, pero el hijo y el sobrino de Nicolasa aceptaron ayuda con su balón de gas. Ella se puso furiosa. La ENDESA tiene prohibición legal de pisar sus tierras. Encararon a este hombre de palabras suaves y promesas vacías (realmente parecía un gusano con lo que decía, sus palabras y tono condescendiente) y lo mandaron cambiar sin esperanza de lograr un acuerdo. Parece ser esta persistencia y omnipresencia que les ha permitido recolectar más del 80% de las firmas que necesitan. El hijo de Nicolasa, sus vecinos, casi todos se doblegan hasta cierto punto. Nunca he visto alguien tan orgulloso, intransigente, inquebrantable. En ella se refleja la gloria de los mapuche, un pueblo tan fuerte que los Incas no fueron capaces de vencerlos. Tampoco los españoles. Solo los chilenos, a principios de siglo, y 400 años después de que la mayoría de los pueblos indígenas de América habían sido subyugados. Ahora, todos sus vecinos se están dejando comprar ... ¿es que no saben lo que están perdiendo? Esto realmente es tierra de Dios, con las montañas alzándose allá arriba, con el valle y su río corriendo hacia el horizonte, con el volcán en la distancia, las estrellas, los bosques, sus ruidos y olores.
Es increíble estar instalada en una tienda Iglú al lado del hogar de una mujer sobre la cual solo había leído hasta ahora.

Como llegamos:
Estuvimos dando saltos por cinco horas en un camino recién "pavimentado". Normalmente el viaje toma cuatro horas, pero hoy ENDESA pagaban sus sueldos. Una camioneta andaba entregando los cheques mensuales de $250, seguida por un verdadero carnaval de tiendas y mercaderes ambulantes vendiendo todo lo hecho en Taiwan en que no necesitas gastar tu sueldo mínimo (electrónicos que suenan como patos, o como pollitos, etc.). Parece que desde que trabaja para ENDESA, la gente ha dejado de cultivar sus tierras, así que ahora hasta su comida tienen que comprar, que dado el costo del transporte, es muy cara. Antes llegar a esta zona tomaba dos días a caballo. Nosotros llegamos en ocho horas en bus de Santiago a Sta. Barbara, tres horas en micro hasta el pueblo de Ralco, y luego las cuatro a seis horas en micro hasta el lugar de las Quintreman. La micro obviamente era de Santiago, pintada amarillo y blanco, pero iba cargada como bus rural, con una cabra, un cordero, mochilas, cajas de viviendas y maletas encima, cargada con gente y sacos de harina, tan pesada que en las cuestas se quedaba parada, todo el mundo tenía que bajarse, subir la cuesta a pie, y volverse a subir. El camino mismo daba bastante miedo, aunque hermoso. Era angosto, lleno de maquinaria, y si la micro se encontraba con un camión maderero o vehículo, uno de los dos tenía que retroceder hasta donde el camino fuera lo suficientemente ancho para pasar. Corta varias vertientes de agua pero estas pasan por encima del camino no más, llenándolo de piedras y charcos. En partes ves sólo un precipicio enorme, no hay barrera, sólo el río 200 metros más abajo. La vista del río y los rápidos - pasamos la indicación de donde iría la represa, justo en la parte más gloriosamente hermosa.

Sara Imilmaki, la mujer que me acompaña oficialmente me iba contando sobre las cosas que íbamos viendo. Sara es un bola de fuego, una mujer increíble , activista de verdad, pero este grupo de pehuenche (la sub-etnia mapuche que vive en ese lugar) la esta empezando a frustrar. Sara es mapuche-huilliche -de más al sur, cerca de Osorno, zona de producción lechera - y los huilliches han sufrido más penuria y opresión que los pehuenche, que hasta que ENDESA abrió la carretera hacia el Alto Bío Bío, se sentían más como parte de Argentina, ya que están muy cerca de la frontera con este país. Supe de Sara por una joven chilena que me encontré en la conferencia de académicos latinoamericanistas de New England, donde presentó un panel sobre el trabajo que estaba haciendo sobre Chile. Estaba haciendo su tesis de doctorado sobre las mujeres mapuche que dejan el sur y se van a las ciudades a trabajar como empleadas domésticas. Se me ocurrió que ella podría conocer a alguien metido en el asunto pehuenche, y resultó que Sara - quien entre otras cosas fue miembro fundador de lo que es ahora el sindicato de las empleadas domésticas, estaba trabajando en el Alto Bío Bío también.. Llegué a Santiago y dejé recado con medio mundo. Por fin alguien me llamó para decirme que venía acompañando a dos hermanas pehuenche que venían a Santiago a dar una conferencia de prensa acerca de los estudiantes voluntarios que las estaban ayudando en sus esfuerzos. Nos encontramos en la mañana de la conferencia y esa misma noche partimos en el bus al sur. Nos llevamos increíblemente bien - me habían advertido de que Sara era de ese tipo de persona que desarrollaba opiniones firmes sobre la gente, y que si no le caías bien no te ayudaba. Claudia, la estudiante de doctorado de UConn era buena amiga de ella, y me había recomendado, lo que sirvió bastante. No sentí que me estuviera recitando una versión oficial como siempre me pasa con los tipos de ENDESA. No hay nada artificial en Sara, es la persona más directa que haya conocido. "Dice las cosas y queda la cagada, pero las dice como son," como me dijo uno de los miembros del GABB.
 

