COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina
PRONUNCIAMIENTO
Ante la II Conferencia contra el Racismo y la Xenofobia de
las Naciones Unidas
Lima, 16 de abril de 2009.
La discriminación y el racismo contra los pueblos indígenas se
expresa en vulneración de derechos y criminalización de su protesta
Del
20 al 24 de abril se reunirá en Ginebra, Suiza, la II Conferencia
contra el Racismo y la Xenofobia de las Naciones Unidas, Durbán II,
que examinará el cumplimiento por parte de los Estados de los instrumentos
internacionales contra estas prácticas, en particular la aplicación
de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación Racial.
Ante la proximidad de esta reunión, los pueblos indígenas de
la Región Andina y sus organizaciones articuladas en la CAOI, nos dirigimos
a la comunidad internacional para expresar lo siguiente:
- El racismo es una ideología creada a raíz de la invasión
europea a América y África, para justificar la imposición
de la esclavitud y el colonialismo, el genocidio físico y cultural
de los pueblos originarios de los continentes invadidos y el saqueo de
sus bienes naturales.
- Las repúblicas creadas en América a raíz de las “independencias” criollas,
no significaron el fin del racismo y la discriminación contra los pueblos
indígenas, pues continuaron con el modelo de saqueo y sometimiento a
los países ricos.
- Con la llegada de la llamada “globalización”, que no es
otra cosa que la imposición a escala mundial de un modelo homogenizador
económico, político y cultural, el racismo y la discriminación
se han acentuado, al identificar las culturas y formas de vida de los pueblos
indígenas americanos como sinónimo de “atraso” y
obstáculo al “desarrollo”.
- La globalización se traduce en más saqueo a favor de las empresas
multinacionales y, con ello, en la vulneración de los derechos de los
pueblos indígenas reconocidos por instrumentos internacionales como
el Convenio 169 de la OIT y la Declaración sobre Derechos de los Pueblos
Indígenas de la ONU.
- Los pueblos indígenas reclaman entonces a los Estados el respeto de
sus derechos y la respuesta es la criminalización, expresada en leyes
que penalizan la protesta, estigmatización, procesos penales y carcelería,
desplazamientos forzados, detenciones, torturas, desapariciones y asesinatos.
- El racismo “moderno”, entonces, se expresa en vulneración
y criminalización de los derechos de los pueblos indígenas.
Y existen muchas pruebas de ello:
- Perú: los artículos que bajo el título
El Perro del Hortelano publicó el año pasado el presidente
Alan García Pérez, insultando a las comunidades indígenas;
los 11 decretos legislativos emitidos para penalizar la protesta, el centenar
de decretos legislativos para implementar el TLC con Estados Unidos y los
más
de mil dirigentes comunales procesados.
- Colombia: la brutal represión contra los Pueblos Indígenas
por el gobierno de Álvaro Uribe en aplicación del Plan Colombia
y la doctrina de “seguridad democrática”, destinada
a allanar el camino para el ingreso de las multinacionales a los territorios
de los pueblos originarios, y que ha puesto a 18 de ellos al borde de la
extinción.
- Chile: el debate de una “Ley Indígena” que,
paradójicamente, nunca fue consultada a los pueblos indígenas
e incluso desconoce su propia existencia; las continuas incursiones de
los carabineros en las comunidades Mapuche y los procesos penales contra
sus dirigentes utilizando leyes de la dictadura de Pinochet, por el gobierno “democrático” de
Michelle Bachelet.
- Ecuador: la contradictoria actitud del gobierno de Rafael Correa,
que se presenta al mundo como progresista, pero insulta a los pueblos indígenas
(recordemos su lamentable expresión “cuatro pelagatos” refiriéndose
a ellos) e impone leyes que vulneran sus derechos para favorecer a las
multinacionales.
Esa “modernidad” ha creado también otras formas de discriminación:
la ejercida contra los migrantes con leyes de inspiración nazi, como
la Directiva del Retorno y campos de concentración; y el genocidio palestino
por el Estado de Israel. La resistencia a incluir estos temas en la agenda
de Durbán II, así como la negativa a discutir reparaciones históricas
en el caso del esclavismo, han provocado presiones de la Unión Europea
y la amenaza de Israel, Estados Unidos e Italia de boicotear la Conferencia.
Todos
estos hechos fueron denunciados por la Misión Diplomática
de la CAOI en Washington DC, Estados Unidos (20 de marzo) y Europa (30 de marzo
al 9 de abril). Y frente a ellos:
- Llamamos a los movimientos sociales de todo el mundo a articular propuestas
para eliminar toda forma de racismo y discriminación ejercida para mantener
y reproducir el dominio de los países poderosos y las multinacionales.
- Llamamos a los organismos de las Naciones Unidas a pronunciarse con
una enérgica
condena al racismo que los Estados ejercen contra los pueblos indígenas,
bajo la forma de vulneración y criminalización de sus derechos.
- Convocamos a las organizaciones indígenas del continente americano y
el mundo a continuar articulando sus demandas y propuestas, para construir
un nuevo orden global basado en la equidad, el respeto y valoración
de la diversidad, la armonía entre los seres humanos y la Madre
Naturaleza, la reciprocidad, la complementariedad y el Buen Vivir.
Miguel Palacín Quispe
Coordinador General CAOI