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Jueves 6 de septiembre de 2007
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Entre oralidad y literatura existe una brecha que va mucho más allá de cruzar por el puente del grafismo (escritura); no sólo existe la diferencia entre hablar y escribir, sino que hay una diferencia que llamaríamos de "interculturalidad" (traspaso de la cultura mediante la oralidad a la escritura). La oralidad supone un complejo cultural, histórico, económico y socialmente conformado con estructura y movimientos propios. Existe una estética, una gnoseología, una lógica, que se ejerce a través de la oralidad. Esta constituye nuestra forma de uso, cuyo desarrollo y diversificación hace posible cumplir funciones sociales de nuestra cosmovisión y estructuras productivas que no son propias de la cultura urbana de nuestro tiempo. La literatura ágrafa (no escrita), oral y colectiva se ha practicado y se practica en todas las naciones del mundo y ha sido transmitida por generaciones de padres a hijos especializándose poco a poco el narrador. La literatura (escritura) por su parte, es una instancia cultural diferente e independientemente del lenguaje oral.
Los jóvenes escritores mapuche, retomando la palabra de los antiguos, están proyectándola en el tiempo y el espacio poético en nuestra lengua mapudungun y en castellano. Por ello, la importancia de la educación en las aulas en los primeros años de enseñanza básica en nuestro idioma mapuche (mapudungun) es, entre otros importantes aspectos, permitir que en un futuro cercano se produzca una literatura indígena que será creación genuina de los propios mapuche, quienes, sin perder nuestra esencia cultural, sabremos recoger y aquilatar las influencias de otras culturas, hasta lograr producir, con la fuerza de nuestras rebeldías, pasiones, sabiduría e imaginación creadora, un verdadero aporte a la cultura de nuestro continente. La literatura mapuche debe conformarse en el niño indígena, incorporándolo en la edad escolar a una cultura del libro y sus usos en su propio idioma, para que posteriormente convierta dichos libros en uso social. El niño educado de esa forma se diferenciará del adulto indígena que primero ha sido alfabetizado en castellano y posteriormente en el mapudungun.