Región de Tarapacá:
Sesión de fotos nudistas en Putre violenta pudor de los aimaras

Lunes 8 de marzo de 2004

Comunidades aimaras de Putre manifestaron su rechazo a la actividad, que -alegan- atenta contra sus milenarias tradiciones. Los más enojados fueron los adultos mayores.Foto:EL MERCURIO


  Comunidades indígenas tienen recato frente al cuerpo y el sexo.


MAURICIO SILVA

Algo dejó fuera de cálculo el fotógrafo ariqueño Cristián Jamett, de 23 años, al elegir el escenario para su tercera performance con cuerpos humanos desnudos.

Apoyado por el gobierno regional de Tarapacá, el estudiante de Pedagogía de la Universidad de Tarapacá decidió llevar ayer hasta las empedradas calles de Putre a 20 modelos masculinos y femeninos, de entre 18 y 57 años, que posaron con pintura ocre sobre su piel.

En un marco natural y humano dominado por cumbres nevadas y casas decoradas con portales de los siglos XVIII y XIX, Jamett quiso recrear la historia de la cosmovisión andina y la opresión de las minorías étnicas mediante el desnudo.

Pero su temática olvidó un detalle relevante: el recato frente al cuerpo y el sexo es consustancial a la cultura aimara.

El rechazo a la propuesta lo expresó el alcalde de la comuna, Francisco Humire: "Violenta la forma ancestral de vida y el derecho del habitante aimara de sentir sus costumbres y sus tradiciones".

El edil aclaró que es muy difícil que los introvertidos habitantes altiplánicos, en su mayoría viejos y niños, expresen en forma abierta su malestar. De hecho, sólo hubo extrañeza e indiferencia.

Labor antropológica

Los factores que gobiernan la vida sexual y la postura de estos indígenas frente a su propio cuerpo y al del otro están siendo desentrañados por antropólogos sociales. Uno de sus objetivos es mejorar las prestaciones de salud. Las mujeres, por ejemplo, se resisten a ser atendidas durante su embarazo y parto por matrones hombres. El altiplano es uno de los pocos lugares del país donde aún hay nacimientos sin atención profesional.

Lidia Flores (38), de Chislluma, cuenta que sólo a los 15 años los comentarios de sus compañeras de liceo le desentrañaron los misterios de la reproducción humana. Hasta entonces creía que nació del tajo que marca la pierna de su mamá.

Como consultora del Servicio de Salud de Arica, la antropóloga Malva Pedrero investigó durante dos años a cientos de jóvenes indígenas.

Sus conclusiones fueron que el recato frente al cuerpo desnudo se conecta con matrices culturales andinas, así como la persistencia del conservadurismo castellano impuesto por el conquistador español.

"La cosmovisión andina conformada por opuestos también marca este tema. Es una compleja relación entre frío y calor, lo líquido y lo espeso", explica Pedrero.

Embarazadas

"Descubrir ante terceros el cuerpo puede romper ese equilibrio y las embarazadas, por ejemplo, creen que desnudarse 'malea' la placenta y daña al hijo", agrega.

Cristián Jamett "desnudó" en septiembre de 2002 a 61 ariqueños en la pampa y en junio de 2003 a 101 santiaguinos en el cerro San Cristóbal. Ahora desestimó los farellones costeros ocupados en febrero por otro fotógrafo, Álvaro Rivera, quien - más alejado de la prensa- retrató desnudas a 23 personas.

Jamett atribuyó el rechazo a la resistencia que el desnudo despierta en adultos mayores, comportamiento que - a su juicio- no está relacionado sólo con indígenas.

Destaca que tres jóvenes aimaras, que siempre han vivido en la ciudad, también posaron.

Sus voluntarios, que ya han recreado un desierto florido y el apocalipsis, descartaron el morbo y calificaron la experiencia como liberadora.


 


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