
Greenpeace 30 años
"Nos oponemos a todo el que quiera
contaminar el planeta"
Por Eduardo Valenzuela González
El 15 de septiembre de 1971, doce personas que habían arrendado
una pequeña embarcación se instalaron en la isla Amchita,
estado de Alaska, para impedir que se llevaran a cabo pruebas nucleares.
La agrupación se llamaba Comité No Hagan Olas, aludiendo
al eventual maremoto que podrían ocasionar las explosiones atómicas
realizadas en zonas de inestabilidad sísmica.
Sus miembros eran canadienses y algunos estadounidenses refugiados
en Canadá por oponerse a ir a la guerra de Vietnam. Además,
asistieron dos periodistas que cubrieron en directo la acción de
los manifestantes, con lo que se logró concitar la atención
de muchas personas que a poco andar se iban a enrolar en sus filas. Si
bien es cierto que los ecologistas sólo lograron que el gobierno
yanqui retrasara por algunos días el ensayo, ése fue el germen
que movilizó posteriormente a miles de manifestantes, quienes bloquearon
la frontera entre Canadá y Estados Unidos por lo que el gobierno
de este país se vio obligado a suspender las pruebas nucleares en
Amchita, la que hoy es una reserva natural para las aves.
Así nace Greenpace, la institución medioambientalista
más importante del planeta. En estos 30 años, ha pasado mucha
agua bajo los puentes: cientos de acciones en pro de la conservación
del medio ambiente, reconocimiento mundial aunque, también, cuestionamientos
y hasta recriminaciones.
Para hablar de los 30 años de Greenpeace nos reunimos con Annelore
Hoffens, directora de comunicaciones de la organización en Chile.
La vocera oficial de los "Guerreros del Arco Iris" -como se les conoce
mundialmente- nos recibe en las oficinas de la institución, ubicadas
en calle Eleodoro Flores Nº2424, en el corazón de Ñuñoa.
Orígenes y la necesidad del lobby político
-¿Qué es Greenpeace y cuáles son sus objetivos?
"Primero que nada, somos una organización ecologista internacional,
económica y políticamente independiente. Nuestras metas son
la protección y defensa del medio ambiente y para eso intervenimos
en diferentes puntos del planeta en los que se atente contra la naturaleza.
Nuestro compromiso es realizar acciones focalizadas para detener o denunciar
a aquellos gobiernos, empresas o instituciones que pongan en peligro la
vida humana y el medio ambiente, que es patrimonio de todos".
La protección del planeta
La organización declara no ser "antisistémica". "No tenemos
-señalan- otra bandera que no sea la protección del planeta
y nos oponemos a todos los que lo contaminan. Si bien es cierto que nuestros
orígenes provienen de acciones en contra de un gobierno, el de Estados
Unidos, en 1971, no es propósito ni interés de Greepeace
cuestionar sistemas económicos ni políticos. Por eso somos
independientes... y en todo. Es más, en nuestras filas hay personas
de las más diversas creencias, visiones de mundo y condición
social.
Estamos por detener el cambio climático y proteger la capa de
ozono, promover alternativas energéticas limpias en reemplazo de
las convencionales y combatir la contaminación en todas sus formas.
Como puedes ver, nada vinculado a un color político o a otro".
Dos millones y medio...
Aun reconociendo que Greenpeace surge como una manifestación
de protesta en contra de la política armamentista de Estados Unidos,
su vocera sostiene que "eso no es intervenir en política partidista".
Su consigna "ha sido, es y será siempre: queremos paz, y queremos
que sea verde". Lo que no pasa -enfatiza- por alinearse con algún
gobierno o partido político: "Nuestra organización no es
de carácter ideológico. Nuestros miembros, que son más
de dos millones y medio, en cerca de 40 países, no tienen como preocupación
los temas políticos, aunque todos tenemos una posición respecto
de esto".
Dicen que "no hacen política". Sus preocupaciones son otras:
"No te niego que se mencionen temas políticos. Acá en Chile
todos tenemos opinión sobre eso y, de cuando en cuando, se hacen
explícitos. Aparte de alguna broma, no se profundiza más
allá. No estamos para otra cosa que no sea ayudar a las causas medioambientales".
Enfrentados a la evidencia de que sus objetivos difícilmemte
se pueden alcanzar sin algún tipo de vinculación con el mundo
político, puntualizan: "Por supuesto. Estamos en todo el mundo empeñados
en convencer a parlamentarios para que legislen en contra de iniciativas
que pongan en riesgo la salud y el medio ambiente. Para eso diseñamos
estrategias de llegada al mundo político, y del necesario lobby...".
Y sostienen que eso, de ninguna manera, sería una suerte de "politización
encubierta": "En ningún caso. Lo que hacemos es influir en los políticos,
no hacer política. Para nosotros está clara la situación.
Sostenemos conversaciones con todos los parlamentarios en los países
en que tenemos presencia. No le impedimos a nadie que sea miembro de nuestra
organización, así que desde ese punto de vista no vemos problema
alguno. Sean o no miembros de Greenpeace las autoridades, les hacemos presente
nuestros puntos de vista e intentamos convencerlos de la necesidad de legislar
a favor y no en contra del medio ambiente. Acá en Chile hemos sostenido
conversaciones con todas las bancadas y creemos tener buenas relaciones
con todos. Con el alcalde Lavín, por ejemplo, tenemos muy buena
llegada".
