MINISTRO DE AGRICULTURA, ÁLVARO ROJAS, APOYA A TRANSNACIONAL “MONSANTO” PARA
SEMBRAR SOJA TRANSGÉNICA EN CHILE
Chile — Monsanto, una de las empresas transnacionales con mayor venta
mundial de semillas transgénicas, ha escogido a Chile para expandir
sus proyectos comerciales; esto debido a la débil legislación
y facilidades para operar, pues Chile no ha ratificado el Protocolo de Bioseguridad,
acuerdo mundial que regula estos cultivos por los riesgos a la biodiversidad
y salud humana. Tampoco posee una ley de transgénicos, sino una norma
interna del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) que es insuficiente para
cautelar el desarrollo de la agricultura convencional y más aún
la orgánica. No existen las condiciones mínimas para prevenir
la contaminación genética de otros cultivos, resguardar los centros
de origen y/o proteger a los agricultores de la contaminación de sus
cultivos. Monsanto ahora está interesado en la expansión del
cultivo de soya transgénica en 20 mil ha., impidiendo a Chile, con ello,
producir soya convencional y orgánica para exportación, afectando
la venta de semillas convencionales por el riesgo de contaminación.
¿Beneficios para los consumidores y procesadores?
Pero ni a Robert Fraley, vicepresidente de Monsanto, quien estuvo durante
la semana pasada en Junín participando como exponente del bloque biotecnología
en Expoagro, ni al Ministro de Agricultura chileno, Álvaro Rojas,
pareciera importarles la situación de fondo. En el seminario de Expoagro,
Fraley anunció que una de las novedades que tienen para el 2007 es
la producción de Soja Alto Rendimiento, la que se obtiene a partir
de un gen que mejora la eficiencia de la fotosíntesis de la planta.
La nueva generación de resistencias a Roundup, conocida como RR2,
dijo Fraley, es otro de los saltos que la biotecnología le tiene preparada
a la soja, con rendimientos extras que podrían alcanzar el 10 %. También
hay nuevas tolerancias a otro herbicida, el Dicamba. En la misma variedad
se pueden disponer ambas resistencias. Este tratamiento combinado es una
solución a largo plazo en malezas. Con estas dos herramientas se mejora
el control y la durabilidad", explicó Fraley. La Soja Bt/RR, con protección
de insectos y tolerancia a herbicidas, es otro de los saltos que le espera
a la agricultura. Sólo en Brasil y Argentina hay 30 millones de hectáreas
infestadas por lepidópteros. "Todas estas tecnologías se están
experimentando y van a estar en breve en el mercado", enfatizó el
representante de Monsanto. También hay beneficios para los consumidores
y los procesadores. En este caso, el especialista se refirió a aumentos
de Omega 3 y sojas más saludables. "Un acre de soja puede producir
el valor nutritivo de miles de toneladas de pescado. No creo que nada tenga
un mayor impacto para los consumidores", declaró.
En este sentido, Greenpeace en conjunto con La Red por un Chile Libre de
Transgénicos, rechazan enérgicamente el anuncio realizado
por del Ministro de Agricultura Álvaro Rojas junto al Vicepresidente
mundial de Regulaciones de la empresa Monsanto, Jerry Hjelle y su gerente
general en Chile Alfredo Villaseca, en relación a que la señalada
trasnacional iniciará la siembra de 5.000 hectáreas de
soya transgénica en primavera de 2007 y pretende llegar a 20.000 hectáreas
en el 2010, pues este anuncio sólo favorece los intereses de Monsanto
en contra del nicho de calidad de los cultivos chilenos.
Con este anuncio el Ministro privilegia los intereses corporativos
de Monsanto, amenazando la imagen no transgénica de la agricultura
chilena y –además- rompe el acuerdo de la Presidenta Bachelet
con las organizaciones ambientalistas en orden a “No abrir el país
a los cultivos transgénicos comerciales, y establecer el requisito
de Estudios de Impacto Ambiental para la actual reproducción
de semillas transgénicas”.
“Si la presidenta Bachelet propuso no abrir el país a los cultivos
transgénicos comerciales, no se entiende, entonces, que el Ministro
de Agricultura, abra paso a esta actividad ¿No le consultó al
ejecutivo? ¿En base a qué tomó tal determinación?
Y nos gustaría saber si antes de la primavera de 2007, fecha que estima
Monsanto para comenzar el proceso de siembra de soja en nuestro país,
se habrán realizando estudios de impacto ambiental. Todas estas consultas
y la preocupación que tenemos al respecto, también van dirigidas
a la reciente nombrada Ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, asegura
Samuel Leiva, coordinador de campaña de Greenpeace.
El ministro Rojas, no sólo desconoce los acuerdos adoptados por la
presidenta de Chile en esta materia, sino que –además- desconoce
que una masiva incursión transgénica de Monsanto en Chile generará un
efecto negativo -"efecto sombra"- en las exportaciones agrícolas,
lo que afectará a otros sectores productivos, especialmente la agricultura
orgánica, rubro en expansión mundial con grandes perspectivas
de desarrollo en Chile y donde la demanda del mercado mundial supera
la oferta existente.
¿Qué sucederá con los pequeños agricultores?
Nos gustaría saber ¿quién se hará responsable
de los intereses de los pequeños agricultores? pues éstos últimos
desconocen la manera de operar de la empresa Monsanto. Es importante señalar
que el paquete tecnológico de esta empresa incorpora semillas patentadas,
con contratos desfavorables donde deben pagar más por las semillas
y además los agricultores quedan restringidos para resembrar. Por
otra parte, la transnacional persigue –utilizando a detectives biotecnológicos-
a quienes no cumplen los contratos de propiedad intelectual, llevándolos
a las cortes de justicia, donde son obligados a cancelar elevadas sumas por “violación
de los derechos de patentes”, tal como ya ha ocurrido con cientos de
agricultores canadienses y norteamericanos. Estos, incluso, han sido obligados
a pagar multas por contaminación accidental de sus predios con semillas
transgénicas protegidas, aseguran estas organizaciones.
Greenpeace y la Red por un Chile Libre de Transgénicos emplaza al Ministro
de Agricultura a revocar este anuncio lesivo para los intereses de
la agricultura nacional. “Demandamos transparencia en sus decisiones
y a concentrarse en el desarrollo de la agricultura convencional y
orgánica donde la diferenciación sea enfatizada en la
calidad de los productos y, en este sentido, el desarrollo de "Chile como
Potencia Agroalimentaria" y el resguardo de los valiosos recursos genéticos
agrícolas que posee el país debiera ser la base de esta estrategia.
Instamos al Ministro Rojas a honrar los Acuerdos Programáticos de
la Presidenta Bachelet con las organizaciones ciudadanas; y le advertimos
el riesgo de apoyar a una empresa cuestionada a nivel mundial con cargos
de corrupción a gobiernos, incumplimiento de normas de bioseguridad,
persecución a los agricultores, apropiación de especies de
cultivos mediante derechos de propiedad intelectual y contaminación
genética de especies que constituyen el patrimonio genético
de muchas naciones.