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2010-01-10 | Antecedentes | -

La econom铆a chilena en 2009: un desastre hist贸rico

Un fest铆n del consumo cerr贸 el a帽o para el regocijo del comercio, importadores, algunos escasos productores y los habituales comentaristas oficiales. Las ventas navide帽as, que crecieron un diez por ciento en comparaci贸n con el a帽o anterior, fueron interpretadas localmente como el fin de la crisis y el inicio de la reactivaci贸n. Pero se trata de un dato aislado, que probablemente tender谩 a la diluci贸n en el breve plazo: el 2009 ha terminado como el peor a帽os en casi de tres d茅cadas para la econom铆a chilena. Con una ca铆da del producto de 1,9 por ciento, esta contracci贸n no tiene antecedentes desde la crisis de 1982, cuando el producto se hundi贸 sobre el ocho por ciento.


Est谩 claro que se ha tratado de una crisis mundial, sin embargo es hoy razonable recordar los llamados a la tranquilidad levantados hace muy poco tiempo por autoridades como el Ministro de Hacienda, Andr茅s Velasco, en cuanto al blindaje, la solidez, robustez y otros calificativos exorbitantes de la econom铆a chilena. Hoy, s贸lo unos cuantos meses m谩s tarde, podemos observar que aquel ministro, que misteriosamente tiene una alta valoraci贸n en las encuestas de la denominada opini贸n p煤blica, no acert贸 en sus pron贸sticos, m谩s cercanos a meras profec铆as. La econom铆a chilena, tan publicitada como modelo regional, no s贸lo ha tenido un tremendo desplome, sino que ha tenido uno de los peores desempe帽os de Latinoam茅rica. Sin los altos precios del cobre, estas cifras hubieran sido mucho peor.


Comparativamente con otros pa铆ses latinoamericanos, Chile ha tenido muy malos resultados. M茅xico es el pa铆s que ha sufrido y probablemente seguir谩 sufriendo con una intensidad casi sin precedentes los efectos de la crisis mundial desatada por su vecino del norte. Al ser el vag贸n de cola de ese malogrado proyecto neoliberal llamado Nafta o TLCAN, que le llev贸 a depender casi en su totalidad de la econom铆a estadounidense, el PIB mexicano cay贸 el 2009 m谩s de un siete por ciento. Si descartamos algunas de las peque帽as econom铆as centroamericanas, la mayor铆a de ellas muy dependiente del coraz贸n del imperio, el siguiente pa铆s en esta lista de los m谩s golpeados por la crisis es Paraguay, con una contracci贸n del tres por ciento, y luego Chile, cuyo PIB cay贸 1,9 por ciento. En comparaci贸n, podemos ver que Brasil caer谩 s贸lo 0,8, pero Argentina crecer谩 1,5 puntos; Per煤, dos por ciento; Colombia, 0,8; Venezuela, 0,3; Ecuador y Cuba, uno por ciento. El pa铆s que tendr谩 el mejor desempe帽o econ贸mico este a帽o ser谩 Bolivia, cuyo PIB aumentar谩, seg煤n la CEPAL, 2,5 por ciento.


Uno de los motivos del fuerte deterioro de la econom铆a chilena es su enorme dependencia con el comportamiento de sus socios comerciales. La tan elogiada apertura comercial ha sido su lastre. M谩s de un 60 por ciento de las exportaciones se concentran en cuatro grandes mercados (Uni贸n Europea, Estados Unidos, Jap贸n y China), los que, con la excepci贸n de China, que creci贸 un ocho por ciento el 2009, sufrieron fuertes contracciones. El producto de EE.UU. cay贸 2,5 por ciento, el de la UE cuatro por ciento y Jap贸n 5,3.

La soberbia de Hacienda
El 煤ltimo informe de Pol铆tica Monetaria del Banco Central, publicado en diciembre, hace referencia al alto precio del cobre, que evit贸 mayores ca铆das del producto, y aprovecha, de forma muy suave pero efectiva, de enviarle un mensaje a Velasco y a su soberbia. 鈥淣o conviene olvidar que en 2009, el fisco ech贸 mano al 40 por ciento de los fondos provenientes del alto valor del cobre, y los resultados, lejos de la pretendida 鈥渋nmunidad local鈥 al shock externo, demostraron que no se supo evitar la contracci贸n econ贸mica 鈥 seg煤n se prev茅鈥 de 1,9 por ciento鈥.

