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Jueves 6 de septiembre de 2007
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Ya, desde joven, presenté una incipiente calvicie. Un día, mientras tomábamos unos mates, le pregunté a una anciana de mi reducción (comunidad histórica) por qué, mientras unos tenían mucho pelo, otros los perdíamos con facilidad. Ella me respondió relatándome que, en el fondo del océano vive una serpiente (filu) gigantesca, que no quiere a los hombres de la tierra (mapuche) y que siempre está intentando ahogarlos en el gran mar. En cambio, en las entrañas de la tierra, habita otra gran serpiente que quiere y protege a los hombres de la tierra (mapuche). Un día, hace mucho tiempo, la serpiente del mar (Kaikai) cargada con su mal espíritu, comenzó a levantar su lomo y con ello hizo subir las aguas del océano que inundaron las tierras donde vivían los hombres y animales que se ahogaban, por lo que muchos corrieron hacia el este. Al ver lo que ocurría, la serpiente de buen espíritu (Treng Treng) empezó a levantar su lomo para que las aguas no alcanzaran a los hombres y animales. Así estuvieron enfrentándose ambas serpientes, Kaikai filu y Treng Treng filu, durante mucho tiempo. Hubo lugares donde Treng treg filu levantó tanto la tierra que llegó cerca del sol, quemándosele el pelo a esos mapuche y desde ahí que existen los mapuche calvos. Los hombres que no lograron sobrevivir y fueron alcanzados por las aguas muriendo ahogados, convirtiéndose en rocas vivas o en peces que fueron llamados Shumpallwe, los que siguen relacionándose con las mujeres, que imprudentemente se atreven a adentrarse en el mar para nadar o pescar, teniendo descendencia que son mitad hombres y mitad pescado. Así fue el origen de los calvos y de los peces y rocas de las orillas del mar. Cuando llegó el ferrocarril, los hombres creyeron que era Kaikai filu sobre la tierra y le llamaron tren. Tal como me lo contaron, así se los cuento yo.
ZOMBIES
En mi reducción existe un hermoso y tupido Pitrantu (humedal de plantas y hierbas de esteros y vertientes) donde, según cuenta mi padre, que en los tiempos de su padre, vivía un Witranalwe, ser maléfico, creado por un brujo mediante el manejo del Alwe (alma de un muerto que permanece durante un tiempo en el ambiente al que estaba acostumbrado cuando vivía en un hombre o mujer; es un espectro, una sombra de un muerto que pena). Antes habían mapuche que sabían levantar un muerto y usarlo para sus servicios o del que se los comprara. A estos muertos en vida se les encargaba cuidar de noche el ganado de los mapuche ricos para que nadie los robara. Este zombi tomaba distintas formas. Cuenta mi padre, que unas veces era como un mono grande sentado sobre un vacuno. Otras veces como un enano parado bajo un árbol o como una sombra larga entre los arbustos. Así, si uno pasaba de noche cerca del lugar donde se encontraban los animales, se le aparecía el Witranalwe, quien lo perseguía golpeándolo con sus grandes manos o con un coligüe hasta dejarlo bien lejos del potrero que cuidaba. Estos seres se alimentan de sangre.