| José
Aylwin: El Aylwin que critica el gobierno
El hijo del ex mandatario Patricio
Aylwin y coautor del anteproyecto de Ley Indígena, José Aylwin,
acusa a Endesa y a La Moneda de trasgredir derechos consagrados en esa
norma con la construcción de Ralco.
Por Michele Chapochnick.
En las palabras del cuarto de los cinco hijos
del ex Presidente Patricio Aylwin, José Aylwin Oyarzún (42,
casado, dos hijos), se aprecia orgullo cuando habla de lo que hizo su padre
por los indígenas y amargura cuando se refiere a lo que ha hecho
el segundo gobierno de la Concertación en el mismo campo. Para él
no hay dudas de que la administración de Eduardo Frei ha significado
un retroceso y que, incluso, el Presidente está dispuesto a sacrificar
los intereses de los pehuenche para construir la Central Hidroeléctrica
Ralco.
Siguió los pasos de su padre y estudió
Leyes en la U. de Chile, pero no hizo carrera política. Durante
10 años integró la Comisión Chilena de Derechos Humanos
y de 1990 a 1993 participó en la Comisión Especial de Pueblos
Indígenas. En esa calidad intervino en el anteproyecto de la Ley
Indígena que promulgó su padre, norma que, según asegura,
resguarda derechos que serán trasgredidos si se construye Ralco.
De eso habla en la siguiente entrevista que contestó desde Canadá,
país al que llegó tras dejar el cargo de director del Instituto
de Estudios Indígenas de la Universidad de la Frontera para estudiar
un master en legislación indígena comparada, en la Universidad
de British Columbia, en Vancouver.
- ¿Cree que el Gobierno ha hecho lo
suficiente para proteger los intereses de los indígenas que se oponen
a Ralco?
- Conadi ha hecho lo que ha estado a su alcance por los derechos que
han sido reconocidos en la Ley Indígena, los que serían trasgredidos
de construirse la central. El Consejo Nacional de esa entidad ha manifestado
su opinión crítica por las mismas razones. Dos de sus directores
han sido removidos por el Presidente por manifestar aprensiones a Ralco,
aunque se han buscado pretextos para ocultarlo. Conama había dispuesto
rechazar el Estudio de Impacto Ambiental, entre otras cosas, por cuanto
Endesa no daba suficientes garantías frente a los impactos sociales
y culturales en la población pehuenche y cambió su posición
por instrucciones superiores.
La salida de la directora nacional de Conama,
aunque se diga lo contrario, también estuvo vinculada al caso. Ha
prevalecido la posición de Frei, el que ha hecho público
su respaldo al proyecto.
- ¿Tiene pruebas de esas presiones a
la Conama y de que Vivianne Blanlot dejó de dirigir el organismo
por esa razón?
- Tuve antecedentes de lo ocurrido a raíz de que Conama solicitó
en 1996 al Instituto de Estudios Indígenas de la Universidad de
la Frontera, que en ese momento yo dirigía, una evaluación
social del estudio de impacto ambiental. En ese contexto supe del rechazo
inicial de este proyecto por 20 servicios públicos y por Conama,
así como de su posterior aprobación por esta entidad por
instrucciones del Gobierno. Ello generó una crisis interna que fue
determinante en la salida de su directora.
- En el Gobierno justifican la salida del ex
director de Conadi Domingo Namuncura, argumentando que éste ocultó
información a Endesa, ¿cree que realmente fue destituido
por eso?
- Tengo una buena opinión de su labor. Su nombramiento como
director encontró un fuerte rechazo en el movimiento Mapuche, por
cuanto fue percibido como el hombre que abriría el camino al proyecto
Ralco. La información de que dispongo me hace pensar que fue consistente
con su trayectoria vinculada a los derechos humanos y solidario con el
pueblo del que es descendiente. Se involucró en el estudio del proyecto
y de sus impactos en las comunidades, indagó la opinión de
la gente e investigó la dudosa legalidad de los contratos de permuta.
Por esto último, se manifestó crítico al proyecto.
Su salida se debió al peligro que para el Gobierno representaba
su voto definitorio de rechazo a Ralco en el Consejo de Conadi.
- ¿Es Conadi suficientemente autónoma
del Gobierno para defender los intereses de las etnias o deben hacerse
reformas a ese organismo?
- Conadi es un organismo dependiente de Mideplan. Aunque descentralizado,
resulta difícil que pueda ser autónomo en sus labores.
En su Consejo Nacional participan representantes
electos por los pueblos indígenas. Debido a modificaciones introducidas
por el Congreso al proyecto de ley, éstos deben ser ratificados
por el Presidente. Al debatirse la Ley Indígena, los distintos pueblos
reclamaron participación en el organismo. Cabe preguntarse tras
cinco años de vigencia de esta ley, si esta instancia ha sido efectiva
para garantizar la participación de los indígenas en la orientación
de la política del Estado. El caso Ralco demuestra que esta participación
tiene un tope. Tal vez sea adecuado repensar la fórmula híbrida
adoptada en la ley. Sería mejor tener un movimiento indígena
fuerte y autónomo, como el que existe en otros países de
América Latina y del Norte.