El alto precio del cobre evit贸 mayores contracciones en las exportaciones, como el salm贸n y las manufacturas, las que cayeron un tres por ciento promedio. Pero no logr贸 precaver descalabros en otras 谩reas de la econom铆a, principalmente el laboral. Durante el a帽o la tasa de desempleo super贸 el diez por ciento, con m谩s de 800 mil personas sin trabajo. Si este es el dato oficial que proporciona el INE, no pocos economistas, como Orlando Caputo, han estimado que el desempleo ha super贸 con creces el 2009 el mill贸n de personas. Pero nada es tan grave como la cesant铆a juvenil, que ha lleg贸 a bordear el 28 por ciento: uno de cada cuatro j贸venes menores de 25 a帽os con ganas de trabajar no ha conseguido un empleo.

Del mismo modo que en la contracci贸n del PIB, la econom铆a chilena tampoco puede compararse favorablemente en el empleo con Latinoam茅rica. Las cifras de la CEPAL son claras: la tasa de desempleo en Latinoam茅rica lleg贸 a 8,5 por ciento hacia la mitad del a帽o pasado, la que es sensiblemente menor a la que registraba Chile entonces, con niveles superiores al diez por ciento. Si comparamos por pa铆ses, vemos que s贸lo Colombia, con un 12,8 por ciento, superaba a Chile en desempleo. El resto tuvo menores 铆ndices. Por citar algunos, vemos que Argentina ten铆a un 8,7; Brasil, 8,2; Ecuador, 8,7, M茅xico, 7,2; Per煤, 8,4, y Venezuela, con 7,7 por ciento.

No hubo ni hay en Chile suficientes trabajos y tampoco buenos salarios. Seg煤n el informe del Banco Central, los salarios reales, aun cuando han aumentado gracias a la reducci贸n de la inflaci贸n 鈥 que a noviembre marcaba -2,3 por ciento- , al hacer una medici贸n sin considerar los sectores ligados a recursos naturales, han descendido. Ha habido una p茅rdida de poder adquisitivo tanto por el alto desempleo como por la ca铆da en los salarios.

Menos plata y m谩s endeudados

La consecuencia de esta carencia de ingresos deber铆a ser una fuerte ca铆da en el consumo. Pero no ha sido as铆. Seg煤n el Banco Central, 鈥渆l consumo ha sido uno de los componentes de la demanda menos golpeados. El organismo destaca el comercio minorista, 鈥渃on ventas de bienes de consumo habitual y durable que ya superan los niveles m谩ximos del 2008, en tanto las ventas de autom贸viles tambi茅n registran una recuperaci贸n notoria y, aunque no alcanzan los m谩ximos del 2008, se ubican en niveles similares a los de principios del 2007鈥.

La 煤nica respuesta al aumento del consumo est谩 en el endeudamiento, que tras haberse frenado levemente durante el a帽o habr铆a comenzado a expandirse nuevamente. Seg煤n diversos estudios, los mayores niveles de endeudamiento de las familias chilenas se registraron hacia el 2008 鈥搒ubieron, en relaci贸n con el ingreso, desde un 40 por ciento en el 2003 a un 69 por ciento el 2008- los que se estabilizaron durante el a帽o pasado. El desempleo, el riesgo de perder el trabajo y el estancamiento de los salarios explican el estancamiento, el que se mantiene, por cierto, en niveles peligrosos.

Las proyecciones para el a帽o en curso consideran el fin de la crisis. La econom铆a chilena, dice el Banco Central, crecer谩 m谩s de un cuatro por ciento, proceso estimulado por la reactivaci贸n de la econom铆a mundial y de los principales socios comerciales chilenos. El aumento de la producci贸n industrial en diciembre, por primera vez en m谩s de doce meses, reforzar铆a estas estimaciones.

Pero se tratan de estimaciones sobre los actuales y reci茅n pasados hechos. El mismo y tan cauteloso banco central chileno advierte en su informe de posibles reca铆das o turbulencias. 鈥淧or un lado, persisten las dudas respecto de la fortaleza de la recuperaci贸n econ贸mica global. Los 煤ltimos datos han sido mejores que lo previsto en varias econom铆as鈥, pero 鈥渓a situaci贸n del mercado laboral sigue compleja en diversas econom铆as, lo que, sumado al proceso de desapalancamiento (apalancamiento es la relaci贸n entre capital y deuda en una operaci贸n financiera) todav铆a en marcha, agrega dudas de la capacidad de recuperaci贸n del consumo y la inversi贸n en el mundo鈥.

