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Poeta mapuche César Millahueique

Mi poesía es política

Por José Osorio / Semanario El Siglo / 16 de marzo de 2004

Durante enero se lanzo la antología poética "20 poetas mapuche contemporáneos", libro publicado por Lom Ediciones cuya selección fue realizada por Jaime Huenún. Entre los poetas publicados apareció Cesar Millahueique, creador multifacético que ha explorado diversas disciplinas artísticas como la radio, el teatro y la literatura.

"La belleza tiene que ver con la inteligencia, con la libertad, con la democracia", nos señala este poeta nacido en 1961 en Curanilahue, criado en Osorno y con un tronco familiar proveniente de Nogllelhue, comunidad mapuche de San Juan de la Costa. Ha publicado "Profecía en Blanco Y Negro o las 125 líneas de un vuelo". El Siglo conversó con el poeta en una noche veraniega en Santiago. Este es nuestro diálogo.

- ¿Qué significa para ti esta recopilación y recreación de textos realizado por Jaime Huenún?

"Este es un acto de generosidad de Huenún. Por otro lado, lo que me está demostrando es la capacidad que tienen los pueblos para manifestarse con la poesía como un cuerpo vivo creador, y que a través de la creatividad se expresa la sabiduría que los propios pueblos han sido capaces de aprender y de desarrollar. Chihuailaf plantea la oralitura. El libro es una aplicación de la literatura y ésa es la capacidad que tienen los pueblos para asumir los elementos nuevos sin dejar de ser lo que se son ingresando a un universo nuevo. La manifestación viva de un pueblo, el ejercicio de la memoria, y la creatividad son tremendamente importantes".

- Hoy la literatura en Chile encuentra una expresión de compromiso del mundo mapuche. ¿Qué piensas tú de esta literatura llamada comprometida, desde la perspectiva mapuche?

"Discrepo del concepto de literatura comprometida que se le adjudica al mundo mapuche. Cada escritor o movimiento literario se compromete con sus objetivos y momento histórico. Si tú revisas, encuentras a Rivera Letelier y ése es un fenómeno de compromiso. No sólo los poetas mapuches están comprometidos con su propia historia. No todos tenemos claro el concepto de autodeterminación de los pueblos y en esa medida sonamos más comprometidos que otros. Yo perdí el idioma a partir de la escuela, pero la escuela me enseñó a leer y a escribir. Adopté esos instrumentos y comencé a leer la poesía universal y una vez que me nutrí de esos elementos comencé a hablar de mi casa, de mi comunidad, de mi raíz. Sin eso no podría haber estado en esta antología. A pesar de la gran pérdida cultural que tuve, este otro instrumento fue como un boomerang".

- ¿Cuál es la relación actual que percibes entre el mundo intelectual y el mundo político social mapuche?

"Creo que hay una distancia importante que es grave. El mundo social ha tenido mucha responsabilidad, hay un distanciamiento mutuo. Yo creo que las cercanías y las vías de comunicación están distanciadas. Yo no sé si las comunidades o el 80% de las comunidades que viven en las zonas urbanas nos vayan a leer. Ahora, eso no está ajeno a otros movimientos sociales en el mundo. Es responsabilidad de quienes están haciendo una lectura mucho más fina el generar los vasos comunicantes, los que están convocados a comprender y generar los vasos comunicantes son los que están en la creación para que asuman un rol más protagónico en esta disyuntiva. No el mundo social mapuche. La responsabilidad es de aquellos que han tenido la posibilidad de leer y ver desde otra mirada".

- Tú eres un creador multifacético, hombre de las letras, de la actuación, de la radio, del cine. ¿Cómo se da esa multiplicidad creativa?

"Yo creo que desde la neurosis creativa. Por un lado, yo vengo de sectores muy marginales. Mi familia emigra a la ciudad por ser huilliches pobres sin tierra y que llegamos a una población después del terremoto de 1960.Mi padre es obrero de ferrocarriles y mi madre una costurera. Mi casa era un taller de costura, con olores a géneros, tinturas. Mi casa era como entrar a un teatro, llena de colores. Los trenes eran otros elementos, al ir a esperar a mi padre que venía desde Osorno en ese gran animal llamado tren. Es como lo que hoy debe sentir el hijo de un astronauta o de un piloto de avión. Por otro lado, el tener un abuelo fantástico que murió a los 116 años, y que tuve una conciencia política importante".

- ¿Cómo se da en ti la relación entre creación y labor política?

"Mi poesía es política, mi trabajo creativo siempre lo he relacionado con lo político. Yo no veo ninguna contradicción en estos dos elementos. Creo que son elementos fundamentales para la gran ingeniería humanista. Yo no creo en el arte por el arte. Mi gran interés es la política y el arte. En el mundo mapuche no se han producido tan evidentemente, pero las cosas están porque creo que aquellos que han asumido un rol político social no han hecho una real lectura de cómo caracterizar el momento. Desde lo político ha operado un elemento más ligado al dolor y lo contestatario que a la propuesta política. No hemos aprendido a hacer política. Nuestra propuesta adolece de un defecto profundo y de hecho la autocrítica en el mundo mapuche no existe. Los primeros atisbos aparecen en una entrevista a Víctor Ancalaf.

