Colombia Indymedia, 26 de abril de 2004.
por Survival International Monday April 26, 2004 at 11:32 PM
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Gobierno británico rechaza los derechos colectivos de los pueblos indígenas

"Recuerdo mi primera reunión en la ONU. Defendíamos nuestros derechas colectivos. Un diplomático británico me sorprendió con la frialdad con la cual se refirió a los puebos indígenas. Me miró y dijo, 'no puedo reconocer los derechos colectivos de su gente. No veo ninguna diferencia con ustedes - somos todos los iguales'. Entonces le hablé en Kaingang, la lengua de mi pueblo. No había traducción, y le pregunté si había entendido que lo que le dije y contestó, 'nada'. Entonces lo miré otra vez y le dije, 'es porqué soy diferente; porque solamente mi gente habla esta lengua". Azelene, mujer indígena Kaingang, de Brasil.


Revirtiendo un siglo de progreso en el reconocimiento de los derechos humanos, el gobierno británico ahora ha decidido que no existen los derechos humanos colectivos. Si esto llega a convertirse en política oficial, amenaza con dañar a los pueblos tribales alrededor del mundo.

Hace diez años las Naciones Unidas (ONU) anunciaron la década de los pueblos indígenas y comenzaron a trabajar sobre un declaración de sus derechos, que supuestamente deberá estar colocada al lado de la ya famosa declaración universal de los derechos humanos. Centenares de consultas fueron realizadas con representantes de los indígenas, y finalmente un borrador de texto fue terminado, con su acuerdo. Ahora Gran Bretaña y algunas de sus excolonias (por ejemplo Australia y Canadá) están bloqueando la nueva declaración.

Los derechos colectivos son vitales para los pueblos tribales, como es confirmado, no sólo por el borrador de declaración, sino por numerosas leyes y acuerdos que ya son aceptados por muchos países e internacionalmente. El más importante es el Convenio sobre los Pueblos Tribales: ésta es la piedra angular del derecho internacional sobre el tema y fue adoptado hace casi 50 años (el convenio 107 de la OIT de 1957, puesto al día por el convenio 169 de 1989).

Paradójicamente, el Reino Unido ha aceptado dos excepciones para su negativa a reconocer los derechos colectivos. La primera es que acepta que todos los pueblos tienen derecho a la autodeterminación. No puede evitarlo, porque ese derecho está enaltecido por el derecho internacional (en el Pacto de Naciones Unidas sobre derechos civiles y políticos) acordado virtualmente por todos los países, hace décadas.

La segunda excepción es que acepta el concepto de título colectivo de tierras, pero declarando que éste es realmente un derecho individual que puede ser "ejercitado colectivamente". Esto no tiene ningún sentido, y amenaza de hecho con dar vuelta al reloj hacia atrás, hasta la infame acta de Dawes de 1887 que fraccionó las reservaciones indígenas en los Estados Unidos, transformando las tierras colectivas en parcelas individuales que a partir de entonces se podían veder.

De hecho, hay muchos casos donde el Gran Bretaña ha reconocido las derechos colectivos a través de los siglos. Los centenares de tratados firmados por la corona británica con los indios norteamericanos, con muchos pueblos africanos y con los maorí de Nueva Zelandia. Aunque éstos fueron violados por los colonos, sin embargo reconocieron claramente las derechos colectivos.

También, desde el comienzo del siglo veinte los sucesivos gobiernos británicos han ratificado un número de instrumentos internacionales basados en las derechos colectivos. Uno es la Convención contra el Genocidio de 1948, que se ocupa de un crimen dirigido en contra de un pueblo entero y no apenas contra un individuo.

La posición del Reino Unido de Gran Bretaña ahora amenaza minar los derechos de los pueblos tribales y va contra muchos positivos progresos recientes.

Por ejemplo, Survival ha trabajado difícilmente por 35 años para presionar a las compañías mineras y a otras para que reconozcan el derecho colectivo de las tribus a decidir qué sucederá en sus tierras, y esto ahora está comenzando a suceder. Río Tinto, una de las compañías de explotación minera más grandes del mundo, ha dicho que no explotará minas en las tierras de los aborígenes Mirrar en Australia, a menos que este pueblo esté de acuerdo. Tal consentimiento, que debe darse libremente y basarse en la información justa y honesta, sólo puede percibirse como un derecho colectivo, sostenido por los derechos de propiedad comunal de las tierras de la tribu.

Los gobiernos han utilizado a menudo la negación de los derechos colectivos como un mecanismo para fraccionar y de destruir a los pueblos indígenas. Si el gobierno británico rechaza estos derechos, otros le seguirán el juego. Survival International está presionando al gobierno para que cambie su opinión y entienda que el reconocimiento de las derechos colectivos de los pueblos tribales es crucial para su supervivencia.
 

Actúe ahora y haga que el gobierno británico tome conciencia de la importancia de los derechos colectivos de los pueblos indígenas de todo el mundo.

Escriba a:

Rt Hon Tony Blair MP
10 Downing St
London SW1A 2AA
UK
Fax: +(44) 20 7925 0918

(Por favor encabece el mensaje con: "Apreciado Primer Ministro" o "Dear Prime Minister")

www.survival-international.org/collective_rights.htm
 
 

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