La experiencia entera, y los aspectos del viaje que pueden aislarse como anécdotas fueron increíbles, pero lo más fantástico de todo el viaje fue estar con Sara y aprender de ella. Sin todo lo que conversamos y lo que compartió conmigo, no habría logrado entender ni la mitad de lo que veía. Mucho habría sido puro paisaje, no habría sabido con quien hablar, ni que había detrás de lo que se me estaba diciendo ... y ella además es fantástica como persona, me contó historias de sus abuelos, de su madre que era medica, versada en la medicina natural, de sus hijos, uno de los cuales es actor en Dinamarca con el Teatro Mundo que está dedicado a poner en escena cuentos y obras tradicionales de diferentes culturas. Otro hijo es historiador, en Osorno. Estuvo casada con un chileno y este la dejó con dos hijos chicos, así que se fue a trabajar de empleada doméstica, donde empezó a trabajar organizando gente. Desde entonces ha estado metida en la formación de varias organizaciones, y ha trabajado en la mayoría de las grandes, pero tiende a dejar una organización cuando esta empieza a alejarse de lo que ella considera como su meta original. Es muy orientada hacia la base y encuentra la formalización de un proceso frustrante. Ahora es uno de tres consejeros de un grupo llamado Conservación Pacífica, un grupo de derechos indígenas. Ahí parece que se va a ir cuando se resuelva este asunto, que desgraciadamente parece va a ser resuelto luego. En este año que ha estado trabajando en el área ha logrado organizar un grupo pequeño de mujeres para hacer resistencia. En la mayoría de los casos a los hombres les interesa más conseguir un trabajo con ENDESA, para ganar plata que a menudo se toman, que funcionar como jefes de hogar. Así pareciera que ENDESA trata en primer lugar con los hombres. Del proyecto Pangue se dijo que no había desplazado a ningún pehuenche, cuando la verdad es que tres de las mujeres de las cinco familias eran pehuenche, pregúntenle a cualquiera todo el mundo lo sabe. Pero ENDESA hablo sólo con los maridos. En un caso incluso, es la mujer la dueña del terreno. Ella es una de las dos mujeres que fueron a Santiago a dar la conferencia de prensa, pero no quiso hablar conmigo de este asunto aunque yo traté de acercarme. Hay un sentimiento enorme de que esto es inevitable. La gente se encoge de hombros y dice que si total va a pasar igual, mejor sacarle provecho. Algo en mi entiende por fin a los ecologistas radicales de Earth First! que despeñan las maquinarias de construcción y cosas así. Aquí están sus amigos trabajando, y por duro que sea el trabajo y mala la paga y malo el arreglo al que van a llegar, los hombres con que hable que trabajan para ENDESA sienten que tener un sueldo les otorga cierta dignidad y esperanza de poder salir adelante, educar a sus hijos y darles oportunidades que ser un campesino de subsistencia y ganadero nómade no puede otorgar. Lo que me jode es sentir que de alguna manera he visto el futuro y el porvenir de esta gente, que están en camino a convertirse en parte del llamado Cuarto Mundo, los migrantes, sin tierra, las masas empobrecidas y dislocadas que el molino de la modernidad convierte en polvo. ¿Vale la pena arriesgarse, y vale la pena no luchar por tu tierra porque no conoces su valor real? Que te mantiene vivo y alimenta aspectos culturales que das por sentado y que van a ser desvalorados en ese encuentro con el mudo afuera que tanto añoras, esta conexión de lo humano con la tierra de que tanto he oído hablar estos días, esta conexión con la Naturaleza y la religiosidad de la experiencia de vivir en un medio ambiente como este...

