Una protesta contra las autoridades de la Iglesia Anglicana del Norte Argentino, la policía e integrantes de su propia comunidad, iniciaron ayer un centenar de wichis de la Misión Salim, un paraje boscoso ubicado a unos 30 kilómetros al Este de Embarcación, en una manifestación que ha dejado al descubierto la existencia de un millonario robo de riquezas forestales, donde hay una gran cadena de complicidades, gente involucrada y explotación.
Los aborígenes, llegaron caminando
a Embarcación en la madrugada de la víspera y se instalaron
en la plaza de la localidad.
Encabezados por su cacique Sevino
Simplicio y su hermano Semar, pastor anglicano, dijeron que no se irían
del lugar hasta tanto las autoridades de su culto y propietarios de las
tierras donde habitan desde hace cuatro décadas "no cumplan con
la promesa de entregarnos el predio, de 3.000 hectáreas" y "levanten
la prohibición que nos han hecho de explotar la madera de la zona,
que es nuestro único recurso de vida".
"También -dijo Semar desde los estudios de la FM Manantial- queremos que sea liberado un hermano que se encuentra detenido en Tartagal, acusado de robo de madera".
Los Simplicio dispararon contra el
obispo anglicano, Humberto Axt y su paisano, Rogelio Vásquez "por
haber hecho falsas denuncias".
Sin embargo, la policía y
la justicia, han abierto un expediente que contiene detalles de lo que
sería un multimillonario robo de madera, a través del uso
de guías falsificadas proporcionadas por criollos, que a su vez
serían los principales beneficiarios de una operación que
incluye a los miembros de la familia Simplicio como taladores, pero que
perciben una exigua paga.
En este movimiento y de acuerdo a los antecedentes que actualmente investiga el juez de Instrucción Ricardo Martoccia, en Tartagal, estarían severamente comprometida la directora de la escuela de Padre Lozano, Irene Martínez y su hijo Ariel Ramos.
Es que en julio pasado y tras una denuncia presentada por el aborigen Vásquez, efectivos uniformados interceptaron una verdadera caravana de vehículos que transportaban no menos de 50 toneladas de madera, principalmente de algarrobo, aunque la carga incluía cebiles y quebrachos.
"El material, que iba ser vendido en diferentes aserraderos de la zona e inclusive Salta capital, era transportado con guías de propiedad de Irene Martínez, como si se tratase de recursos extraídos de su finca, ubicada en adyacencias de Padre Lozano, aunque se trataba de talajes clandestinos efectuados en la propiedad de la iglesia Anglicana", informó el comisario de Embarcación, Humberto Salto.
El oficial dijo que posteriormente, el tres de agosto y a raíz de otra denuncia, se efectuó un procedimiento similar, descubriéndose a los mismos protagonistas y en virtud de una mecánica análoga, transportando una flota de seis camiones con equipo, tractores y acoplados.
"La maquinaria y cerca de 300 rollos
fueron secuestrados. Hay cuatro criollos detenidos -Felipe Cabrera, Edgar
Ruiz Guerrero, José Luis Ponce y Jesús Alberto Guerra; un
wichí (Horacio Raúl Simplicio) y dos prófugos: Ariel
Ramos y Adolfo Morales, quienes son buscados en Tucumán", señaló
el comisario Salto, quien informó que las actuaciones se desarrollaron
en base a atropellos a las leyes 7070 y 7135, de protección medioambiental
y preservación de la flora autóctona.
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