![]() |
Jueves 5 de julio de 2007
Días atrás la editorial de este periódico señalaba "…Queremos que al final de este año 12.474, para la etnia mapuche, podamos evaluar la tarea de integración y desarrollo con calificaciones altas. Para ello, no vacilaremos como medio de comunicación en apoyar los proyectos elaborados con sentido de futuro que ayuden a La Araucanía a mirar hacia delante con mayor optimismo…" y como clara consecuencia de lo enunciado se concreta una aspiración tanto de El Diario Austral de La Araucanía como del suscrito en su calidad de mapuche de acercar el conocimiento de lo que es la cosmovisión en todos los ámbitos del ser mapuche a la sociedad chilena no mapuche, en el convencimiento que ello permitirá una mejor comprensión de ambos, que nos lleve como Región y como país a desarrollarnos, no sólo material sino espiritual, moral y sicológicamente en nuestras máximas capacidades, libres de intolerancias, prejuicios y resquemores limitantes
Así entonces, iniciamos estas páginas, que serán de periodicidad semanal, para acercarnos y comprendernos como corresponde a una sociedad civilizada, que aprecia la multiculturalidad y diferencias como un potencial en un mundo paradójicamente globalizado.
A partir del 21 de junio los mapuches hemos celebrado lo que la sociedad chilena hoy conoce como We Tripantu (Año nuevo mapuche) ó Wiñoy Antü (la vuelta del sol) y cada vez más, en especial en la Región de La Araucanía, esta fecha no sólo se celebra en las comunidades rurales mapuches sino también en las comunidades urbanas, en los servicios públicos, establecimientos educacionales, iglesias e incluso en restaurantes y familias no mapuches, lo que es bueno ya que no sólo le hace bien al pueblo mapuche dar gracias al supremo hacedor (Dios) por la vida que comienza en este nuevo ciclo (año) sino a la sociedad en su conjunto.
El mapuche entiende la importancia del invierno que llega; lo que ocurre con la naturaleza que, al revés de lo que pareciera, empieza un nuevo ciclo de renovación de la vida en que, entre sus buenos efectos, a medida que el sol empieza nuevamente a acercarse hacia el sur, la sabia de los árboles nuevamente comienza a subir hacia sus copas, haciéndoles brotar nuevamente sus hojas y posteriormente sus frutos.