Parezco uno de esos preservacionistas culturales sobre los cuales he hecho comentarios tan despectivos. El Hombre en su Ambiente Puro. Sólo quisiera que ... tengo una foto de Nicolasa Quintreman, una foto hermosa, pero siento que es como la imagen de la ultima persona de pie .. y quisiera entender por qué, si tenemos leyes que supuestamente protegen la fuerza de esa determinación, como la Ley Indígena, para fijar y proteger la extensión de las tierras indígenas, por qué los gobiernos permiten y alientan su subversión, para promover cosas e ideales tanto más vacías, a pesar de los grandes planes y promesas de cumplir. Lo que personalmente más me asusta es darme cuenta que dentro de los muchos usos del ecologismo hay usos que eran aún peores de lo que me imaginaba ... se puede encontrar argumentos tanto a favor de la diversidad como a favor de la asimilación adaptando y utilizando aquel discurso, su terminología ... GABB, la ONG, se dice a favor de la diversidad, pero trata con los pehuenche solo porque debe, o porque le parece útil, no ha hecho nada para organizarlos, para capacitar líderes pehuenche que puedan seguir la lucha - estrictamente fuera de la Dirección tuve una pelea enorme ([exclamdown]en castellano!) sobre este asunto con uno de los miembros de GABB, Rodrigo Garretón, junto a la fogata de los voluntarios. Luego ENDESA y Gaston Aigneren, el que administraba la compañía en Pangue, la primera represa, hablando de su posición de punta de lanza dentro de la empresa y como el está ayudando a toda esta pobre gente ... seguro que con una buena ganancia, a ENDESA esto no le cuesta nada más que unas pequeñas concesiones materiales que dejan a la gente en las mismas, dándoles perecibles, esperando controlar el costo, el impacto de la relocalización con algunos rollos de alambre de púa, planchas de zinc y un poco de plata. Justo había estado leyendo a Wolfgang Sachs (Diccionario del Desarrollo) sobre este asunto antes de venir - los usos de "desarrollo sustentable" y la perpetuación de la pobreza. Si le pongo mi espejo huinca frente a la cara y digo: eres pobre - al final la gente se lo cree, o busca un modelo diferente para lograr algo diferente, casi sin entender por que. Nicolasa era de una claridad distinta: Yo no soy pobre, mira todo lo que tengo, me dijo. En un sentido más amplio tiene razón, y lo sabemos. Es como si ENDESA le entregara a cada uno una pala diciéndoles caven su tumba, y así los mandara a todos felices a ser parte del Cuarto Mundo, cegados por promesas de dinero y la visión (real) de lo que este puede comprar, sin ver o negando la verdad de como están siendo controlados y de como los van a abandonar en cuanto se termine la construcción y la represa este llena - a menos que se hagan cargo y saquen fuerza de su cultura, su religión, de sus familias, de su unidad, y no la fragmentación y peleas internas que vemos ahora.