- ¿Está de acuerdo con los detractores
de Ralco, en el sentido de que Endesa actúa con prepotencia debido
a las supuestas garantías que le han dado las autoridades?
- Endesa ha hecho valer el enorme poder que obtuvo en un período
oscuro de nuestra historia, frente a una de las comunidades más
desprotegidas.
Me lleva a afirmar lo anterior los innumerables
testimonios de familias pehuenche, recogidos primero en el proyecto Pangue
y luego en Ralco.
Entradas no autorizadas en propiedad pehuenche,
daño por corte ilegal de bosque o paso de maquinaria, engaño
y manipulación de las necesidades económicas de la gente,
han formado parte de las actitudes de Endesa. No me cabe duda que ha contribuido
el apoyo incondicional que el Presidente ha dado al proyecto, avalándolo
con sus declaraciones antes de sus aprobaciones legales. Otros hechos,
menos conocidos, como la participación en la construcción
de Pangue de la empresa de la cual el actual Mandatario fue socio (Sigdo
Kopers) o las vinculaciones que en algunos momentos miembros de su gabinete
han tenido con grupos económicos que llevan adelante este proyecto,
también inciden.
- ¿A qué miembros del gabinete
se refiere y cuáles son esas vinculaciones?
- Me refiero al ex ministro Edmundo Pérez Yoma, quien hasta
poco antes de asumir el actual Gobierno se desempeñó como
presidente del directorio de Chilectra Metropolitana, empresa que al igual
que Endesa está vinculada al grupo Enersis. Señalo esto porque
muchos en el período de dictadura criticamos las conexiones, conflictos
de intereses o tráfico de influencias que existieron entre el mundo
de los negocios y las autoridades.
- ¿Considera válido el argumento
que alude a las necesidades energéticas de millones de chilenos
para llevar adelante el proyecto, aunque afecte tierras con valor sagrado
para algunos pehuenche?
- ¿De qué necesidades estamos hablando? ¿De aquellas
que impliquen que todos los chilenos puedan acceder a la electricidad y
con ello a niveles de vida básicos, o de aquellas que permiten a
un sector reducido incrementar su elevado consumo? El país no ha
invertido, como lo han hecho otros, en proyectos de eficiencia energética
o microcentrales hidroeléctricas ambientalmente más sanas.
Por último, ¿por qué se escoge el territorio de los
pehuenche, inundando las pocas tierras que el Estado les dejó? Porque
son un sector carente de poder. ¿Qué ocurriría si
decidieran impulsar un proyecto semejante en el sector alto de Las Condes?
El poder de la gente que allí vive lo haría inviable.
- ¿Siendo el gran promotor de la Ley
Indígena, por qué su padre ha guardado silencio sobre Ralco,
no quisiera verlo más activo?
- Además de nuestra cercanía afectiva, con mi padre compartimos
una vocación por la justicia, así como una frustración
y una cierta indignación por la persistencia de situaciones de desigualdad
económica y social en Chile. La forma en que cada uno encausa esa
vocación es decisión de cada cual. No le pido que apoye mis
énfasis, así como tampoco me ha pedido apoyo a los que él
tiene (para ser franco, no lo necesita).
Con todos los problemas que pueda haber tenido
su gobierno, muchos reconocen que hizo bastante por avanzar en estos y
otros temas de derechos humanos. La Ley Indígena es una clara manifestación
de ello.
Esto, en contraste con el Gobierno actual, que
abiertamente ha significado un retroceso.
- ¿No le parece exagerado hablar de
"etnocidio" si sólo se afecta a dos comunidades pehuenche
-de siete- y en ellas, menos del 10 % de las familias se opone a las permutas?
- Se trata de una intervención de tal magnitud que puede producir
la muerte cultural de un pueblo. Ralco, si bien inunda terrenos de dos
comunidades, obligando a la relocalización de unas 500 personas,
afecta también a la totalidad de las comunidades de la cuenca del
Bío Bío. Ello, a través de impactos tales como introducción
de mano de obra extraña para la construcción de la central,
asalarización de la población laboral pehuenche, alteración
de sus formas de subsistencia, desintegración de sus formas de organización
tradicional, etc. Ralco es una central en un conjunto que la empresa ha
planificado en el área. Cuando se construyó Pangue, se dijo
que se trataba de una sola. Luego vino Ralco. Hay cinco más previstas,
aunque Endesa no lo va a reconocer hoy.
- ¿No le parece que las condiciones
de vida que ofrece Endesa son mejores que las que ahora gozan los indígenas
y que no es válido que por un pequeño grupo opositor todos
pierdan la oportunidad de mejorar?
