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Viernes 7 de noviembre de 2008

Por Carlos Margotta Trincado, rector de la Universidad Arcis

OBSERVATORIO ACADÉMICO

Los otros DDHH del bicentenario

En la larga batalla por consolidar un consenso universal respecto de la necesidad de respetar los derechos fundamentales como requisito de toda sociedad democrática no sólo ha habido avances sustantivos. También han ido apareciendo nuevos derechos, los que por razones de distinta índole no fueron incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y pactos complementarios. Estos nuevos derechos dan cuenta de un mundo más consciente y exigente; también, de nuevas amenazas a la dignidad humana.

Teniendo en cuenta esta nueva dimensión y vinculándose con la realidad chilena, los académicos Nelson Pozo y Jorge Benítez quisieron dar vida a un libro que reenfocara los derechos humanos de modo prospectivo. Para ello, motivaron a destacados autores para que, desde visiones particulares y sectoriales, expusieran sus hipótesis de futuro en los derechos humanos, desde la singularidad de sus disciplinas. Así surgió "Los otros derechos. Derechos Humanos del Bicentenario", libro que recoge enfoques de las diversas concepciones de familia, sobre la visión histórica del desarrollo sustentable, la situación del pueblo mapuche, la perspectiva de la migración, la alteridad y la discriminación, la educación y la enseñanza, la globalización y la empresa, el recuento sobre el drama de la tortura, la opinión de los contribuyentes, la faz de la juventud, la cuestión del aborto, todos tópicos que convergen en las garantías fundamentales.

Como abogado de derechos humanos considero pertinente consolidar con nuevos aires una demanda planteada con muchas dificultades a lo largo de estos años, desde aquel período negro de nuestra historia, en que el Estado utilizó el monopolio de la fuerza, de manera ilegítima, en contra de millones de chilenos por medio de la aplicación de una política de violación masiva y sistemática de los derechos fundamentales. Esta demanda tiene que ver con la necesidad de -sin olvidar el pasado- proyectar las lecciones que nos dejó la historia, promoviendo e instando por una sociedad cuyo principal soporte ético, cultural y legal sea el respeto irrestricto de los derechos humanos, entendiendo por ellos no sólo los derechos básicos, como lo son el derecho a la vida, a la integridad física y a la libertad individual, tan brutalmente transgredidos durante la dictadura militar, sino también aquellos derechos emergentes o no suficientemente resguardados o no reconocidos.

Es sabido que en los inicios de la historia de los derechos humanos, la comunidad internacional reconoció y consagró los derechos más básicos, expresados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y sus pactos complementarios, esto es, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Luego, producto del desarrollo cultural de nuestras sociedades, surgió la necesidad imperiosa de profundizar el resguardo de algunos, como lo fue la Convención de los Derechos del Niño y la Convención contra la Tortura, entre otros instrumentos internacionales.

Sin embargo, aún queda un camino largo en el reconocimiento y el resguardo de los derechos fundamentales de las personas. Esperamos que a las puertas del bicentenario, los derechos humanos -tanto "antiguos" como "emergentes"- sean reconocidos y resguardados debidamente como fruto de una convicción profunda y mayoritaria de la sociedad chilena. Para ello, será necesario seguir haciendo conciencia acerca del imperativo ético que ello supone, de modo de avanzar no sólo en las transformaciones culturales, sino también en políticas y legislaciones garantes por parte del Estado. Sentimos que por habitar esta tierra y este tiempo, debemos cultivar la cultura de los derechos humanos junto a la necesaria promoción de la memoria. Desde la academia pensamos además, que esfuerzos como este libro nos ayudan a orientar este anhelo hacia el futuro, de manera prospectiva, como una aspiración que se renueva siempre pero al mismo tiempo jamás olvida.

La obra se presentará en la Feria del Libro de Santiago mañana 8 de noviembre, a las 19 horas en la sala Joaquín Edwards Bello.