Podría seguir mucho más largamente con esto, pero voy a volver al relato y recuentos del diario, que dejé hace un buen rato. Después de ese día que pasé entrevistando a Nicolasa, Berta, y Juan Quintreman, tuve que bajar al pueblo, que está a cuatro horas, a usar el teléfono. Esa noche se suponía que empezaba un nguillatún. Hice planes para bajar al pueblo, hacer mis llamadas, y comprar comida para ayudar con las visitas invitadas para la ceremonia de Temuko, Lumako y Santiago. Iba a tomar el bus de vuelta y bajarme a medio camino en Malla, donde iba a ser la ceremonia. Así que me levanté temprano y junto con tres voluntarios que se iban a su casa, partimos a esperar el bus de las 10 a.m. Llegan las 11 sin que llegue el bus. Preguntamos a los del minibus que paso y nos dijeron que no había bus. Frustrados decidimos subir hasta la parte del camino desde donde se domina el valle para ver si se veían nubes de polvo por alguna parte - veo una, [exclamdown]es un camión! Casi me muero. Resulto que era un camión para trasladar tierra, pero hoy día la municipalidad lo estaba usando para trasladar gente. Cuatro horas nos tomo bajar, mirando el cielo arriba y el valle abajo, sin dejar de dar bote y meneándose todo el camino, con el viento en los cabellos y tierra en la boca. Hice mis llamadas, compré la comida, pasé el rato, tomé el bus de vuelta, dando botes, conversando con la gente - el vendedor de boletos, un conductor de maquinaria excavadora y este grupo de kayakistas gringos que se vieron obligados a discutir por el costo de $1.50 del boleto, hasta que les dije que la cortaran y los distraje con conversa. Me bajé en Malla con las cajas de comida, y subí hasta la casa del lonko, donde al parecer no pasaba nada en realidad, pero igual me hicieron pasar y me convidaron mate y pan fresco - protocolo pehuenche, según Sara - y me preguntaron de donde venía. El lonko, sobre quien no había oído nada bueno (débil como líder, controlado por ENDESA, serios problemas con el alcohol), me contó sobre sus visitas a los EEUU, a Washington, a la mansión de los Kennedy en New York ... traté de preguntarle más acerca de que había estado haciendo ahí, y que le había parecido todo, pero no me atreví a pedirle una entrevista - parecía sentirse muy incómodo conmigo, no habló mucho, y estuvo entrando y saliendo todo el tiempo ... Al fin me disculpé, y me fui al camino a esperar a Sara y al camión de GABB. Estuve como cuatro horas esperando, tiempo suficiente para enjuagarme el pelo en uno de los arroyos, y sentarme a pensar, y observar las operaciones de un aserradero instalado por uno de los vecinos del lonko, camionadas de troncos viejos, enormes, siendo partidos ... Por fin llegó el camión, pero cuando vieron que no había nada preparado, y cuando el lonko les dijo que se había postergado el nguillatún dos días, todo el mundo quedo frustrado, se dió vuelta y se fué, sin mucho más que hacer. Tratamos de convencer a Na Pancha, quien se suponía que iba a ayudar al lonko pero se había retirado a último minuto (estaba enferma), pero no lo logramos. Es una muy mala señal que se haya cancelado. La religión mapuche me fue explicada como religiosidad, no religión. Parece ser una cosmovisión que incorpora todo y canaliza los poderes de la naturaleza, los espíritus, la energía, para dar fuerzas. Así es como me han explicado el nguillatún, como una ceremonia para reunir energías, y juntar fuerza para encarar las luchas y desafíos que están por delante. Nos dejaron con Sara donde la Nana Aurelia Marihuan, donde instalamos una carpa a oscuras, y a punta de garabatos, porque había sido un día muy largo y muy frustrante.

 
 

A la mañana siguiente le hice una entrevista a Aurelia, que es otra de las mujeres que esta resistiendo. Se hizo un tiempo para mí, aunque estaba muy ocupada, ya que su familia se iba esa mañana a la montaña a la veranada ... cosa extraña, los iba a llevar un camión de ENDESA. El transporte es algo muy importante, con quien te movilizas refleja de que lado estás en el conflicto, es por eso que el conflicto con Guzmán el primer día fue tan serio. Sara y yo acampamos en el camping que 25 voluntarios de la Católica de Valparaíso le están construyendo para que tenga fuente extra de ingresos ya que no va a vender su tierra. Pasamos toda la mañana y algo de la tarde peleando con la carpa, que se había roto, y se negaba a aceptar las pequeñas reparaciones que tratábamos de hacerle a causa de la tremenda tormenta de viento que se había desatado. Finalmente nos dimos por vencidas, y cuando puso cara de que se iba a poner a llover nos largamos corriendo cuesta abajo cargadas como ekekos, a refugiarnos donde estaban los estudiantes. Esa tarde, cuando pasó la nubada, me fui a ver a Nana Chayito, y estuve conversando con ella y su hijo de 12 años, ya que la hija de 20, que trabaja para ENDESA, se negó a hablarme. No es nada bueno cuando los hijos de los más fuertes pierden la esperanza que el lado de la madre pueda ganar. Volvimos esa noche, uno de los estudiantes de ingeniería nos arregló la carpa, y tratamos de dormir mientras los chiquillos de la Católica metieron bulla hasta las 4 de la mañana. Cabros mal enseñados. Al día siguiente ...

 
 

17 de Enero, 1998, un día bastante increíble

 

"Hace tres días que no escribo. Es mejor hacer estas cosas de noche - tener luz es un avance tecnológico, y ninguna de nosotras trajo linterna, así que ... habrá cosas que se quedaran en el tintero. Espero guardar el espíritu de estos días en mi para siempre. ¿Habré, habremos oído lo que creímos oír? Será realmente que estoy oyendo la voz del viento, de una persona tocando febrilmente el kultrun, con una voz que canta y llama? Estamos aquí sentadas, en una saliente con vista al río, rodeadas de árboles (hay un pájaro chu-cao cerca). No nos hemos alejado del ruido del agua, del río o de las vertientes, desde que llegamos."

