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Jueves 26 de julio de 2007
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Nosotros los mapuche somos poseedores de un profundo sentido religioso, originado por nuestra visión cósmica integral: El supremo hacedor (Dios), la naturaleza (nuestro entorno visible) y el hombre (en este mismo orden).
Señala el sacerdote capuchino mapuche y antropólogo Severiano Alcamán Painen que: "El sistema de interpretación cosmológica, que abarca las relaciones de los hombres entre sí, la naturaleza y los seres superiores" (que han alcanzado la superioridad) "determinan las formas de comunicación simbólicas, tales como creencias, mitos, lenguaje, valores y todo el marco ideológico que justifican un determinado modo de vida y conducta".
La denominación MAPU (tierra) y CHE (gente), proviene de esta interpretación cosmológica ancestral, que asigna etimológicamente a los habitantes que residimos en la superficie visible del cosmos; el mapu (witran mapu), quiere decir que en la concepción tradicional mapuche, además del entorno visible, existen en el cosmos otras zonas superiores que, divididas en plataformas, constituyen los lugares de residencia del Chao (padre) Ngnechen (creador, dominador), de los espíritus benéficos de los antepasados (zona superior - Wenu mapu) mientras que en la zona inferior residen los espíritus maléficos" (minche mapu).