CONCEPCION. - Sólo los tribunales de justicia decidirán el problema ecológico generado con la construcción de la central hidroeléctrica Pangue en la zona de Alto Biobío, aseguró aquí el gerente general de la empresa, Ignacio Sweett, al término de un saludo protocolar al intendente Martín Zilic.
En el proceso de construcción de la represa de Pangue se tuvo que disminuir el caudal del río Biobío, lo que provocó alguna alteración en la fauna acuática, específicamente, en la población de peces.
El Servicio Nacional de Pesca (Sernap) denunció el tema a los tribunales y exigió la siembra de especies. En este momento el proceso está radicado en el Juzgado de Letras de la comuna de Santa Bárbara.
Swett afirmó que el magistrado que sustancia el proceso solicitó la opinión de peritos en el tema y aclaró que Pangue ha hecho siempre las cosas responsablemente y que se ha respetado el patrimonio ecológico al ejecutarse el proyecto de la central. "Pangue ha sido para nosotros un ejemplo de cómo tratar el medio ambiente", enfatizó.
Reconoció que la empresa debe hacer siembra de peces, pero no de salmones como se ha exigido, porque a su juicio "salmones no ha habido nunca en la zona".
Subrayó que Pangue está dispuesta a hacer siembras de peces, pero "de las especies que correspondan y eso no significa que vamos a hacer cualquier siembra de cualquier cosa, que cualquiera persona plantee en un momento determinado".
Central Ralco
En el tema del proyecto de la megacentral Ralco, Sweett expresó que un número importante de familias pehuenches han aceptado el proceso de relocalización, que permitan la construcción de la obra. Precisó que de las 94 familias hay 81 que han firmado escrituras y de éstas, 75 han sido presentadas a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y el resto serán presentadas durante los próximos días.
Consideró que el proceso sigue con normalidad, "con una velocidad más rápida de la que se pensó". Agregó que no hay plazo perentorio para completar el proceso hasta que fuese requerido, en el sentido de que corresponde a tierras que pudieran quedar afectadas por el embalse Ralco.