Nunca me había pasado algo como esto. Al parecer fuimos las terceras en oír los kultrunes. Una niña los había oído temprano y se había asustado tanto que se había querido volver a su casa. Parece que alguien los oyó después. Yo nunca había oído un kultrun antes. No sabía que era hasta que oí a los estudiantes hablando sobre él. ... y no le di importancia hasta que los oímos, verdaderamente los oímos. Me obliga a preguntarme por que yo estoy oyendo estas cosas, que significado tiene para mí, si se me esta pidiendo algo, diciendo algo .. ¿será señal de cuan sería es la situación en este lugar, que hasta yo puedo oír estas cosas? El día siguió lleno de señales... los cóndores que vimos media hora más tarde, y aún más tarde un aguilucho con su crío enseñándole a volar ... más tarde una bandada de gansos blancos se levantó agitando las alas y asustando a los perros, al mismo tiempo que se oyó el grito de [exclamdown]Marichiweu! (diez veces venceremos). Pero me estoy adelantando. Vuelta al diario...

 

Ver como opera ENDESA me llena de repugnancia. Es tan sútil. Es todo tan fácil para ellos, logran lo que quieren, no necesitan preocuparse de las consecuencias, compañía privada que puede llegar e irse cuando quieren, no tiene responsabilidad alguna. Divide a las familias, los vecinos, ofrece promesas y cosas pasajeras, haciéndolas parecer tanto mejores, aquí, tomen un camión nuevo que va a durar dos años en estos caminos, electricidad, que ahora van a tener que comprarla cuando antes con los generadores instalados en las vertientes podían hasta (en un caso) ver televisión, tenían agua y energía para regodiarse. Los corredores de ventas se están apropiando de las áreas cuyo valor se esta yendo al techo. Parece tan raro aplicarle el termino "gentrification" (termino común al desarrollo urbano, designa a los casos en que renuevan áreas y los antiguos habitantes no pueden quedarse, se les hace muy caro; entonces son reemplazados por personas de mayor ingreso) a un valle perdido en el sur de Chile, pero eso es lo que está pasando. Ya hay un hotel que cobra el equivalente de un sueldo mensual de ENDESA por una noche. ¿Por qué ENDESA no le dió estos terrenos a la gente, en vez de esos inferiores y horribles terrenos nevados a donde la gente esta aceptando cambiarse? O no debería haber mudado a nadie. Pero todos estos valores están en venta, y la gente negocia con ENDESA si se les ofrece lo suficiente. Señal de los tiempos. Lo peor es que están operando de manera absolutamente ilegal. Bajo la Ley Indígena no está permitido construir en terrenos con sólo obtener la firma de mapuche. Y si no más una persona se niega a dejar sus tierras, no pueden llenar la represa. Aunque la mente se rebela ante la idea, me puedo imaginar a unos matones sacando a Nicolasa Quintreman de su terreno, gritando y pataleando, para que sus conciencias no tengan que cargar con el peso de su muerte, por lo menos no directamente. Voy a volver en 10 años más a ver como están las cosas. Mientras tanto los campos alrededor parecen indiferentes al desastre que puede venir. Vimos dos cóndores, quizás tres, haciendo espirales lentas sobre la montaña, para luego desaparecer en el bosque. ¿Un buen aguero? [exclamdown]Chu-cao!

 
 

18 de Enero, 1998,
escrito en Santa Barbara mientras espero el bus de vuelta a Santiago

Las dudas acerca del significado de lo que vi y del momento en que me fui me han hecho sentir que mi relación con este asunto quedaba incompleta, pero no hay duda ya de que he sido reclutada para este lado, y haré lo posible para ayudar a esta gente ... para Salvar el Bío Bío, por más que suene a calcomanía de parachoques. Tiene un significado mayor de lo que puedo expresar, y si nosotros (si, nosotros) perdemos, algo en mi ya se rompe pensando en esa posibilidad. Por ahora tengo la cabeza llena de ideas sobre que puedo hacer, con un nuevo impulso.

