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2012-08-06 | Opinión | Mapuche

Ministro Lav铆n: mea culpa compartido

El Ministro Joaqu铆n Lav铆n, en una entrevista concedida a un medio de prensa el s谩bado 4 se hace cargo de un error que comparten por igual el actual gobierno y los anteriores: creer que el tema mapuche conlleva principalmente un problema de pobreza y de falta de oportunidades. Entonces, vamos metiendo plata fiscal para parchar la pobreza.


Este error es antiguo. En los mejores tiempos de sensibilidad de la izquierda del pre-golpe militar, lo mapuche se comprend铆a como parte del movimiento campesino. Con posterioridad, al Pacto de Nueva Imperial (1989) se sigui贸 entendiendo que 茅se era el problema principal de los ind铆genas: un poco de tierra para cultivar, becas para la educaci贸n, unas cuantas postas, mejores caminos vecinales, luz el茅ctrica, mejores internados y algunos hogares para estudiantes y subsidios para proyectos prediales. Y voil谩, asunto concluido: integraci贸n.

Porfiados, los mapuche insist铆an en que hab铆a algo m谩s que atender: derechos integrales, autodeterminaci贸n territorial, recuperaci贸n de verdad, de tierras usurpadas; participaci贸n pol铆tica y sobre todo, ser escuchados.

El Presidente Aylwin lo entendi贸 en la medida de lo posible y cre贸 la Comisi贸n Especial de Pueblos Ind铆genas (1990). M谩s tarde promulg贸 la Ley Ind铆gena 19.253 que despert贸 grandes esperanzas. Mientras tanto, su ministro del Interior reprimi贸 (tambi茅n en la medida de lo posible) a los primeros grupos ind铆genas que en Quinqu茅n exigieron las primeras recuperaciones de tierras.

El Presidente Frei Ruiz-Tagle mantuvo igual concepto de pobreza y falta de oportunidades e hizo crecer la oferta estatal en materia de subsidios y proyectos, pero los recursos para la recuperaci贸n de tierras fueron m铆nimos. Bajo su mandato la perseverancia gubernamental por imponer el proyecto de una transnacional privada, Endesa, en el Alto B铆o-B铆o (Ralco) termin贸 por desestructurar la compleja relaci贸n de confianzas entre ind铆genas y Estado construida con esfuerzo entre 1989 y 1998.

El Presidente Lagos entendi贸 en parte sustancial que el tema ind铆gena llevaba algo m谩s que reivindicaciones puntuales y quiso que una entidad nacional diese cuenta, de verdad, del diagn贸stico profundo de la verdad hist贸rica y cre贸 en el a帽o 2000 la Comisi贸n nacional de verdad y Nuevo Trato, cuyo informe final fue dado a conocer en el 2004 con 120 medidas extraordinarias y el primer mea culpa del Estado, al reconocerse las injusticias cometidas con los ind铆genas de Chile y asumir el compromiso de restablecer sus derechos.

En tanto, su ministro del Interior aplicaba las primeras medidas de la Ley de Seguridad Interior del Estado a movimientos o comunidades locales empe帽adas en expresarse a trav茅s de la ocupaci贸n pac铆fica de ciertos fundos en manos de empresas forestales.

La Presidenta Bachelet fue un poco m谩s all谩 al declarar en junio del 2008 que el tema de fondo con los ind铆genas dice relaci贸n con sus derechos integrales (sociales, pol铆ticos, econ贸micos y culturales). Levant贸 entonces el Programa Re-Conocer y se empe帽贸 (hasta lograrlo) en la aprobaci贸n del Convenio 169 de la OIT, hoy vigente en Chile.

Entre tanto, y tal vez olvidando que la Presidenta ten铆a un compromiso con los mapuche, su ministro del interior aplic贸 la Ley Antiterrorista en otras situaciones de ocupaciones de tierras en el sur.

El Gobierno del Presidente Pi帽era ha significado un gran estancamiento y retroceso en la relaci贸n con los ind铆genas. Estancamiento porque ni siquiera se ha avanzado de manera relevante en la compra y transferencia de tierras, existiendo los recursos necesarios para ello.

Recu茅rdese que la Conadi, en el 2010 tuvo que devolver dineros a Hacienda y que en el 2011 no se cubri贸 la meta. Retroceso porque la represi贸n se ha ampliado, logr谩ndose ahora un efecto muy profundo: la incorporaci贸n cada vez m谩s amplia de comuneros ind铆genas y de toda su familia (ni帽os, ancianos, mujeres, j贸venes, adultos, intelectuales y profesionales ind铆genas) haciendo causa com煤n con sus demandas y concitando con ello la simpat铆a internacional y nacional.