Evitar los abusos
Sus campañas de sensibilización de la opinión pública
mundial, y su presencia en decenas de países, las financian "con
aportes de nuestros miembros. Nuestros estatutos prohíben recibir
aportes financieros o de otra naturaleza, de empresas o gobiernos. Cerca
del 82 por ciento es el resultado de aporte de particulares. El resto proviene
de fundaciones y otros medios que, por supuesto, no tienen relación
con el mundo financiero ni económico.
Quienes trabajamos en Greenpeace lo hacemos en condiciones salariales
bastante modestas. Ganamos en promedio la mitad de lo que ganaríamos
en otro lugar".
Neoliberalismo y presiones...
Preguntados por su postura frente al modelo económico imperante
en la mayor parte del mundo, declaran no pensar que "el problema de fondo
sea un modelo económico determinado".
"No estamos -dicen- en contra del neoliberalismo, sino de algunas empresas
que no respetan las normas internacionales de protección y cuidado
del ecosistema. Si hay una transnacional que comercializa tecnología
no contaminante, es bienvenida para nosotros".
Y opinan: "¿Por qué nos tendríamos que oponer
a un modelo que es aceptado por casi todos los países? El mundo
está así y nosotros queremos evitar los abusos del medio
ambiente, no nos interesa cambiarlo...
Nosotros enfrentamos a todo gobierno o empresa que no respete los tratados
que existen en esta materia. Así hemos tenido éxito en varios
conflictos. La regulación de la caza de cetáceos, en la década
de los setenta, llevó a que en 1982 se declarara la moratoria indefinida
de la caza de ballenas. Así como las manifestaciones en contra de
las empresas que emiten gases contaminantes han motivado mayor fiscalización.
En Chile nos hemos opuesto a la manipulación de asbesto y hemos
contribuido a denunciar que éste conduce a la muerte.
Pero, te reitero, dice la directora de comunicaciones de la organización
en Chile: "nosotros no somos anti-nada, por lo que no somos anticapitalistas.
Asimismo, estamos en contra de toda acción violenta. Nos oponemos
a las presiones de los grupos económicos, pero no significa que
el problema de fondo sea ése".
Lo global y lo particular
-Ustedes usan la consigna "pensar globalmente y actuar localmente":
¿no existe el riesgo de dejar, con esto, de lado los problemas reales
de la gente?
"Puede ser, reconoce Annelore Hoffens, pero Greenpeace es una organización
mundial, que no tiene barreras de nacionalidades ni de razas. Si te contara
la cantidad de llamados que recibimos a diario... Las personas llaman porque
un señor le pegó a un gato, o por el tema de los perros vagos,
o los ratones. Es obvio que estos temas son importantes para los afectados,
pero nuestra estrategia apunta a tomar problemas más amplios, como
el deterioro de la capa de ozono, que afecta muy fuertemente a Chile, o
la contaminación de Santiago, por ejemplo. Debemos priorizar por
los temas globales: ésa es la línea de acción internacional
de Greenpeace".
Instalar el tema
Parece que los "Guerreros del Arco Iris" tienen mucho más influencia
de la que reconocen. Asimismo, parecen contar con tal cantidad de recursos
que, para muchos, son una verdadera transnacional, con organización
e infraestructura de primer nivel. En Chile, tienen la capacidad de acceder
a la televisión usando rostros de reconocidos actores para promover
la causa medioambientalista, y tener propaganda en las estaciones de la
locomoción colectiva de Santiago.
Por otro lado, Greenpeace ha estado casi sola en innumerables batallas
en favor de la flora y fauna, así como por la protección
de la vida de los que habitamos este planeta. Instaló, primero que
nadie, el tema ecológico en la palestra internacional y sus activistas
han puesto en peligro sus vidas en los mares, cielos y montañas.
En el paisaje de este mundo "globalizado", los 30 años de Greenpeace
no son un aniversario para pasarlo por alto.
Los logros
-Una moratoria a la caza comercial de ballenas.
-El cese del vertido de residuos radiactivos al mar.
-La paralización de las pruebas nucleares.
-Una moratoria para las actividades mineras y petrolíferas en
la Antártica.
-Prohibición de las exportaciones de residuos peligrosos hacia
el tercer mundo.
-Prohibición de los vertidos de residuos industriales a los
océanos.
-La prohibición de fabricación y comercio de minas antipersonales.
-La prohibición de usar, producir o importar 12 de las sustancias
más dañinas del planeta.
-Cumbre del clima en Kyoto (Japón).
-Potocolo internacional de Bioseguridad de transgénicos.
Areas de su campaña internacional
1) Detener el cambio climático. Impulsar campaña para
modificar las políticas energéticas en favor del ahorro,
la utilización eficiente de las energía y el desarrollo de
energías limpias y renovables.
2) Contaminación y producción limpia. Campañas
que persiguen la implementación de productos y sistemas de producción
limpios, que eviten la utilización y generación de sustancias
tóxicas.
3) Protección de la Biodiversidad. Conseguir la conservación
de las últimas riquezas biológicas del planeta, mediante
la implantación de sistemas de gestión respetuosos con el
medio ambiente.
4) El desarme nuclear total. El objetivo es alcanzar un mundo libre
de la amenaza nuclear, especialmente en lo referido a fabricación
de misiles.