La noche del nguillatún había cinco pehuenche y como 20 visitantes. La tarde en que había llegado la delegación de Temuco de nuevo no había nada preparado (por lo que me dijeron, aunque yo no lo vi) para la ceremonia. El lonko había salido y les había dicho en castellano, no en mapudungun, que el no tenía nada que ver con la ceremonia, que se le había impuesto, y que no quería que la machi participara porque sobre eso no se le había consultado. Al parecer había estado tan agresivo que hasta uno de sus perros se había puesto a ladrar furioso. Con esa recepción la machi había caído en trance - entiendo que poseída por un espíritu - y empezó a hacerle una profecía al lonko, acusándolo de traicionar a su pueblo, de ser débil, de faltarle el respeto a la machi y sus ayudantes ... Nosotros llegamos mucho más tarde, y las ceremonias empezaron a las 9.30, bailando el purum, que involucró casi a todo los presentes. El purum se baila al sonido del kultrun y la tru-truca. Hasta yo salí a bailar, me sacó un caballero que se llama Armando que trabaja con una radio mapuche - la radio Tren Tren - y era del grupo de Temuko. El fue el que me contó que había pasado en la tarde con el lonko, en el curso de una conversación muy buena que tuvimos. El me explico también mucho del aspecto religioso, y de la ceremonia. A las 10.30 empezaron una machicura, una ceremonia para inducir un trance en la machi. Cuando la machi por fin cayó en trance y empezó a hacer profecías casi me muero. Aunque habíamos oído el kultrun por casi una hora durante el purum, lo que la machi empezó a tocar, era lo que había oído esa tarde frente al río, un golpear el kultrun diferente, y un cantar nasal, en un tono muy alto, de ritmo monótono, no lo puedo describir bien, pero fue increíble. Bajo el cielo estrellado, hasta que salió la luna y prendió todo de plata, la nieve en el volcán detrás se veía hermosa. A la luz de la luna y de la fogata todos se acercaron a escuchar lo que la machi decía, el área estaba rodeada de ramas de laurel que habían sido cortadas, de los colores mapuche, banderas de blanco, negro y rojo, gritos de [exclamdown]Marichuweu! ([exclamdown]venceremos!) con Nicolasa Quintreman gritando más fuerte que nadie ... las profecías y los cantos siguieron por más de dos horas, hasta que la machi se desplomó, cuando la dejó el espíritu al haber dicho lo que tenía que decir. La llevaron a su tienda, y el resto nos retiramos a conversar alrededor de las fogatas, tomando mate para el frío.
 

A la mañana siguiente tomé hacia abajo por el camino de los aserraderos, para tomar la micro hacia Ralco. Al final los visitantes se fueron, pero llegaron más pehuenche y la cosa se transformó en un festival, como tantas otras, una oportunidad más que se perdió de hacer un plan de acción conjunta. Me fui en medio de las discusiones sobre si irse o quedarse, así que fue un momento difícil y triste, pero no tenía alternativa, tenía que estar en Santiago al día siguiente.

Es absolutamente imposible transmitir esta experiencia en su totalidad - no hay manera que pueda comunicar como fue. Puedo relatar como sentí la energía que estaban atrayendo fluir y manifestarse, a pesar de la carga tremenda de preocupaciones y frustraciones que pesaba sobre los participantes esa noche ... puedo sopesar mis reacciones a historias parecidas que me contó Sara, que me parecían mitos, cuentos de espíritus del rió y criaturas fantásticas, guardianes de los bosques y del sincontar de ganados de ovejas ... historias que no me permitían entenderlas más allá de una breve suspensión de lo que para mí era su irrealidad. No puedo comunicar el poder detrás de esto que en mis manos parece reducirse a cenizas, una anécdota, una experiencia en el sentido trivial y ligeramente gringo/new age de la palabra. Cuando pienso a solas sobre esto, sigo tratando de buscar maneras de construir sobre lo que aprendí, pienso que me fue entregado como lecciones por mucha gente, y que he elegido incorporarlas a mi vida. Al fin, es como si alguien hubiera dado vuelta una tapa, dejándome ver la verdad, entendiendo una relación con la naturaleza que involucra tratados con la tierra, en que hay que comunicarse más con ella, escucharla más para entender mejor el valor y el significado de las cosas, un sentimiento que vence cualquier argumento a favor de este proyecto antes de que empiece.

 
 

Me pasé días en las nubes pensando como iba a contar estas historias. Me temo que esto es lo mejor que pude hacer ...

Con todo amor,
Cristina Maldonado, Amherst, MA.

 
 

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