La Araucan铆a ha sido convertida por el actual Gobierno en un campo de batalla y gracias a las redes virtuales, millones de personas pueden tener acceso en Chile, en Am茅rica Latina y resto del mundo a im谩genes en donde aparecen mapuches arrodillados indignamente ante polic铆as fuertemente armados, o ancianos arrastrados a buses policiales o mujeres esposadas y detenidas y ahora 煤ltimo ni帽os golpeados y heridos con balines.

Equivocadamente, Pi帽era, cuando era candidato a la presidencia en el 2005, dijo en Temuco que bajo su Gobierno habr铆a una 鈥渘ueva Pacificaci贸n de la Araucan铆a鈥. Los historiadores chilenos temblaron: fue precisamente, bajo la anterior 鈥淧acificaci贸n鈥 del sur, cuando el Estado abus贸 de toda su fuerza para imponer a los mapuche el ostracismo y la discriminaci贸n de la que fueron objeto.

En la reposada entrevista del medio de prensa del s谩bado 4 de agosto, el Ministro Lav铆n reconoce el error conceptual del Gobierno en el tratamiento del tema mapuche. En realidad es un error compartido con anteriores gobiernos. Pero hay un nuevo equ铆voco: el Ministro cree encontrar en Nueva Zelanda los antecedentes necesarios para construir un camino de soluciones y anuncia un gran viaje, con una comitiva, a ese pa铆s para conocer 鈥渆n terreno鈥 sus avances en pol铆tica ind铆gena y, seguramente, aspira a importar alguno de sus cr茅ditos.

El Ministro pareciera desconocer o no conocer (da lo mismo) que muchas de las ideas con las cuales 茅l espera encontrarse en Nueva Zelanda, son las mismas (y mejores incluso) que los ind铆genas chilenos vienen proclamando, difundiendo, escribiendo, interponiendo desde los tiempos del Pacto de Nueva Imperial (1989), desde hace 隆23 a帽os!鈥 驴Porqu茅 entonces tener que viajar a un pa铆s extranjero para importar ideas?

Los Gobiernos de la Concertaci贸n realizaron una enorme cantidad de encuentros, seminarios, talleres, jornadas, etc. nacionales, regionales, provinciales, comunales con ind铆genas en todo el pa铆s y en todas las regiones entre 1990 y 2005. Todo est谩 documentado, grabado e impreso.

Y a mayor abundamiento, al Ministro Lav铆n deber铆a bastarle sistematizar todo lo dicho, y si no tiene mucho tiempo, lo invito a que tan solo estudie el Informe de la Comisi贸n de Verdad y Nuevo Trato (2004), informe oficial del Estado de Chile, y encontrar谩 todas las respuestas necesarias a las preguntas que 茅l quiere formular en Nueva Zelanda con la comitiva que pretende llevar a 茅se pa铆s.

Por cierto, a nosotros, los mapuches nos interesa conocer la experiencia de nuestros hermanos Maor铆 en esa naci贸n de 4 millones de habitantes. Los ind铆genas son el 10%, algo semejante a Chile, y sus conocimientos son importantes para nosotros. Pero es indudable que los ind铆genas nacionales son muy competentes y que en casi dos d茅cadas han producido iniciativas que, lamentablemente, los Gobiernos democr谩ticos simplemente no han tomado en cuenta.

Y por eso hablamos del conflicto Estado-Pueblo Mapuche y no del 鈥渃onflicto mapuche鈥, porque en Chile no son los mapuche los que ponen la violencia, sino el Estado que ampar贸 el despojo, ampara los privilegios empresariales hoy, ampara la discriminaci贸n pol铆tica hoy y ampara la represi贸n en el sur. La violencia contra los ind铆genas chilenos la sigue poniendo el Estado. Y ah铆 est谩 el nudo del conflicto.

Entonces, est谩 bien que el Ministro Lav铆n se d茅 cuenta del error. Y por 煤ltimo: est谩 bien que quiera ir a aprender de la relaci贸n Estado-Pueblo Maor铆 en Nueva Zelanda, pero est谩 mal que siga sin comprender d贸nde est谩 la ra铆z de la violencia contra los ind铆genas en Chile y sin estudiar lo que los ind铆genas chilenos vienen gritando a viva voz desde hace varios a帽os.

Fuente: Radio Bio Bio

Publicado: 2012-08-06 | Revisado: | Enlace de actual documento: http://www.mapuche.info/?pagina=3609