Las organizaciones no han logrado comprender que la coyuntura es sólo un momento y que hay que trabajar en planes de cómo nos vemos en 20 ó 30 años más. Hay que avanzar en esa perspectiva en la liberación de los pueblos indígenas. Necesitamos mayor reflexión y ver cuál es nuestro marco de alianza. Algunos líderes catalogan de traidores a todos aquellos que no están de acuerdo con ellos. Eso es un error profundo, una falta de generosidad y una gran contradicción".

- A propósito de contradicciones: en diciembre de 2003 se le entrega a Jaime Huenún el Premio Pablo Neruda por parte de la Fundación que dirige Juan Agustín Figueroa, abogado que estuvo directamente implicado en la condena de Aniceto Norín y Pascual Pichún. La condena se da a conocer el mismo día de la entrega del Premio: ¿qué opinión te merece?

"Yo creo que es un mal día para Jaime Huenún, porque siendo un gran merecedor de ese premio en ese día por la acción del Presidente de la Fundación Neruda son condenados estos lonkos. La lectura no pasa por Jaime, sino por la irresponsabilidad de la Fundación Neruda que hoy me merece el más alto de los repudios. No es la primera vez que peca de obsecuente y falta a los designios de Neruda, que es inconsecuente con lo que Neruda planteaba. Yo creo que ha habido un aprovechamiento de la Fundación y de parte de los intelectuales que rodean a la Fundación, que me merecen el más alto de los repudios.

No hay que olvidar que para uno de los natalicios de Neruda no son invitados los camaradas de Neruda. Neruda murió siendo miembro del Partido Comunista y los comunistas no son invitados. Es un acto de irresponsabilidad cuando utilizan a un gran poeta que es Huenún en la contradicción de ese día en que son condenados des hermanos. Eso es una mala educación, eso no se hace. Ellos sabían. Es como si expiaran sus pecados leyendo el ‘Canto General’. Han caído en una política neoliberal. La Fundación Neruda se merece los peores insultos. El movimiento indígena hace rato que debiese haber hecho acciones de denuncia contra la Fundación, es la contradicción absoluta".

- ¿Qué significa para la poesía mapuche Pablo Neruda?

"La poesía en Chile, lo mapuche huilliche no se puede desprender de Neruda. Para hablar bien o mal de Neruda hay que leer a Neruda y empaparse de él. Además, él es hijo de ferroviario y yo también lo soy".

- La visibilidad mapuche se expresa en temas de conflictos, donde se silencia la existencia de presos políticos, la muerte de Alex Lemún. ¿Cuál es tu opinión de la exclusión mediática?

"Yo creo que no sólo lo mapuche está excluido de la opinión pública. La creación de la opinión pública en Chile son 6 medios de comunicación. En la TV son 6 canales que generan opinión y construyen la opinión. Si lo popular en esos medios -cuya señal cubre todo el país y al menos 3 canales América Latina y el Mundo- está excluido, lo indígena también. Lo indígena es una cosa exótica y extraña y aprece lo indígena y lo mapuche como una criminalización. El informativo es Mapuche = violencia, Mapuche = conflicto, Mapuche = crimen. Y no tan sólo los mapuches han perdido sus espacios, sino la sociedad en su conjunto. Es parte de la gran derrota post dictadura. Estamos en medio de un estado neoliberal postdictadura, donde la transición aún no termina. Estamos en un proceso de transición a la democracia y eso se vive con el proceso de la postdictadura. Entonces, esos medios que son manejados por la minoría arrastran todos los vicios de la dictadura militar y hay enclaves como el canal nacional, que es una empresa del Estado de Chile que emite el mensaje capaz de comprender el Estado. La TV es el reflejo de la derrota de nuestro sistema cultural, TVN es esa expresión. Hay personajes de la dictadura que están lavándose las manos. En ese marco lo mapuche aparece criminalizado. Mi generación es parte de la tragedia del mundo mapuche, y al estar en la urbe somos parte de la tragedia del mundo chileno.

Somos parte de la derrota política, militar y cultural y quedamos dando tumbos. La imagen que expone TVN de lo mapuche en el noticiero es coherente con lo que es TVN, pues eso es lo que es capaz de comprender y así su mensaje es irrisorio y discrimina. Hay atisbos progresistas pero en la práctica no lo son. No ha habido una acción de la intelectualidad chilena que repudie esa acción. Hoy un asedio a TVN es lo único homologable a la frase del siglo pasado ‘El Mercurio miente’".

- ¿Cuales son tus proyectos?

"El más próximo es el ‘Oratorio al señor de Pukatriwe’, que es un canto épico y de homenaje al mundo mapuche huilliche. Este trabajo es un poemario que hace una compilación histórica que camina hacia uno de los lugares sagrados del mundo huilliche que son las rocas de pukatriwe. El hablante lírico es un personaje que camina por el camino del mar hacia pukatriwe repensando su propia historia con un elemento muy esperanzador y que termina diciendo ‘arre arre no hay Apocalipsis, sólo amaneceres, arre arre’".