- Los ofrecimientos que Endesa ha hecho han cambiado en la medida en
que se ha dado cuenta de la conflictividad del proyecto. Inicialmente,
centró su oferta en el fundo El Barco, ubicado sobre mil metros
de altura en tierras incultivables, además de la construcción
en él de un conjunto de viviendas para las familias. Hoy se habla
de tres predios, viviendas, proyectos de desarrollo, escuelas y otras iniciativas.
No es difícil que dichas condiciones sean mejores que las actuales,
pues los pehuenche han estado abandonados por el Estado desde la anexión
de su territorio a Chile a fines del siglo pasado.
- Sea por el Estado o por Endesa, lo cierto
es que hoy tienen una oferta que mejora sus condiciones de vida y parece
evidente que la mayoría la aceptó.
- La pregunta es si han aceptado libremente o
se han encontrado en una situación en que, abandonados a la empresa,
no han tenido opciones. Creo importante recordar, cuando se dice que un
reducido número se opone, que la situación hace poco era
totalmente opuesta. Hace sólo dos años, al momento de ser
informadas las comunidades de Quepuca Ralco y Ralco Lepoy sobre este proyecto
en un proceso que condujera Conama, la casi unanimidad de los integrantes
de ambas comunidades se manifestaron contrarios en cartas dirigidas a la
entonces directora de esta entidad.
En dichas cartas solicitaban que el proyecto no
se llevara adelante, porque amenazaba con destruir sus tierras, comunidades
y forma de vida.
La empresa puede seguir señalando que la
gente quiere sus ofrecimientos, pero sabe, en conciencia, que no los quería.
- Ecologistas e indigenistas rechazan la oferta
de Endesa, pero ¿tienen alguna propuesta de desarrollo para la zona?
- Creo que más que a ecologistas e indigenistas hay que preguntar
a los pehuenche. Las siete comunidades del Alto Bío Bío han
venido trabajando a objeto de tener una voz común. Hasta antes de
la crisis provocada por Ralco, se había conformado un Centro Mapuche
Pehuenche con representantes de las comunidades. De ahí surgieron
propuestas para mejorar la calidad de vida en forma compatible con su entorno
y cultura. Proyectos de desarrollo agropecuario, de gestión de turismo
ambiental y cultural, artesanales y otros se impulsaron con entidades no
gubernamentales e incluso públicas. En 1996, se constituyó
un Area de Desarrollo Indígena, ADI. La aspiración pehuenche
era participar junto a los demás organismos del Estado en la planificación
de su desarrollo. Lamentablemente, no ha funcionado. Existen en el mundo
muchas experiencias de indígenas que impulsan, con apoyo público
y privado, proyectos autogestionarios que no implican la destrucción
de sus tierras o culturas.
- Si la oposición de las familias que
se resisten a las permutas lleva el caso a la Corte Suprema, ¿por
qué podría imperar la Ley Indígena por sobre la eléctrica?
- De acuerdo con los estudios que han hecho algunos abogados, debería
primar la Ley Indígena en razón de que teniendo las provisiones
de las leyes aplicables a este caso la misma jerarquía normativa,
la Ley Indígena es posterior en el tiempo.
- Se supone que la Ley Indígena resguarda
que las etnias no pierdan sus tierras o que no las permuten por otras de
menor valor, ¿le parece que las que ofrece Endesa son más
valiosas que las que actualmente poseen los pehuenche?
- En opinión de ingenieros agrónomos de la Universidad
de la Frontera con los que visité el fundo El Barco, así
como en opinión de los pehuenche, no son tierras adecuadas para
actividades agrícolas, dada su altitud sobre mil metros y la calidad
de sus suelos. Son de inferior valor que las que hoy tienen. No conozco
las adquiridas por Endesa en las cercanías de Santa Bárbara.
Puede que su valor económico sea superior al de las actuales. Sin
embargo, hay otros reparos de los afectados, como la distancia en que se
encuentran de sus actuales tierras y comunidades. Por último, las
tierras para ellos no sólo tienen un valor comercial, sino un valor
cultural y por ello son muchas veces irremplazables.
- Hay otros abogados de la familia Aylwin que
defienden intereses de empresas cuestionadas por ecologistas, como el proyecto
Cascada, ¿cómo es su relación con ellos, intercambian
opiniones?
- Desconozco la participación de otros miembros de mi familia
en ese proyecto. Sé que un primo, Pedro Aylwin, es asesor en el
proyecto de Trillium. No estoy de acuerdo con dicho proyecto, como se lo
he manifestado. Sin embargo, creo que toda familia, al igual que toda sociedad,
tiene derecho a tener diversidad de opiniones. Si no, más que una
familia sería un regimiento, y pertenecer a una familia-regimiento,
al igual que a un país-regimiento, para mí sería muy
triste.
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| "Muchos reconocen que (mi padre) hizo bastante
por avanzar en derechos humanos. La Ley Indígena es una manifestación
de ello. Esto, en contraste con el Gobierno actual" afirma José
Aylwin.
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