Tal como ya han advertido numerosos economistas en el mundo, el banco central chileno tambi茅n recoge estos riesgos, los que surgen, especialmente, desde Estados Unidos, que, con una tasa de desempleo que ha superado el diez por ciento, mantiene niveles muy deprimidos de consumo e inversi贸n. Tras los ingentes vol煤menes de dinero inyectados por los sistemas p煤blicos en las diferentes econom铆as mundiales, la recuperaci贸n no ha llegado a las personas, en tanto los mercados, que mantuvieron durante el a帽o pasado un repunte, no han conseguido tomar un rumbo propio. El auge vivido el 2009 responde m谩s que nada a los est铆mulos fiscales de finales del 2008 y comienzos del 2009.

驴Hay riesgos de una nueva ca铆da? S铆, y en el coraz贸n del imperio. All铆 tambi茅n se habla de recuperaci贸n, pero no de su extrema debilidad, la que se expresa en el fr谩gil consumo, el limitado acceso al cr茅dito, que sigue cayendo, el estancamiento de los salarios. Y el enorme desempleo: en noviembre la tasa nacional de cesant铆a en Estados Unidos, aunque baj贸 levemente, se mantuvo en un diez por ciento, la m谩s alta en 26 a帽os.

Y est谩n las insolvencias bancarias. La cifra de bancos quebrados en Estados Unidos tras la crisis financiera suma y sigue. Durante la primera semana de septiembre cerraron tres nuevos bancos, sumando un total de 98 a esta lista. D铆as m谩s tarde, durante la reuni贸n del FMI y el Banco Mundial en Estambul, Turqu铆a, el inversionista y especulador mundial George Soros dijo con claridad que 鈥淓stados Unidos avanzar谩 muy lentamente en la recuperaci贸n, porque tiene un largo camino por recorrer鈥. Uno de sus problemas son las compa帽铆as financieras 鈥渂谩sicamente quebradas鈥 y los consumidores altamente endeudados. Un obst谩culo mayor en un pa铆s cuya econom铆a se basa en el consumo de masas.

El Premio Nobel de Econom铆a Joseph Stiglitz tampoco conf铆a en este aparente proceso de reactivaci贸n. Hay muchas se帽ales que juegan en contra, ha dicho, como el disminuido consumo, el alto desempleo y las gigantescas deudas de las familias. Para Stiglitz las causas que llevaron a la crisis est谩n all铆 presentes.

Es lo que ha anotado el soci贸logo filipino y activista antiglobalizaci贸n Walden Bello. Tras la crisis no se ha aprobado ninguna medida regulatoria que impida a las compa帽铆as de Wall Street hacer todo tipo de juegos especulativos y caer en un futuro en un colapso similar. 鈥淎l contrario: se han inventado nuevos instrumentos especulativos, como los derivados que permitir铆an a los inversores hacer dinero con la venta de planes de seguros de vida contratados por personas mayores que no pueden ya seguir pag谩ndolos鈥.

Hacia finales de noviembre un nuevo colapso hizo temblar a los mercados financieros mundiales. La solicitud de moratoria de pagos de Dubai, aquel para铆so artificial inmobiliario, record贸 al mundo de los inversionistas y especuladores la fragilidad de las bases del capitalismo. Un trance que se repiti贸 semanas m谩s tarde con una violenta ca铆da de los mercados griegos, que expresaron los temores por la insolvencia de esta econom铆a de la UE. Un colapso de la Rep煤blica Hel茅nica podr铆a contaminar a otros pa铆ses del bloque y amenazar la estabilidad del euro.

Entramos al 2010 con una econom铆a mundial extremadamente fr谩gil, fen贸meno que se reproduce en la nacional, que ha mantenido un equilibrio precario sobre unas bases espurias, aquella institucionalidad econ贸mica apoyada en el libre mercado, la alta concentraci贸n de la propiedad, la explotaci贸n indiscriminada de los recursos naturales y de la fuerza laboral y el endeudamiento masivo que engorda a las grandes corporaciones financieras. Si hay algo que el 2009 ha dejado claro es la enorme crisis de un modelo econ贸mico insostenible no s贸lo para los trabajadores y la ciudadan铆a, sino tambi茅n para la gran mayor铆a de los peque帽os y medianos productores. El modelo neoliberal, que tanta riqueza ha logrado transferir desde las pymes, consumidores y trabajadores hacia la gran empresa, transparent贸 toda su inequidad y perversidad.

PAUL WALDER
Publicado en Punto Final

Fuente: El Clar铆n, Chile

Publicado: 2010-01-10 | Revisado: | Enlace de actual documento: http://www.mapuche.info/?pagina=268